sábado, 30 de junio de 2012


RECETA DE POLLO ASADO AL LIMÓN CON ESPECIAS



En parte esta receta está basada en la que hacía mi madre cuando yo era pequeño, que era el pollo al horno al limón, pero yo la he terminado adaptando a mi cocina añadiéndole un toque más oriental y condimentándolo con una serie de especias dulces y saladas que le dan un punto muy especial. 

Vamos a necesitar: 

1 pollo de unos 2 kg. Si es más grande queda sequerón debido al tiempo tan grande que requiere de cocción.
1 limón
4 dientes de ajos
1 cebolla
1/2 rama de canela
Pimienta molida
Una cucharada de comino molido
Una cucharada de curry
Una hoja de laurel
1 clavo
1 copa de manzanilla de Sanlúcar
1 copa de brandy de Jerez
Un vaso de agua
Sal
Aceite de Oliva 

Empezamos calentando el horno por arriba a unos 170ºC, no más. Necesitamos una cocción suave, pero larga, para que quede tierno y jugoso. 

Pelamos el limón y ponemos la cáscara en el fondo de una bandeja de horno con el aceite., unas 3 ó 4 cucharadas. Cortamos la cebolla y le damos un golpe a los dientes de ajo contra la encimera y lo colocamos también en la bandeja. Añadimos a la bandeja de horno el clavo, laurel y la canela en rama.

Le metemos por detrás el limón que hemos pelado y atamos las patas cpn hilo a fin de que no se abran las patas. El limón irá soltando su jugo poco a poco durante el horneado. El pollo lo embadurnamos con el aceite de la bandeja y los salpimentamos por todos lados y le ponemos también el comino y el curry. 

Ahora lo rociamos por encima con el vino y el licor, poniendo el agua directamente sobre la bandeja de horno y no por encima del pollo. Una vez alcance el horno la temperatura metemos la bandeja con el pollo. Le daremos la vuelta cada ½ hora, y lo bañaremos con el jugo cada vez que lo volteemos. El proceso durará entre 2 y 2  ½ horas. El resultado podéis verlo en la foto.



Con unas patatas fritas, creo que es perfecto.

Un abrazo

RECETA DE BUÑUELOS DE MERLUZA

Las recetas de masas fritas, tanto dulces como saladas, son muy agradecidas, ya que son muy sencillas de ejecutar y requieren un tiempo mínimo de manipulación, en contra de lo que se pueda pensar.

Vamos a necesitar:

100 gr de harina de fuerza
100 gr de harina de freír
200-250 ml de agua tibia, la cantidad depende de las harinas
2 Cebolletas finas
1 ramillete de perejil
2 filetes de merluza
Sal
Pimienta negra recién molida
Azafrán
1 cucharada de levadura química
15-20 gr de levadura de panadería. 

Lo más complicado de encontrar es la levadura de panadero, pero si tenéis a mano uno de esos supermercados Valencianos, en los que el personal viste de verde, la tenéis al lado de las mantequillas. 

Comencemos. Mezclamos las harinas con el azafrán, la sal, la levadura química y la pimienta. En un poco del agua disolvemos la levadura. Que el agua esté solo tibia, no más. Añadimos esta agua a la masa y con una varilla, vamos removiendo y añadiendo el agua poco a poco hasta obtener una masa suave. Tapamos con film transparente y dejamos reposar unos 10 o 15 minutos.

Picamos la cebolleta y el perejil, lo más pequeño que vuestra destreza os permita, y los cobardes que utilicen los minirobots, que tan fácil le hacen la vida al ser humano, hasta que se averían y te dejan tirados. EL pescado lo cortamos en daditos pequeñitos. 

Cuando destapéis la masa veréis que ha crecido y que es muy esponjosa. Añadimos entonces la verdura y el pescado. 

Ponemos en una sartén honda aceite de oliva para freír los buñuelos. Ya sabéis la candela a fuego medio y el aceite caliente sin humear. Para echar la masa en la sartén nos vamos a ayudar de dos cucharas. Con una cogemos la masa, y con la otra la despegamos de la primera y la dejamos caer con suavidad en el aceite. El punto de la masa es en el que al despegar la masa de las cucharas, estas quedan limpias. 

Es importante utilizar aceite abundante, ya que al contacto del aceite caliente aumentan considerablemente de volumen. Las dejamos dorar y las retiramos a un papel adsorbente.




Es una receta que le encantan a los niños, por lo menos a los míos y que se puede acompañar con una ensaladita. Para el veranito es ideal.



Un abrazo




jueves, 28 de junio de 2012


RECETA DE CABALLA A LA PLANCHA CON PIRIÑACA

Esto Es una de las cosas más típicas de mi tierra en veranito. Una delicia. Esto si que es mar y huerta.

Vamos a necesitar: 

4 caballas medianas
2 tomates maduros, pero enteros
1 cebolleta
2 pimientos verdes.
Sal
Aceite
Vinagre
Harina de freír

Lo primero es limpiar las caballas. Si no se lo habéis dicho que lo haga a vuestro pescadero, que seguro que lo habéis hecho, abrimos la caballa por la barriga y extraemos desde las agallas todo el contenido y con la punta del cuchillo, raspamos la sangre agolpada que queda pegada a la espina central. Por favor, que no os la abran a la espalda, eso es un crimen para el pescado, se lo inventaron los cocineros que no saben asar pescado. 

Ahora metemos el pescado en agua para quitar el exceso de sangre y frotamos con el dedo en la tripa, para eliminar los restillos de tripas y sangre que pudieran quedar. Dejamos unos minutos en el agua, y cuando veamos la barriga limpia, sacamos del agua y ponemos un poco de sal por cada lado.

