viernes, 30 de noviembre de 2012

PERAS AL VINO TINTO


Es otra de esas recetas que merecen la pena hacer en estas fechas, sirven para todo, de postre, merienda, etc. Esta está basada en unas peras que hace mi amiga Tere, que están buenísimas, pero que como siempre la añadimos alguna cosita más.


Necesitaremos:

1 kg  de peras
1 vaso de vino tinto
1 vaso de agua
4 cucharadas de azúcar
2 clavos
1 ramita de canela
Un trocito de vaina de vainilla 

Es muy sencilla, solo hay que tener un poco de paciencia. Las peras que utilicé eran de las verdes y enteras, así les queda una textura más agradable una vez cocidas.

Pelaremos las peras, las cortaremos a la mitad y les sacaremos, con un sacapulpas o una cucharilla de postre, el corazón.


En una olla pondremos el resto de los ingredientes y añadiremos las peras. Pondremos el fuego a fuego lento y dejaremos cocer como unos 20 minutos. 
A mi las compotas y las frutas en su jugo me gustan más bien enteras, así que cada cual puede darle el punto que quieran de cocción. En cuanto a la cantidad de azúcar puede ser mayor, según lo golosos que seáis, pero a mi, personalmente, me gusta con el azúcar justa para no matar el propio sabor de la fruta. Durante la cocción es interesante que mováis con cuidado para que no se peguen.



Es una delicia.

jueves, 29 de noviembre de 2012

HÍGADO ENCEBOLLADO


Entiendo que haya gente que no soporte los productos de casquería, el hígado, los riñones, corazón, sangre, menudos, etc., pero realmente a mi dislocan, e introduciéndoselo poco a poco en la dieta a los niños, terminan siendo un complemento maravilloso de sus alimentación, a la vez que económico. A mis hijos, desde luego, les encanta.

Necesitaremos: 

750 g de hígado de cerdo, o ternera en filetes.
750 g de cebollas
3 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 copa de manzanilla de Sanlúcar
1 cucharada de Pimentón dulce
½ cucharadita de comino molido
1 vaso de agua
Sal
Pimienta negra recién molida
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.


Cortaremos el hígado en trozos no muy grandes, para que sean más fáciles de saltear. Los pondremos con un poco de sal y pimienta a macerar.


Mientras cortaremos las cebollas en juliana o en brunoise (taquitos), como prefiramos. En la sartén, pondremos el aceite de oliva con el laurel y los ajos machacados contra la encimera. Dejaremos que doren suavemente y cuando esto ocurra, añadiremos la cebolla con un poco de sal para que sude, con el aceite a fuego medio.


Cuando ésta empiece a tornarse oscura y esté casi tierna, añadiremos el hígado y lo saltearemos hasta que dore un poco por fuera.


Cuando esté sellado por fuera el hígado, añadiremos el pimentón y rehogaremos por espacio de 15 ó 20 segundo. No demasiado tiempo, para que no se queme y amargue. Pondremos la copa de manzanilla y dejaremos reducir 1 minuto, que se queme el alcohol. Pasado este tiempo, añadiremos el agua y dejaremos cocer a fuego lento unos 15 minutos. Yo iría añadiendo el agua poco a poco y vigilando que no se queme, ya que el hígado si lo cocemos demasiado puede llegar a ponerse duro. Retificaremos de sal pimienta y añadiremos el comino molido.


El resultado es este precioso plato. Puede acompañarse de patatas fritas, arroz blanco salteado, verduras salteadas, pisto, y un largo etc. Salud y buenos alimentos, como decía mi Rosendo de mi alma.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

TORTITAS DE MANTECA


Es un recuerdo de tortitas que tengo desde pequeño. El sabor de estas tortitas y por casualidad, leyendo y probando, ha salido y han salido bien buenas. Para meriendas o para llevar los niños al cole son perfectas.


Necesitaremos:

 200 g de manteca de cerdo
350-400 g de harina
200 g de azúcar
4 cucharadas de zumo de naranja
Ralladura de 1 limón.
¼ de cucharadita de anís en grano
1/2 cucharadas de licor blanco, anís, orujo, etc.
2 cucharaditas de canela en polvo
Azúcar glas y canela para decorar.

