viernes, 4 de enero de 2013

BUÑUELOS DE COLIFLOR Y GAMBAS



Como aperitivo o como un entrante en una cena es perfecto. Es suave, ligero, y aún siendo una fritura es digestivo y si hacéis caso de cómo hacerlo no sale aceitoso, ni muchísimo menos.


Necesitaremos:

250 g de coliflor hervida
5 cucharadas de harina de fuerza
5 cucharadas de harina de freír
150 g de gambitas arroceras, de las baratitas.
½ sobre de levadura rápida
1 huevo
Sal
Pimienta molida
Azafrán, colorante alimentario
 1 cebollita
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Aceite para freír
½ vaso de agua
Harina de freír para enharinar las bolitas

Una vez cocida la coliflor, cada uno según le guste, a mi más bien entera, o sea unos 10 minutos, la picamos a cuchillo. Picamos igualmente, en daditos, la cebolla y la salteamos en tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio, con un poco de sal para que sude. Cuando empiezan a ponerse transparente añadimos la coliflor, salpimentamos y rehogamos unos minutos, 2 ó 3. Apartamos y dejamos enfriar.

Una vez fría, le añadimos el huevo, y mezclamos. Ahora también pelamos las gambitas y las picamos un poquito.


Ahora incorporamos las harinas, el colorante y la levadura.


Vamos incorporando el agua, lentamente. Puede ser medio vaso, más o incluso menos. Depende del tamaño de huevo, la harina, etc.

La textura que buscamos es cremosa, pero con la densidad suficiente para tomarla con una cuchara, moldearla con la ayuda de otra y que nos permita enharinarla. No ha de ser dura, sino como una bechamel espesa, que nos permita trabajarla., y luego añadimos las gambitas.


Corregimos de sal y pimienta y dejamos reposar unos 15 minutos. Pasados estos minutos, la textura será un poco más espesa,  y esto es perfecto, ya que ahora nos hemos asegurado el poder  manipularla.



Tomaremos con una cuchara una porción y con otra iremos rebañando, así sucesivamente, hasta que veamos que se ha formado como una albondiguilla, aunque no ha de ser redonda, y la colocamos en la harina de freír. Esta suele ser de paquete azul y llevar un pez dibujado en el exterior. Con cuidado las envolveremos en harina y dándole unas vueltas en la mano, como si tuviéramos una canica y la hiciéramos girar en la palma de la mano, pero sin apretar, eliminamos la harina sobrante.


Mientras vamos operando, colocamos aceite de oliva suave  o de sabor intenso, según el gusto, a calentar a fuego medio. Cuando esté caliente, que no humeando, echaremos las bolitas. Estas aumentarán de tamaño. A los pocos segundos de meterlas en el aceite, le daremos la vuelta, si no lo hacemos así, se nos abrirán por el lado que no esté sumergido. Preferible que no pongáis más de 5 ó 6 bolitas a la vez, ya que no os dará tiempo de manipularlas todas y unas estarán hechas mientras que otras no.

Cuando doren, las sacamos en papel absorbente y listo para comer. A mi mujer y a mis niños la otra noche les pareció estupendo, al llegar de ver unos cuantos Belenes por la calle.


4 comentarios:

  1. Tiene una pinta barbará me tengo que poner con ellos a ver si me salen igual de buenos!! Besitos

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  2. Nunca he hecho los buñuelos con coliflor y tienen un aspecto estupendo, me quedo por tu cocina que no la conocía.

    besos

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  3. unos originales, suaves y ricos buñuelos

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  4. Este plato tengo que hacerlo ya sabes que me encantan deben estar estupendos besos tu hermana IGM.

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