Mientras picamos el pimiento, la cebolleta y el tomate (tal y como se ve abajo) y lo aliñamos al gusto del comensal. Interesa que repose el aliño con el picadillo 8 ó 10 minutos a fin de que salgan y se mezclen los jugos.



Cogemos las caballas y las pasamos por harina, para evitar que se nos queme la piel. Ponemos una plancha de asar al fuego y la calentamos a fuego medio que que quede caliente con un poco de aceite. Llegado el momento se coloca la caballa. Y permanece unos 3 minutos de cada lado, no más. En caso de que creamos que están poco hechas, las ponemos 30 sg, panza arriba y otros 30 sg panza abajo. Recordad, la plancha caliente pero con la candela a fuego medio. Unas caballas de 250 – 300 gr, no requieren más tiempo. 




Apartamos las caballas en una fuente y ponemos por encima el aliño. Lo dejamos reposar todo junto el tiempo de poner la mesa y con un tinto con casera, esto es como subir al cielo


 
Un abrazo






miércoles, 27 de junio de 2012

COSTILLAS EN SALSA CON PIMENTÓN



Sencilla, humilde, pero deliciosa a su vez. Una carne fácil de comer y divertida para los niños.


Para 4 personas necesitaremos:

1 kg de costillas de cerdo, troceada en tacos grandes
2 cebollas grandes
4 dientes de ajo
Un tomate grande maduro
Una copa de vino blanco, yo uso manzanilla
Comino molido
Orégano
Tomillo
Pimienta molida
1 clavo
1 hoja de laurel
Una cucharada de pimentón dulce
Aceite de oliva
Sal
Agua

Salpimentamos la carne y la ponemos a dorar en el aceite, solo el fondo del cacharro, a fuego medio pero calentito. Una vez que la tengamos dorada, la retiramos y en ese aceite  sofreímos las verduras, empezando por el ajo. Cuando empieza a cambiar de color, añadimos la cebolla junto con el Laurel y el clavo. Una vez que la cebolla está casi transparente añadimos el tomate y cuando este esté a punto de perder toda el agua, añadimos nuevamente las costillas.

Removemos hasta que el tomate está bien hecho y entonces añadimos el comino, el orégano, el tomillo y el pimentón. Removemos y sin que se queme el pimentón añadimos el vino.

Dejamos que el vino pierda el alcohol, unos 2 ó 3 minutos, y entonces añadimos el agua, abundante. Ha de cocer a fuego lento durante al menos 90 minutos. Vigilaremos que no se quede sin líquido, añadiendo a demanda. El cocerlo lentamente y sin mover en exceso, solo moviendo en círculos el cacharro, y sin meter cucharas, ni similares, ayudará a que la carne quede tierna y no se desborone. 




Es un plato fácil, lento pero sencillo, y tiene un aspecto estupendo, con unas patatas fritas, ¡Perfecto¡



Un abrazo a todos


martes, 26 de junio de 2012


RECETA DE GUISANTES CON JAMÓN


Es una de esas guarniciones perfectas para acompañar una carne a la plancha o uno filetes de merluza vuelta y vuelta, incluso un par de huevos fritos.

Vamos a necesitar:

500 gr de guisantes
150 gr de jamón en taquitos
3 dientes de ajo
Una cebolleta o cebolla grande
Laurel
Pimienta recién molida
Sal Aceite de Oliva
Agua con sal para la cocción. 

En una olla ponemos agua abundante con sal y cuando rompa a hervir metemos dentro los guisantes. Una vez hierva nuevamente mantenemos el ebullición unos 10 ó 12 minutos. Ya iréis sabiendo que me gustan las verduras poco hechas. 

Mientras estamos cociendo los guisantes podemos ir cortando los ajos en láminas, una vez pelados y la cebolla en cuadraditos medianos. 

Transcurrido el tiempo de cocción, escurrimos los guisantes y lo pasamos por agua fría, a fin de que no pierdan color, no por otra cosa. 

Ponemos a calentar el aceite de oliva, que cubra el fondo de la sartén y añadimos el laurel y los ajos. Antes de que los ajos empiecen a tomar color añadimos la cebolla y sal-pimentamos. Salteamos hasta que empiece a quedar transparente y añadimos el jamón. Lo vamos a rehogar solo un par de minutos, no más. Es entonces cuando añadimos los guisantes y rectificamos de sal y pimienta, y transcurridos un par de minutos: Una cosa deliciosa, guisantes con jamón.




Si no tenéis jamos podéis hacerlo con panceta, panceta mejor que bacon, porque este anula los sabores con el ahumado.

Un abrazo


lunes, 25 de junio de 2012

RECETA DE BOLINHAS PORTUGUESAS



Alguno se sorprenderá por ver que me meto en temas de repostería. Pues no, no os preocupéis, de este sector solo me interesan las masas fritas y horneadas. Tranquilos, que nos castigaré con recetas de tartas y demás, que para eso hay gente que disfruta más que yo, como mi Pedrito, futuro repostero de la Casa Real. Seguro.

Al lío. Esto es una receta de unas masas fritas portuguesas, más ricas que los Donuts, incluso.

Los ingredientes se van a separar en los de la masa madre y los propios para realizar  la masa final. Puede parecer engorroso, pero es bastante más sencillo de los que podamos creer. 

Masa madre: 

100 gr de harina de repostería.
25 gr de levadura de panadero
100 de agua tibia

Calentamos un poco el agua, pero no en exceso, porque puede terminar dañando la levadura.

