jueves, 14 de junio de 2012

PAPAS ALIÑÁS (Estilo La tienda Chica)


Cuando yo era pequeño vivía en San Fernando y los sábados íbamos a misa de 7 en la Iglesia de San Francisco, en la calle Real, mis Padres, mis hermanos, mi tío Juan Luís, mi tía Julia, mis primas y yo. He de decir que era un momento maravilloso del fin de semana, ya que estaba con la gente que quería y después venía lo sublime: Ir todos a tomar una cervecita a la Tienda Chica, que era el bar de enfrente de la iglesia, o al bar de Paco, junto a un Convento.

Hoy vamos a hablar de las Papas Aliñás de la Tienda Chica, que de las albondigas con tomate de Paco, ya tendremos tiempo otro día.   

Esta receta es sublime, os lo aseguro, como un producto tan humilde, puede convertirse en un manjar, solo con un poco de cariño. Ahí va. 

Necesitaremos: 

1 ½ de patatas, preferentemente pequeñitas
Un ramillete de perejil
3 ó 4 cebolletas
Aceite de Oliva
Sal y Vinagre
Y FUNDAMENTAL, Unos huevos duros cortados a la mitad. !Madre mía, como disfrutaba!.

En una Olla colocamos agua y sal abundante. Cuando está caliente, la ponemos a fuego lento, y sin prisas metemos nuestras patatas a cocer. El tiempo de cocción lo dará la patata, así que hay que vigilar con una varilla de pinchito, para pincharla. Mientras tanto podemos ir cortando la cebolleta y el perjil lo más pequeño que podamos.  

Una vez que las patatas están tiernas, las sacamos y quitamos la piel, en caliente, que es más cómodo, dejándolas luego atemperar. Cuando las patatas están a buena temperatura, las cortamos en cuadros de 2 cm y añadimos el picadillo de perejil y cebolleta. Añadimos la sal y un chorro de vinagre. Yo prefiero ir aliñando poco a poco. Al principio ponemos un aceite de Oliva suave, que es el que la patata va a chupar, y dejamos en el frigorífico. Pasado 15 ó 20 minutos probamos y vamos realiñando a gusto para dar el punto final con un aceite sabroso, para que éste de el aroma final.  

Para comerlas, dejarlas fuera ½ hora antes, para que se suelte el aceite y resalten los sabores. La presentación es con unos huevos duros cortados por la mitad, y es como tocar el cielo con el paladar.


Esta vez no os hablo de mi mujer, ni de mis hijos, porque este es un recuerdo “mío y es pa mí”.

Un abrazo a todos

2 comentarios:

  1. Sencillamente riquisimas.

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  2. He tenido la suerte de probar este plato preparado por el propio Moli.

    Y está de muerte, os lo aseguro.

    Un abrazo.

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