Vamos a poner la manteca de cerdo en el micro y la tendremos como, 1 minuto. Si no se derrite la ponemos un poquito más. La colocaremos en un bol y mezclaremos con el azúcar, hasta que ésta se disuelva, mayormente. Ahora echaremos el licor, el anís en grano, que lo habremos molido en un mortero con anterioridad, el zumo de naranja, la canela y la ralladura de limón y mezclaremos.


Colocaremos la harina en un colador y la iremos añadiendo poco a poco, mientras que vamos removiendo con la varilla. La cantidad exacta la dará el tipo de harina, pero al menos 350 g. Se formará una masa que colocaremos en la encimera y que podremos trabajar con las manos.


Amasaremos hasta obtener una masa compacta que no se pegue en las manos.


En una placa de horno colocaremos un papel a tal efecto. Haremos apretando con las manos las tortitas y moldearemos con cuidado, ya que se rompen con facilidad. Colocaremos en la placa del horno, sobre el papel y meteremos en el horno previamente calentado, por arriba y por abajo a 180ºC.


Las tendremos aproximadamente 30 minutos, no más, y les rociaremos con una mezcla de canela y azúcar glas por encima. Saldrán unas deliciosas tortitas crujientes y sabrosísimas. Ánimo es fácil y sanísimo para los cachorros.

martes, 27 de noviembre de 2012

LENTEJAS CON VERDURAS AL PIMENTÓN CON MAJADO


 
Llega el otoño, y aunque no hace mucho frío aún, tendremos que empezar con recetas de legumbres suavitas. Ya habrá tiempo de hacer legumbres poderosas. Ahora apetecen  más suavitas

 

 

Vamos a necesitar: 

400 g de lentejas
2 tallos de apio
3 zanahorias
1 pimiento rojo
1 trozo de calabaza
3 nabos
2 patatas medianas
150 g de judías verdes
2 dientes de ajo
1 cebolla
1 pimiento verde
1 tomate maduro
1 hoja de laurel
1/2 cucharada de pimentón dulce
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra recién molida 

Para el majado: 

1 cucharada de pimentón
2 clavos
2 rebanadas de pan
Aceite de oliva para freír
1 cucharada de comino molido
Caldo de las lentejas
 
 

Como en el sur de Andalucía occidental el agua es bastante dura, me gusta meter las lentejas 1 ó 2 horas a remojo en agua fría antes de cocinarlas. Sirve para que no pierdan la piel y para lavarlas y quitarle el polvo que llevan adherido. Bien, pues lo hacemos.
 
Picamos el ajo, la cebolla y el pimiento verde en daditos pequeños. El tomate lo rallamos en un rallador o una mandolina y eliminamos la piel.

 

Las patatas y los nabos, los cortamos a gajos, rompiendo el corte al final, para que suelte parte de la carne al cocerse y engorde un poco la salsa. La calabaza la cortamos a dados de 1 cm. Las zanahorias las cortamos en rodajas, del grosor que queramos. Las judías verdes hoy las cortamos de dos o tres centímetros de largo y luego a la mitad longitudinalmente. El apio según os guste, a trozos o como el pimiento rojo, en daditos.

Todo el guiso va a ser a fuego lento, así que escurrimos las lentejas, las cubrimos de agua y tres dedos más y añadimos el resto de los ingredientes, a excepción de 1 cucharada de pimentón, los clavos, el comino, la calabaza y el pan. Ponemos a cocer a fuego lento. Si vemos que se nos quedan cortas de agua, sin problema un poquito más.

El tiempo de cocción siempre dependerá del tipo de lenteja y de agua. Iremos probando cada 10 ó 15 minutos, a partir de los 30 minutos de cocción. Cuando veamos que las lentejas están casi en su punto añadiremos la calabaza. Dejaremos cocer lentamente y moviendo por las asas de la olla, sin meter cucharas ni cucharones. El tiempo de cocción estará entre 45 minutos y una hora, más o menos. Cuando alcancen su punto apagamos el fuego y dejamos reposar.