Mezclamos la harina con la levadura, frotando ambas con la palma de las manos y desmigando la levadura. Finalmente vamos añadiendo el agua, hasta que podamos amasar, y consigamos una masa con textura. La colocamos en un cacharro con film transparente y la dejamos reposar hasta doblar su tamaño. 

Masa final: 

400 gr de harina de repostería
Una cucharada sopera de sal
120 gr de azúcar
125-150 ml de leche entera (dependiendo del tamaño de los huevos)
2 huevos
Cáscara de una naranja rallada
1 chupito de Cointreau o bien Triple seco de Larios, versión barata del Cointreau
Las semillas de una vaina de vainilla. (La encuentras en ese supermercado Valenciano que hay en todos las poblaciones españolas y que visten de verde)
50-60 gr de mantequilla.
50 gr de azúcar para hacer azúcar glass
Masa madre
Aceite de girasol, para freír 

Procedemos a mezclar la harina, no toda, guardamos unos 50 gr, (lo mismo no hace falta toda, depende del tamaño de los huevos), con la sal y el azúcar y añadimos la masa madre. Mezclamos  y seguimos añadiendo la cáscara de naranja rallada, la vainilla y los huevos, junto con el licor, este es opcional, pero viene bien.  Vamos amasando todo hasta conseguir una masa que no sea pegajosa y se deje trabajar a mano. En este momento se pone en la encimera y atacamos como si de pan se tratase, o sea, sin piedad.  Si vemos que nos pide más harina, le echamos poco a poco. 

Pasados unos minutos la ponemos en el cacharro donde la mezclamos y colocamos nuevamente film hasta que doble de tamaño. No os creáis que tarda mucho en subir, unos 30 ó 40 minutos, no más. 


Con el azúcar para hacer glass, la ponemos en el vaso de la batidora y le damos caña hasta que quede en polvo. También las venden es el supermercado que os comenté.


Ponemos el aceite de freír en un cacharro hondo, uno de esos peroles que tenían nuestras madres para freír. Es lo mejor. Ponemos el aceite a calentar a fuego medio, pero caliente, sin llegar a humear, y vamos haciendo las bolitas. Es increíble como crecen, es un espectáculo precioso. No freírlas demasiado, que queden doradas y no oscuras, esta masa se hace muy pronto. Las colocamos en papel adsorbente, y luego en una fuente. 

Una vez acabado el proceso y aún caliente del echamos por encima el azúcar glass, y os los aseguro, a disfrutar.




La semana pasada nos lo pasamos en grande merendando con los niños.


Un abrazo







RECETA DE ENSALADILLA
En este mundo existen tantas ensaladillas, como gazpachos, madres u horribles preparados congelados y terribles marcas de mayonesa. Os voy a dar una sencilla manera de hacerla, para que os sirva como base, para hacerla con los ingredientes que más os apetezca en cada momento.

Vamos a necesitar: 

6 patatas medianas
2 zanahorias
150 gr de guisantes
4 huevos duros
3 latas de atún, melva, bonito, caballas o lo que queráis
Una cebolleta fina.
Aceite, vinagre y sal

Para la mayonesa:

2 huevos
200 ml aceite oliva suave
200 ml aceite oliva fuerte
Limón al gusto
Vinagre igualmente
Sal 

Comenzamos comprando las patatas. Le decimos al frutero que queremos las patatas para comerlas cocidas, tampoco hay que dar más pistas. Y él gustosamente te dará las que tengan una textura mejor para este caso. 

Ponemos en una olla al mínimo agua abundante con sal y metemos las patatas con una hojita de laurel. Cuando digo con sal, es con mucha sal para que la patata empiece a tomar sabor. Si vais a cocer una gambitas arroceras para la ensaladilla, aprovechad este agua en la cocción de la patata y así dará más sabor. Las tendremos así en torno a una hora. Es interesante irlas mirando para que no se pasen ni que queden duras. 

Mientras en agua hirviendo con sal ponemos los guisantes y la zanahoria cortada a taquitos, como unos 15 ó 20 minutos no más y los reservamos. 

Una vez cocida la patata la pelamos, aún templada para que sea más fácil este proceso. Una vez frías las cortamos a la mitad a lo largo, y cada mitad en cuatro trozos a lo largo y finalmente cada trozo en láminas lo más finitas que podáis. En resumen cortad la patata como vuestra pericia y paciencia os permita. Mezclamos ahora la patata con el atún, verduritas y el huevo duro picado. Es interesante, y esta vez sí, que la cebolleta esté muy picadita. Podéis utilizar un minirobot de estos, pero claro nunca aprenderéis de esta manera a picar pequeño.  Creo que hay que practicar, a la larga,  el trabajo manual y bien hecho satisface el espíritu y mantendrá vuestros Chacras abiertos.  

Todo mezcladito, lo aliñamos suavemente con sal, aceite y vinagre y removemos, lo justo para que empiece a tomar sabor, y lo dejamos reposar el tiempo de hacer la mayonesa.  

Ahora viene lo bueno. En el vaso de la batidora ponemos los 2 huevos. Preferentemente los hemos tenido fuera de la nevera un ratito antes. Añadimos el aceite, sal, limón y vinagre. Yo prefiero ir aliñando la mayonesa poco a poco para no pasarme de ninguno de los ingredientes. Es importante que quede un poco más fuerte de lo normal, porque la patata tapa mucho el sabor y al final quedan las ensaladillas sosas y aburridas y por otra parte es interesante para evitar la  proliferación de Salmonellas, bacterias que producen una serie de visitas descontroladas al WC y que te dejan el cuerpo muy flojito. 

