martes, 15 de octubre de 2013

LENTEJAS CON CHORIZO, MORCILLA Y BUÑUELOS DE CALABACÍN

Una vez llegado el otoño, aunque casi no se note, vamos a poner un plato de legumbre, pero con un contrapunto de verdura, tanto dentro como fuera del guiso. Ya veréis


Vamos a necesitar

400 g de lentejas
3 zanahorias
2 nabos
1 patata mediana
100 g de judías verdes
2 dientes de ajo
1 cebolla
1 tomate maduro
1 hoja de laurel
½ calabacín
1/2 cucharada de pimentón dulce
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra recién molida
2 chorizos
1 morcilla
1 trozo de papada

Para el buñuelo

1 huevo
1 calabacín
1 cebolleta
1 poco de perejil y cilantro
2/3 cucharadas de harina de fuera
2/3 cucharadas de harina de freír
Sal y un poco de azafrán, colorante
Agua
1 cucharadita de levadura


Picamos el ajo, la cebolla y calabacín, en daditos pequeños. El tomate lo rallamos en un rallador o una mandolina y eliminamos la piel.

Las patatas y los nabos, los cortamos a gajos, rompiendo el corte al final, para que suelte parte de la carne al cocerse y engorde un poco la salsa. Las zanahorias las cortamos en rodajas, del grosor que queramos. Las judías verdes hoy las cortamos de dos o tres centímetros de largo y luego a la mitad longitudinalmente.

Todo el guiso va a ser a fuego lento, así que escurrimos las lentejas, de haberlas enjuagado con agua previamente, las cubrimos de agua y tres dedos más y añadimos el resto de los ingredientes. La papada la cortamos a trozos de 2 cm, para que no quede dura. Ponemos a cocer a fuego lento. Si vemos que se nos quedan cortas de agua, sin problema un poquito más.

El tiempo de cocción siempre dependerá del tipo de lenteja y del agua. Iremos probando cada 10 ó 15 minutos, a partir de los 20 minutos de cocción. Dejaremos cocer lentamente y moviendo por las asas de la olla, sin meter cucharas ni cucharones, recordad, moviendo desde las asas. El tiempo de cocción estará entre 45 minutos y una hora, más o menos. Cuando alcancen su punto apagamos el fuego y dejamos reposar.


Por otra parte, freímos el calabacín y la cebolleta en tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, con un poco de sal. Cuando veamos que el calabacín empieza a ponerse tierno, apartamos y escurrimos de aceite en un colador.


Una vez atemperado, mezclamos la fritura con las harinas, el huevo, el perejil y el cilantro muy picadito, y la levadura. La cantidad de las hierbas es al gusto. Salpimentamos y añadimos un poco de colorante alimenticio para dar buen color.


 Añadimos agua, poco a poco, hasta formar una masa fina pero con cuerpo, como una bechamel.

Ponemos aceite abundante a calentar, pero a fuego medio. Cuando alcance la temperatura (podemos poner la mano a unos 10 cm de altura del aceite y si notamos el calor uniforme es esta la temperatura), antes de humear, con una cuchara tomamos una porción del buñuelo y con otra nos ayudamos para verterlo en el aceite. Volteamos rápido, parta que no rompan y dejamos dorar por los dos lados.



Sacamos del aceite y dejamos escurrir en papel adsorbente. Cortamos el chorizo y la morcilla a rodajas y acompañamos el plato con estos buñuelos de calabacín. Es un contraste muy rico y sabroso.


2 comentarios:

  1. Me gusta la idea de introducir los buñuelos en ellas. Además se ven caldosinas como a mi me gusta. Yo nunca les pongo morcilla una vez lo hice y me resultaron fuertes...pero eso ira en cuestión de gustos. En cambio el chorizo no les puede faltar.
    Besinos

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  2. Lo de los buñuelos tiene su punto y las hace diferentes.

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