 

Vamos a freír con el aceite caliente, pero no fuerte,  dos dientes de ajos, y las rebanadas de pan, hasta que doren. Los ponemos una vez fritos en un plato. En el mortero o en la batidora el que prefiera, machacamos los clavos y añadimos los dientes de ajos fritos. Majamos o batimos, y añadimos el pan frito. Seguimos majando o batiendo hasta obtener una masa densa. Ponemos el pimentón, dos o tres cucharadas del aceite de haber frito el pan, aún caliente y que tueste el pimentón y luego el comino y un cacillo de caldo de las lentejas. Mezclamos todo bien, hasta hacer una pasta. Si vemos que las lentejas quedan caldosas, añadimos además unas pocas de lentejas y verduras y trituramos. Añadimos al guiso y dejamos cocer un par de minutos. Está delicioso.

lunes, 26 de noviembre de 2012

PASTEL DE CARNE 2


Hoy la verdad es que tenía ganas de hacerlo diferente, así que le ponemos un 2 y le llamamos “Pastel de Carne 2. Es muy simple y sirve como plato principal o como aperitivo. Se come frío, con unas gotitas de aceite de oliva virgen extra, o con una salsita caliente, como la que hemos preparado hoy.



Necesitaremos:

1 kg de carne picada, ½ ternera y ½  cerdo.
1 huevo
2 rebanadas de pan de molde mojadas en leche
Perejil
Hierba buena
½ cebolleta
1 cucharada de Comino
½ cucharadita de Curry
½ copa de vino de Sanlúcar
Sal
Orégano, al gusto
Pimienta molida
Un poco de mantequilla
20 uvas pasas

Para la salsa: 

Jugo que suelta la carne
½ cebolla
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal
20 granos de pimienta
100 ml de nata líquida y unas gotitas de leche si quedara muy espeso
Pimienta molida

A la carne le añadimos todos los ingredientes. Amasaremos bien y dejamos reposar un par de horas. La cebolleta, el perejil y la hierba buena, todo lo picadito que podamos.


El molde para hacer carne, lo untamos con un poco de mantequilla.


Ahora introducimos la carne, y la apretamos bien, para que tenga consistencia.


Pondremos el horno a 180ºC, por arriba y por abajo. La bandeja de horno la ponemos en la mitad del mismo y le añadimos agua para poner la carne al Baño María. Cuando alcanza esta temperatura, metemos el molde con la carne y tapado con un papel de aluminio, para evitar que se seque. Pasados 40 minutos, sacamos el pastel. No lo pinchamos para comprobar, porque se irían todos los jugos y quedaría seca.


Quitaremos, vertiendo el líquido, los jugos y los pondremos en un bol, para aprovechar y hacer la salsa. Dejaremos enfriar y entonces, desmoldaremos.

Rehogaremos 1/2 cebolla con un poco de aceite virgen extra, con un poco de sal para que sude.  Añadiremos las pimientas en grano. Cuando tomen color, echamos los jugos de la carne, la nata, la manzanilla de Sanlúcar y un poco de sal. Dejaremos cocer un minuto. Batiremos con batidora y rectificaremos de sal y pimienta.

Ya está listo para comer. Es ideal para los niños y si sobra siempre pueden comerlo en bocadillo con lechuguita y tomate a rodajas. No falla, les encanta.

viernes, 23 de noviembre de 2012

COMPOTA DE MEMBRILLO, BONIATO Y UVAS PASAS


Esta receta decidí hacerla tras leer una de Membrillo y Batata en el blog de “Las Recetas del Abuelo”. Sencilla, rica, estupenda. Me gustó mucho y decidí darle un ambiente más mío. Menos dulce y más aromática. De ahí, sale esta receta, por lo que tengo que darle las gracias a este blog por darme la idea.

 

Necesitaremos:

2 membrillos
3 boniatos
200 g de pasas sin hueso
1 rama de canela
4 clavos
½ vaina de vainilla
Cáscara de naranja
6 cucharadas de azúcar
Agua 


Vamos a pelar los boniatos y los membrillos y a cortarlos en bastones. El tamaño es según el consumidor.

 

Por otra parte vamos a coger una naranja y le vamos a sacar la piel con un sacahebras, o con un cuchillito bien afilado, evitando pelar la parte blanca, solo piel.