Para la mayonesa es importante empezar en una potencia lo más baja posible con la batidora y en el fondo del vaso, sin moverla, hasta que empiece a emulsionar y llegue la emulsión arriba del todo. Cuando ocurre esto, aumentamos la potencia y vamos moviendo de arriba abajo, y empezamos a rectificar de sal, vinagre, limón, pimienta si queréis, etc. De esta manera evitaremos que se nos corte la mayonesa y no emulsiones. Si nos queda muy espesa aligeramos con un chorrito de leche, y si queda muy ligera añadimos un poco más de aceite. Todo esto lo dictará el tamaño de los huevos. 

A mi personalmente me gusta dejar la mayonesa ligera de textura, que no líquida, para que envuelva mejor los ingredientes de la ensaladilla, siendo al final más agradable en boca, como dicen los sabios enólogos y sumillers. 

Mezclamos y dejamos reposar en la nevera tapada.


 
No la pongáis en la mesa inmediatamente sacada de la nevera, dejad unos 10 ó 15 minutos que atempere y así resaltará el sabor mucho más. A mi por otra parte me gusta que haya reposado un poco en la nevera antes de comerla, como unas 2 ó 3 horas. Pero ya iréis sabiendo de mi, que soy muy “pesadito”.

A partir de aquí podéis crear la que os apetezca, pero bueno, creo que os doy  unos consejos que  pueden mejorar el resultado de vuestro buen trabajo.

Por cierto el otro día mis hijos y mi Chiti, disfrutaron como enanitos comiendo la que les preparé. 

Un abrazo





RECETA DE LAGRIMITAS DE POLLO


Es un plato que puede comerse en cualquier bar, así que si los vas a hacer como en los bares, no lo dudes vete al de la esquina y pídete una tapa, y así fomentas un poquito el consumo, que falta nos hace. Pero si vas a hacer lagrimitas, vamos a darle un toque algo, más personal, algo que las haga sensiblemente diferentes y que te identifique.

Pues, bien, vamos a ello.

Necesitaremos:

1 kg de contramuslos de pollo
3 huevos
Pan rayado
Sal
Pimienta
3 dientes de ajo
Una cucharada de Comino molido
Una pizca de Orégano
Una cucharada de pimentón dulce
½ cucharadita de Curri
Aceite
1 limón pequeño
Un poco de agua 

Para empezar, todo el mundo utiliza pechuga de pollo. Es un rollo. Es más seca, y menos sabrosa y resalta por tanto menos el sabor del adobo que le vamos a preparar. Los contramuslos, los deshuesamos y le quitamos la piel y restos de grasa que puedan quedarles. Los cortamos en tiras como de  2cm de ancha por 5 cm de largas, o en taquitos, o en tiras finas. Ustedes podéis decidir forma, tamaño y demás, ya que sois los que lo estáis haciendo. Salpimentamos las tiras de carne y las reservamos.  

Ahora vamos a preparar el adobo. Metemos todas las especias, junto con el ajo y un chorrito de aceite y el zumo de limón en el vaso de la batidora. La cantidad de aceite es la justa para que se triture todo y se forme una pasta que pueda untarse en los trocitos de pollo. Podemos añadirle un poquito de agua para aligerarlo. Vertemos el aliño sobre el pollo y lo dejamos macerar al menos una noche. Al día siguiente o por la tarde, si lo hemos preparado por la mañana, limpiamos un poco con los dedos los excesos de aliño y pasamos por pan rayado (eliminando el sobrante con unas palmaditas), huevo (eliminando el sobrante escurriendo en el aíre con un tenedor), y nuevamente pan rayado, apretando y eliminando nuevamente el sobrante con unos cariñosos tortacitos.  

En este punto prefiero, dejar reposar los empanados una o dos horas, evitando así que salgan pompas a la hora de freír, pero hay que decir que soy bastante “jartible”. 

En una sartén onda ponemos aceite de oliva abundante, ya sabéis, caliente pero a fuego medio, sin que llegue a soltar humo. Colocamos dentro las lagrimitas, no de muchas en muchas, porque bajaría de golpe el calor del aceite y terminaría cociendo en vez de friendo, y las dejamos doraditas, que no pardas.  Las sacamos en papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y listo. ¡Ah! Esperad a que enfríen un poco, porque si no os abrasáis el paladar.



Podéis antes de freírlas, pero ya empanadas, congelarlas, sin apilarlas unas encima de otras, y es un plato que a los cachorros les encanta para una cena, con un tomate rajadito con sal y un poco de aceite.


Un abrazo




jueves, 21 de junio de 2012


RECETA DE CREMA DE CAZÓN EN AMARILLO

  

El otro día os dí la receta del Cazón en Amarillo, con patatas. Pues bien, siempre suelen sobrar unas cuantas patatas, caldo y algún trocillo de pescado, que así a simple vista dices, hombre un plato, como que no. Pero si lo pasas por la batidora se convierte en una crema increíble, se mezclan los sabores, cambian las texturas, incluso el olor, todo cambia y se transforma.

 Mis cachorros de humano, al principio, no eran capaces de distinguir que era, pero daba igual, porque disfrutaron como enanos. Y de muestra valga esta foto.



Un abrazo

CABALLAS EN ADOBO FRITAS



Muy bien, receta más típica no la hay. Antiguamente, en los barcos de pesca, en el desembarco de la mercancía en lonja, siempre había algún pescado, sobre todo azul, que estaba un poco dañado, no en mal estado, sino como se dice en Cádiz “molío”. Con el adobo, se ayuda a darle más textura y cuerpo a ese pescado y un sabor excepcional.

