lunes, 25 de junio de 2012


RECETA DE LAGRIMITAS DE POLLO


Es un plato que puede comerse en cualquier bar, así que si los vas a hacer como en los bares, no lo dudes vete al de la esquina y pídete una tapa, y así fomentas un poquito el consumo, que falta nos hace. Pero si vas a hacer lagrimitas, vamos a darle un toque algo, más personal, algo que las haga sensiblemente diferentes y que te identifique.

Pues, bien, vamos a ello.

Necesitaremos:

1 kg de contramuslos de pollo
3 huevos
Pan rayado
Sal
Pimienta
3 dientes de ajo
Una cucharada de Comino molido
Una pizca de Orégano
Una cucharada de pimentón dulce
½ cucharadita de Curri
Aceite
1 limón pequeño
Un poco de agua 

Para empezar, todo el mundo utiliza pechuga de pollo. Es un rollo. Es más seca, y menos sabrosa y resalta por tanto menos el sabor del adobo que le vamos a preparar. Los contramuslos, los deshuesamos y le quitamos la piel y restos de grasa que puedan quedarles. Los cortamos en tiras como de  2cm de ancha por 5 cm de largas, o en taquitos, o en tiras finas. Ustedes podéis decidir forma, tamaño y demás, ya que sois los que lo estáis haciendo. Salpimentamos las tiras de carne y las reservamos.  

Ahora vamos a preparar el adobo. Metemos todas las especias, junto con el ajo y un chorrito de aceite y el zumo de limón en el vaso de la batidora. La cantidad de aceite es la justa para que se triture todo y se forme una pasta que pueda untarse en los trocitos de pollo. Podemos añadirle un poquito de agua para aligerarlo. Vertemos el aliño sobre el pollo y lo dejamos macerar al menos una noche. Al día siguiente o por la tarde, si lo hemos preparado por la mañana, limpiamos un poco con los dedos los excesos de aliño y pasamos por pan rayado (eliminando el sobrante con unas palmaditas), huevo (eliminando el sobrante escurriendo en el aíre con un tenedor), y nuevamente pan rayado, apretando y eliminando nuevamente el sobrante con unos cariñosos tortacitos.  

En este punto prefiero, dejar reposar los empanados una o dos horas, evitando así que salgan pompas a la hora de freír, pero hay que decir que soy bastante “jartible”. 

En una sartén onda ponemos aceite de oliva abundante, ya sabéis, caliente pero a fuego medio, sin que llegue a soltar humo. Colocamos dentro las lagrimitas, no de muchas en muchas, porque bajaría de golpe el calor del aceite y terminaría cociendo en vez de friendo, y las dejamos doraditas, que no pardas.  Las sacamos en papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y listo. ¡Ah! Esperad a que enfríen un poco, porque si no os abrasáis el paladar.



Podéis antes de freírlas, pero ya empanadas, congelarlas, sin apilarlas unas encima de otras, y es un plato que a los cachorros les encanta para una cena, con un tomate rajadito con sal y un poco de aceite.


Un abrazo




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