 

Lo pondremos todo en una olla profunda y cubrimos de agua, solo cubrir, incluso un poco menos. Tapamos y dejamos  reducir a fuego lento. Personalmente me gusta con la fruta entera, pero cada uno que la deje a su gusto. Yo los dejé unos 40 minutos, no más, y quedaron aún al dente, deliciosos.

 

Como veis es bien sencilla, y además,  al que le guste el boniato, le va a encantar. Un abrazo.

ALBÓNDIGAS FRANCESAS CON SALSA DE ROQUEFORT


Esta receta realmente está basada en una que vi hacer a una cocinera Francesa, bueno lo de cocinera, es un decir. Realmente es una crítica gastronómica, que tiene un programa de cocina, en un famoso canal de cocina en TV. Las maneras de la señora dejan mucho que desear, pero la esencia de la receta es muy buena. Los aromas y los ambientes de la misma no son propiamente franceses, son herencia de la descolonización de Argelia y de la cocina que introdujeron los residentes en Argelia que regresaron a Francia con la misma. Pero la idea de la carne, es una  maravilla, si bien, aparte, la he adaptado algo a mi forma de cocinar.

 

Necesitaremos:
 
1kg de carne de ternera picada
1 huevo
2 rebanadas de pan de molde mojadas en leche
1 cebolleta grande
1 ramillete de perejil
1 poco de cilantro
3 dientes de ajo
2 ó 3 cucharadas de harina
1/2 cucharadas de Curry
2 cucharadas de Comino molido
1 cucharadita de Cúrcuma
Zumo de ½ limón
Sal
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra
2 hojas de Laurel
4 zanahorias
200 g de pasta 

Para la salsa: 

150 ml de nata líquida
100 g de queso Roquefort
2 cucharadas de queso de untar
Sal
Pimienta negra

 
Lo primero será preparar la carne. Vamos a picar muy pequeño el ajo y la cebolleta y lo rehogaremos en aceite de oliva virgen extra, como unas 3 cucharadas. Primero con el aceite caliente pero a fuego medio, el ajo, y cuando empiece a oler, añadimos la cebolla con un poco de sal para que sude. Cuando esté transparente, a los 2 ó 3 minutos, apartamos y escurrimos.

 

Las rebanadas de pan las sumergiremos en leche y las escurriremos. Las añadiremos a la carne, junto con la cebolla, el perejil y el cilantro muy picado, el huevo, la harina, y las especias. Finalmente agregamos el zumo de limón. Este acentúa los aromas de las especias. Mezclaremos intensamente con las manos y dejaremos reposar unas 3 ó 4 horas, aunque es mejor de un día para otro.

 
 
Para  guarnición, viene bien unas zanahorias que cortemos en rodajas, una vez peladas, y que coceremos en agua hirviendo con sal durante 10 minutos. Escurriremos y refrescaremos para resaltar el color y evitar que siga cociendo. Coceremos una pasta de larga cocción, por encima de 8 minutos. En agua hirviendo con sal y laurel. Removeremos mientras que cuece para que nos e pegue. Al cabo de 5 minutos, apagaremos la candela y dejaremos reposar dentro del agua caliente hasta que quede con la textura que queramos. Escurriremos y saltearemos con las zanahorias en un par de cucharadas de aceite con pimienta negra y un poco de comino molido.

 

Para la salsa vamos a poner en un vaso de batidora la nata con las dos cucharadas de queso de untar y el roquefort desmigado. Lo meteremos 1 minuto al micro y cuando lo saquemos, le metemos la batidora. Ahora es el momento de salpimentar y en caso de quedar muy espeso añadimos un poco de leche. La intensidad del sabor es a gusto del consumidor, así que estas cantidades son orientativas, ya que depende mucho de lo fuerte que sea el queso y como la queramos de fuerte.

 

Con la  carne una vez reposada, haremos albóndigas que pasaremos por harina y le retiraremos el sobrante con unas palmaditas. La textura de la carne ha de ser blanda y jugosa, ya que la salsa se le añade y no se guisan en ella.