Vamos a necesitar para 4 personas:

 1 caballa mediana por persona
100 ml de vinagre
100 ml de agua
1 cucharada de comino en grano
1 cucharada de pimentón dulce
1 hoja de laurel
1 diente de ajo
Un pellizco de orégano
Sal 

Le decimos al pescadero que nos limpie las caballas y nos las corte a rodajas, para fritas. En casa las enjuagamos un poco para quitar el exceso de sangre y las colocamos en una fiambrera bien ordenaditas. 

Para el adobo colocamos en el vaso de la batidora todos los ingredientes antes descritos. Personalmente prefiero hacer el adobo suave y dejar reposar el pescado macerando una noche, que hacer un adobo cañón y poco tiempo macerando, y que el resultado sea un pescado al vinagre.

Trituramos el adobo con la batidora y vertemos por encima del pescado hasta que cubra. Hará que ir moviendo de vez en cuando. Al día siguiente cuando vayamos a cocinarlo, escurrimos con los dedos cada pieza de pescado, para eliminar el exceso de líquido y lo salamos.

Ponemos el aceite a fuego medio y esperamos a que esté caliente, sin que llegue a humear. Pasamos el pescado por harina de freír pescado y palmeamos para quitar el exceso. Freímos hasta que tengan un color dorado algo pardo, escurrimos y listos.



Plato típico que se puede acompañar con una sencilla ensalada, tal y como hemos hecho hoy en casa.


Un abrazo

miércoles, 20 de junio de 2012


RECETA DE ESPAGUETIS CON PISTO

Si señor, el bendito pisto va con todo, y hoy, con espaguetis. Como os he comentado con anterioridad, os recomiendo que uséis pasta de cocción larga, o sea por encima de 8 minutos. Estos espaguetis que se cuecen en 5 ó 6 minutos, son finos y no tienen sabo,r ni textura. Usadlos de 8 minutos de cocción para arriba.

En fin, vamos al lío. Necesitaremos para cuatro personas:

400 gr de espagueti
1 calabacín
1 berenjena
1 cebolleta grande (aprovechemos ahora que están en época y son mucho más ricas que la cebolla normal)
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
350gr de tomate triturado, vamos, que el resultado de quitar pieles y triturarlos sea  de 350 gr
3 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Laurel
Pimienta negra molida
Orégano
Queso rayado

Empecemos por el pisto y mientras ponemos un olla con abundante agua y un poco de sal a cocer. El pisto personalmente me gusta cortado grande, para este plato es preferible que lo cortemos todo lo más pequeño que nos apetezca, así se mezcla mejor con las pastas y las impregna mejor.

Pues bien, ponemos a calentar el aceite de oliva, no os cortéis ya que la verdura al sofreírse al principio chupa mucho aceite, pero al final si dejas el plato reposar un par de minutos, el aceite sube arriba y lo puedes eliminar con papel absorbente. Pero para hacer el pisto  es interesante que le vayas añadiendo aceite según lo vaya pidiendo, aunque después tengas que eliminar una parte..

Una vez cortada toda la verdura vamos añadiendo, primeros los ajos, unos segundos después la cebolleta, y pasados un par de minutos el pimiento verde y luego el rojo. Este arranque nos puede llevar entre 6 y 7 minutos. Cuando veamos que el pimiento empieza a pochar añadimos el calabacín y pasados un par de minutos la berenjena. Cada vez que añadamos una verdura le ponemos un poquito de sal, ayudando así a eliminar agua.

Rehogamos todo junto 4 ó 5 minutos, no más, y añadimos el tomate. Ahora hay que estar muy pendientes, ya que el tomate tiende a agarrarse en el fondo. Tampoco dejéis que se haga en exceso, porque sino toma un sabor muy fuerte y queremos un pisto ligero y suave.

Una vez que tengamos el pisto listo y el agua de la olla en ebullición, ponemos la pasta y removemos hasta que quede dentro del agua y comenzamos a contar. Nuestros espaguetis son de 8 minutos, luego los tendremos hirviendo a todo trapo 5 minutos y luego en el mismo agua de cocción los dejamos reposar, probándolos de vez en cuando, y así no se nos pasará y cada uno podrá dejarlos como le gusta. Es interesante que movamos la pasta mientrs que se está cociendo.

Una vez tengamos la pasta lista procedemos a escurrir y a añadir un chorritos de aceite de oliva a la pasta para que quede suelta y brillante y procedemos a emplatar.

En cada plato ponemos la pasta sin la salsa y añadimos orégano y pimienta recién molida a la pasta. Ahora en el centro ponemos el pisto y por encima un poco de queso rayado, y que cada uno se lo mezcle. Así quedan los platos más bonitos y a los niños les encanta lo mezclar los alimentos.




Es sencillo y está de muerte, al menos eso me han dicho mis cachorros y mi señora.



Un abrazo

martes, 19 de junio de 2012

COLIFLOR CON BECHAMEL

 

Receta sencilla y rica, donde las haya. Lo mas complejo realmente es hacer la bechamel, pero os voy a dar un truquito, para que sea más rápida y sencilla.


Para cuatro personas necesitamos:

Una coliflor mediana
Dos zanahorias
Un puerro
Una hoja de laurel
Una cucharada de mantequilla
Aceite
½ l leche
2 cucharadas de harina
Queso que funda
Queso rayado
Agua
Pimienta
Nuez moscada
Sal.

En una olla honda ponemos agua a calentar con un poco de sal y laurel. Mientras pelamos la zanahoria y limpiamos el puerro.


Preparamos la coliflor quitándole las hojas de la base. Cuando el agua rompa a hervir, echamos la zanahoria, el puerro y la coliflor y lo tenemos cociendo entre 15 y 20 minutos a fuego medio. A mi personalmente me gusta la coliflor al dente.


