viernes, 25 de julio de 2014

SAN JACOBO DE BERENJENA


Después de mi periplo laboral del mes de julio por Marruecos, por fin estoy de vuelta en casa y enganchamos nuevamente con el blog. Hoy vamos a preparar un plato muy sencillo y apetecible para estas fechas, de fácil, preparación y ligera digestión.

Pues nada, sin más preámbulos, arrancamos con la misma.



Para 4 personas necesitamos:

2 berenjenas duritas y brillantes
Queso en lonchas
Jamos en lonchas o bacon
Sal
Huevos
Pan rallado
Harina de freír
Aceite de oliva virgen para freír
Pimienta molida

Vamos a quitar el culo lateral de la berenjena, vamos a lo largo, y la cortamos en cuatro lonchas. Yo no las pelo, las prefiero con piel. Cada loncha que sea como de ½ cm. Esto lo hacemos con las dos berenjenas y metemos en agua con  sal, durante ½ hora. Con los culos y lo que nos sobre de las berenjenas hacemos bastones y los metemos igualmente.

A la ½ hora sacamos las rodajas y los bastones los dejamos más tiempo. Las escurrimos con papel de cocina, salpimentamos y empezamos a montar el tema. Ponemos un trozo de queso, encima, el bacon o el jamón, según queramos, y cubrimos con otra loncha de queso. Cerramos con la otra rodaja de berenjena y apretamos con la palma de la mano. Esto lo hacemos con las 8 rodajas de berenjena.


Ahora, batimos los dos huevos y salpimentamos. Cara San Jacobo lo pasamos por pan rallado, luego por huevo y luego por pan rallado, apretando con la mano y liberando de los excesos de pan. Hay que tener cuidado que el huevo y el pan, penetren por la unión lateral del San Jacobo. Dejamos reposar 15 minutos antes de freír, para que se vaya secando y no nos salgan pompas.



Ponemos el aceite de oliva virgen a calentar a fuego medio. Cuando esté caliente, pero sin humear, empezamos freír los San Jacobos. 


Cuando doren les damos la vuelta, como 2 ó 3 minutos por cada lado. Sacamos y escurrimos en papel de cocina.

Los bastones los escurrimos, los salpimentamos y pasamos, sin secar, por harina de freír, friéndolos en aceite de oliva virgen abundante, caliente y a fuego medio, sin humear. Cuando estén dorados los apartamos y los escurrimos en papel absorbente.

De esta  manera, en vez de comerlos con patatas fritas, lo hacemos con bastones de berenjena, y están deliciosos. Podemos acompañarlos con un poco de mayonesa, esto queda al gusto.