 

Refreiremos las albóndigas a fuego medio en 5 ó 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. No las freiremos demasiado, para que no se seque mucho la carne. A mi verdaderamente la carne me gusta jugosa, pero como se dice habitualmente; sobre gustos hay colores. La dejaréis como más os guste. Apartaremos y escurriremos en papel absorbente.

 

Para presentar el plato, ponemos la guarnición y las albóndigas napándolas con la salsa de Roque por encima. Os aseguro que los niños se lo devoran y los adultos más aún.

 

Un abrazo a todos

jueves, 22 de noviembre de 2012

DELICIAS FRITAS DE PATATA Y MERLUZA


Es un plato sencillo de hacer y muy económico. Se pueden utilizar filetes de merluza congelados, o pescadillas pequeñas, en realizad lo que tengamos a mano. Son jugosas y muy prácticas como entrante en una cena o comida familiar, o bien como segundo plato de diario.


Necesitaremos:

1 kg de patatas, con una textura dura y  no de las blanditas que se desmoronan
1 cebolleta
1 ramita de perejil
2 filetes de merluza
Sal
Pimienta molida
1 huevo
1 cucharadita de levadura química
Harina de freír
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Lo primero que haremos es cocer las patatas lavadas en agua con sal o hacerlas al vapor. El tiempo de cocción de las patatas enteras, depende del tipo de patata y del tamaño de la misma. Una patata de tamaño medio puede tardar en ponerse blanda unos 40 ó 45 minutos a fuego lento. Las pelamos y cortamos para posteriormente triturar.


Cortamos la cebolleta en daditos y la sofreímos en aceite de oliva virgen extra a fuego lento, con un poquito de sal para que sude. Una vez que están transparentes las apartamos y escurrimos de aceite.


El perejil lo vamos a hacer un ovillo y lo vamos a cortar lo más pequeño que podamos con un cuchillo afilado.


Ahora cogemos las patatas y las trituramos, añadiendo sal y pimienta. Una vez todas machacaditas ponemos el huevo, la cebolleta y el perejil. Removemos y mezclamos bien.


Cortamos en taquitos pequeños la merluza y la añadimos al puré junto con la cucharadita de levadura. Seguimos mezclando. Hay que dejar enfriar del todo. La textura ha de ser firme pero suave y no ha de pegarse excesivamente en los cubiertos.


Con dos cucharas prepararemos unas bolas de masa que pasaremos por harina de freír. Es la que el envase es azul y suele llevar un pescado en alguna parte del formato. Eliminamos con unas palmaditas el sobrante de harina.


Pondremos a calentar el aceite de oliva para freír, abundante a fuego medio pero caliente. SI lo ponemos demasiado fuerte se quemarán las bolitas. Las movemos para que se hagan por todos lados por igual y … ¡listo!. Riquísimas.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

ENSALADA DE ESPÁRRAGOS BLANCOS Y QUESOS VARIOS


Las ensaladas típicas de de lechuga, tomate y algo más, a mi personalmente, me encantan, pero de vez en cuando hay que hacerlas diferentes para no aburrirnos. Además esta es muy vistosa y sirve perfectamente para celebraciones o fiestas. Para hacer una mesa bonita, con la ensalada como centro de mesa, etc.


Necesitaremos:

1 lata de espárragos blancos
Un trozo de Emmental
Un trozo de Brie
Un trozo de queso fresco
2 Guindillas en vinagre
Sal
Pimienta recién molida
Orégano
Vinagre
Aceite de oliva virgen extra

El asunto de estos quesos, creo que es solo a nivel de idea, pero es importante maridarlos consentido. Han de ser quesos que no contrasten en exceso entre sí y que no maten el sabor del espárrago.


Bueno, lo primero es escurrir bien los espárragos, para que no agüen la ensalada. Cortamos los quesos en daditos grandes como de dos cm cada uno. Primero el queso fresco


Luego el Emmental


Y finalmente el Brie


Lo mezclamos todo, y añadimos el orégano al gusto y frotándolo con las manos para triturarlo un poco y sacarle más aroma. Ponemos las guindillas cortadas en láminas. Molemos pimienta, añadimos un poquito de sal y el triple de aceite que de vinagre.  Mezclamos y obtenemos una ensalada diferente y deliciosa.