Mientras vamos preparando la bechamel. Metemos la leche a calentar sin dejar que hierva. En un cazo ponemos un chorrito de aceite y la mantequilla. Cuando ésta funda, le añadimos las 2 cucharadas de harinas y apartamos del fuego al principio, moviendo constantemente, cuando veamos que ha enfriado y no está tostando la harina lo ponemos a fuego lento. Este proceso de cocinar la harina con el aceite y la mantequilla puede durar 2 ó 3 minutos. Si la harina que cruda sabe la bechamel, pues a harina cruda.


Este es el momento de ir añadiendo la leche caliente poco a poco, junto con la sal, pimienta negra y la nuez moscada recién molida. La leche la vamos añadiendo lentamente y vamos moviendo con varilla sin parar. Aproximadamente las cantidades son exactas, pero dependiendo de la harina, de la leche si es desnatada, etc., todo puede variar.

El que la leche esté caliente evitará que salgan grumos. Si esto ocurriera, no te cortes, Batidora al canto y santas pascuas. 

Más o menos el tiempo de elaboración es de unos 15 minutos. Para esta receta a mi me gusta la bechamel ligerita, para que penetre por dentro de las flores de la coliflor.


El horno lo hemos puesto en gratín. Una vez que hemos cocido loa coliflor la sacamos de agua, el cual reservamos para otro día, que ya os diré en otra receta lo que hacer con él. Escurrimos la coliflor y la troceamos en racimos grandes. La colocamos en una fuente de horno y vertemos por encima la bechamel. Ahora añadimos el que que funda, mozzarella, emental, Gouda, etc. Y por encima el queso rayado y queda algo como esto:

 
 


Podemos añadir antes de la bechamel un sofrito de cebollita con pancetita a trocitos, o su versión ahumada, bacon. Como queráis. Yo la prefiero sin nada, coliflor y bechamel, pero para inicar a los niños....


 



Hoy, la verdad, es que los cuatro nos lo hemos pasado muy bien, ya que es una comida que nos encanta.

Un abrazo


lunes, 18 de junio de 2012


TRUCO PARA HACER FRITOS (parte 1) 


Hay mucha gente que utiliza el aceite de girasol, o de semillas para hacer los fritos. Yo os recomiendo el aceite de oliva. Generalmente utilizo en de sabor intenso. 

A muchas personas les molesta el exceso de sabor que tienen los fritos con oliva, pero realmente non es culpa del aceite, sino de los errores que se cometen durante el proceso de fritura, como, usar harinas finas de trigo, no calentar el aceite previamente, no humearlo, como decían las antiguas.

Hoy os doy un truco. La temperatura del aceite para freír ha de ser alta, pero no debe echar humo el aceite, sino, que cuando veamos que esta desprendiendo calor, o sea cuando veamos que por encima del aceite veamos como en las películas del desierto, así como un poco turbio, ese es el momento, no esperéis a que empiece a soltar humo, porque sino estará excesivamente caliente. 

En contra de lo que podáis pensar la intensidad del fuego ha de ser medio-fuerte y no a tope. En la cocina los tiempos son fundamentales y las prisas matan.


Un abrazo





TRUCO PARA ALIÑAR ENSALADAS, ETC.


Parece una tontería, pero aliñar bien o mal una ensalada, un picadillo, unas papas etc., puede hacer que estén increíbles o no haber dios que se las coma. 

Puedes aliñarla directamente o prepara el aliño en un cuenco. Como prefieras. Es importante que las verduras siempre estén bien escurridas, y tratándose de papas cocidas que estén frías y no calientes, si no, chupan todo el aliño y ¡bueno!, digamos que al final nos podemos pasar el día aliñándolas y no terminan de quedar bien. 

El secreto es añadir tres veces la cantidad de aceite que de vinagre. Se procede de la siguiente forma:

Primero añadimos la sal, luego el vinagre y movemos, Con esto conseguimos que el vinagre disuelva la sal. Finalmente añadimos el aceite.

Así se consigue la base de una vinagreta. Ahora, podemos empezar a experimentar y añadir aromas, como pimienta negra molida, un poco de mostaza tradicional (Dijón), orégano, tomillo……..

TORTILLITAS DE GAMBAS




 Es una de esas recetas típicas de Cádiz y su bahía, pero con camarones. Aquí, en Sevilla, encontrar camarones crudos es labor imposible, por lo que me quedan dos opciones:

Opción 1. Me fastidio y dejo de comer algo maravilloso y me las tengo que comer congeladas

Opción 2. Me invento algo parecido, y las auténticas de camarones las como cuando esté en mi tierra y le compre los camarones a cualquier “mariscaor” que esté vendiéndolos por la calle.

Como os podéis imaginar opto por la segunda, con los ojos cerrados. 

Bien, los ingredientes que vamos a necesitar son: 

100 gr de harina de freír
100 gr de harina fina
150 – 200 de gambitas arroceras, de las baratitas, que no se os vaya la pelota.
2 cebolletas pequeñas
Un ramillete de perejil
Un poco de azafrán
Sal
Agua fría
Aceite de oliva para freír. 

Hay quien utiliza habitualmente harina de garbanzo, pero me resulta muy dulce, por lo que la cambio por la harina de freír pescado.

Pelamos las gambitas y las picamos un poquito para que cundan más. Picamos la cebolleta y el perejil muy pequeños. Cuidado con la cantidad porque un exceso de cebolleta no significa más sabor, sino que las tortillitas queden más aceitosas, ya que la cebolleta tiende a retener el aceite. 

Mezclamos las harinas y le añadimos dos o tres cucharaditas de sal y un poco azafrán, solo para que den un color más bonito. Añadimos las cebolletas y el perejil y poco a poco vamos agregando el agua fría y vamos removiendo hasta que quede una masa muy ligera, casi acuosa. Finalmente ponemos las gambas cortadas y salpimentadas. 

Ponemos el aceite a calentar a fuego medio y vamos dejando que tome temperatura. Cuando esté caliente, antes de que empiece a humera, con una cuchara sopera añadimos masa liquidita de las tortillitas, pasado un minutos le gamos la vuelta. Tienen que quedar ligeramente crujientes, pero jugosas por dentro y al echarlas, hay que extenderlas con la cuchara, para que se produzca este efecto. Cuando veamos que van a empezar a salirle como puntillitas marrones, ese es el momento de retirarlas y escurrirlas en papel absorbente.  

Antes de echar la siguiente tanda en la sartén, hay que esperar a que el aceite tome temperatura nuevamente.  

Hoy he comido estas tortillitas con mi familia, junto con la Piriñaca con Caballa y un gazpachito. ¡Uf! Como el presidente del Supremo, pero con la conciencia tranquila.





Un abrazo




PIRIÑACA CON CABALLA



La Piriñaca no deja de ser un humilde picadillo de verduritas de la huerta de Cádiz, como es en Granada la pipirrana o en  Sevilla el generalizado Aliño. A la Piriñaca le puedes añadir atún, gambas, huevas, etc., y puede llamársele Picadillo, pero a mi me gusta este mucho más. “Piriñaca con Caballa” . Vamos allá.

Los ingredientes que vamos a utilizar son:

2 tomates rojos, pero enteros, o bien tres medianitos
2 pimientos verdes o 1 si es grande
Una cebolla mediana
Una o dos latas de caballa en aceite
Sal
Aceite
Vinagre

Para empezar lavamos los tomates en agua, para quitar lo que pueda quedar adherido en la piel. 

Los pimientos los limpiamos de la siguiente manera:

Ponemos el dedo pulgar y el índice en la base del rabo, como si fuera un lápiz, y con un movimiento rápido empujamos hacia dentro del pimiento. Cuando hallamos roto tiramos del rabo y con el sacamos todo el semillero. Ahora lavamos por dentro y por fuera. 

La cebolla la pelamos y quitamos las capas duras que puedan tener. 

Lo picamos todo, en daditos, lo más pequeño que podamos. Juntamos en un cacharro apropiado y bonito y mezclamos. Añadimos primero la sal, luego el vinagre, el cual ayudará a disolver la sal y finalmente el aceite, y dejamos reposar unos 10 ó 15 minutos. Esto sirve para que el aliño macere levemente el tomate y este suelte un poquito de jugo quedando el aliño de la Piriñaca mucho más sabrosa. 

Finalmente troceamos la caballa según queramos y a disfrutar como han hecho hoy mis criaturas y mi preciosa mujer.




Un abrazo












sábado, 16 de junio de 2012

RECETA DE PAN MULTICEREALES


Las recetas de pan son realmente sencillas, solo hay que tener un poco de paciencia y hacerlas con tiempo. Vamos a preparar un pan de harina integral, harina de avena y harina de trigo duro.

Bien Vamos a ello. Los ingredientes son:


250 gr de harina integral
150 gr de harina de trigo duro
75 gr de harina de avena
25 g de levadura fresca
1 cucharadita de sal
Agua
1 chorrito de aceite de oliva virgen

Empezamos mezclando las tres harinas en un cacharro amplio y profundo. Añadimos la sal y la levadura. Vamos frotando la harina con la levadura con las manos a fin de disolverla. Lo hacemos como si estuviéramos lavándonos la palma de las manos. Cuando creamos que ya está bien añadimos el aceite y removemos con cuchara de palo.

Ahora vamos añadiendo agua templada, poco a poco, hasta que veamos que podemos trabajar la masa y que es fina y suave. Es en este momento en el que sacamos la masa del cacharro y la ponemos en la encimera, con un poco de harina para que no se pegue, y la trabajamos, al menos 15 ó 20 minutos.

Tendremos una masa fina y suave. En un molde alargado, de los de pastel,, añadimos en el fondo y las paredes un poco de aceite y untamos con un poco de harina, metiendo la masa dentro y tapando con un paño o film transparente para que se produzca la fermentación. Tendrá que duplicar el tamaño. Podemos volver a amasar nuevamente y repetir el proceso, pero bueno, con una sola vez basta.

Quitamos el trapo o el film y lo metemos en el horno que estará caliente, por arriba y por abajo a unos 150-170 ºC, y lo tendremos al menos 30 minutos.

Sacamos y desmoldamos y lo dejamos cubierto con un paño hasta  que atempere.

Podemos añadir otras harinas, como la de centeno, etc, y podemos añadir semillas o frutos secos, como  nueces, sésamo, pipas de girasol, etc.


En fin nosotros hoy lo hemos desayunado tostado con mantequilla y jamon cocido, y de maravilla.

Vaya, por cierto un día haremos jamón cocido

Un beso a todos

jueves, 14 de junio de 2012

PAPAS ALIÑÁS (Estilo La tienda Chica)


Cuando yo era pequeño vivía en San Fernando y los sábados íbamos a misa de 7 en la Iglesia de San Francisco, en la calle Real, mis Padres, mis hermanos, mi tío Juan Luís, mi tía Julia, mis primas y yo. He de decir que era un momento maravilloso del fin de semana, ya que estaba con la gente que quería y después venía lo sublime: Ir todos a tomar una cervecita a la Tienda Chica, que era el bar de enfrente de la iglesia, o al bar de Paco, junto a un Convento.

Hoy vamos a hablar de las Papas Aliñás de la Tienda Chica, que de las albondigas con tomate de Paco, ya tendremos tiempo otro día.   

Esta receta es sublime, os lo aseguro, como un producto tan humilde, puede convertirse en un manjar, solo con un poco de cariño. Ahí va. 

Necesitaremos: 

1 ½ de patatas, preferentemente pequeñitas
Un ramillete de perejil
3 ó 4 cebolletas
Aceite de Oliva
Sal y Vinagre
Y FUNDAMENTAL, Unos huevos duros cortados a la mitad. !Madre mía, como disfrutaba!.

En una Olla colocamos agua y sal abundante. Cuando está caliente, la ponemos a fuego lento, y sin prisas metemos nuestras patatas a cocer. El tiempo de cocción lo dará la patata, así que hay que vigilar con una varilla de pinchito, para pincharla. Mientras tanto podemos ir cortando la cebolleta y el perjil lo más pequeño que podamos.  

Una vez que las patatas están tiernas, las sacamos y quitamos la piel, en caliente, que es más cómodo, dejándolas luego atemperar. Cuando las patatas están a buena temperatura, las cortamos en cuadros de 2 cm y añadimos el picadillo de perejil y cebolleta. Añadimos la sal y un chorro de vinagre. Yo prefiero ir aliñando poco a poco. Al principio ponemos un aceite de Oliva suave, que es el que la patata va a chupar, y dejamos en el frigorífico. Pasado 15 ó 20 minutos probamos y vamos realiñando a gusto para dar el punto final con un aceite sabroso, para que éste de el aroma final.  

Para comerlas, dejarlas fuera ½ hora antes, para que se suelte el aceite y resalten los sabores. La presentación es con unos huevos duros cortados por la mitad, y es como tocar el cielo con el paladar.


Esta vez no os hablo de mi mujer, ni de mis hijos, porque este es un recuerdo “mío y es pa mí”.

Un abrazo a todos

CINTA DE LOMO AL HORNO




En esta receta es importante cumplir los tiempos y la temperatura del horno, ya que en caso contrario sale una suela de zapato, pero os aseguro que si los cumplís quedaréis como verdaderos maestros.

Para esta receta necesitamos los siguientes ingredientes:

½ cinta de lomo de cerdo
5 ajos machacados
1 cebolla
Aceite
Sal
Pimienta molida
Cominos molidos
Ramita de canela
1 clavo
I hoja de laurel
1 copa de manzanilla
1 copa de licor (brandy, whisky, etc.)
½ vaso de agua
75 ml nata líquida
Azúcar moreno (preferentemente)
1 cucharada de maicena

Lo primero que hay que hacer es embridar la carne para que no se abra al cocinarla y quede bien cerrada. Le podéis pedir a vuestro carnicero que lo haga, no creo que tenga el más mínimo problema. La salpimentáis y le añadís comino molido y la frotáis con las manos para que quede adherido todo a la carne, dejándolo reposar unos minutos. 

Mientras ponemos el horno a 180-200 ºC y por arriba, o sea, en posición de carne. Mientras el horno se calienta, en una sartén  colocamos un corrito de aceite y cuando ésta esté caliente, colocamos la carne. Vamos a dorarla por todos lados para sellarla y que no pierda los jugos. La tendremos un par de minutos por arriba, por abajo y por los costados.  

En la bandeja donde vayamos a hacer la carne colocamos un fondo de aceite con el Laurel, los ajos machacados, y la cebolla cortada por la mitad, la ramita de canela y el clavo, si queréis podéis poner medio limón pequeño. Colocáis a lo largo la carne y rociáis por encima con el brandy. 

En la sartén de haber sofrito la carne, una vez retirada del fuego, vertéis la copa de manzanilla y volvemos a ponerla en la candela, para recoger el rustido que ha quedado en el fondo. Removéis con chuchara de palo y lo vertemos por encima de la carne. Si el horno está en su punto, es el momento de meter la carne añadiéndole unas cucharadas de azúcar moreno por encima de la carne para que caramelice (queda impresionante). Dos o tres cucharas, tampoco hay que pasarse.

La vamos a tener en el horno entre 45 y 50 minutos, dependiendo de lo gruesa que sea la pieza. Una vez transcurrido la mitad del tiempo sacamos la bandeja del horno y le damos la vuelta y procedemos igualmente con el azúcar, echando en la salsa ½ vaso de agua. Transcurrido el tiempo final sacamos del horno y quitamos la carne de la salsa, dejándola enfriar. 

La salsa la colocamos en un vaso de batidora, con los ajos y la cebolla, retirando el resto. Añadimos un chorrito de nata y diluimos una cucharada de maicena en un dedito de agua y lo echamos en el vaso de la  batidora y procedemos a triturar y colarla (solo añadimos la maicena si la vemos muy líquida). La salsa la corregimos de sal y calentamos suavemente, removiendo sin parar, hasta que ligue.

Una vez la carne fría cortamos los hilos de la carne y procedemos a cortar rodajas finitas y ponemos por encima un poco de salsa.


La carne puede comerse con la salsa, con unos granos de sal por encima y unas gotas de limón, con un poco de aceite de oliva virgen extra por encima, dejándola macerar un ratito. Lo hagas como lo hagas vas a disfrutar. 

Como guarnición, podéis poner unas verdura al vapor salteadas con un diente de ajo y una puntita de pimentón, aunque mi familia y yo hoy la hemos comido con unas deliciosas patatas fritas, aprovechando que ahora están viniendo estupendas para tal uso.


Que lo disfrutéis !Ah!, un abrazo a todos