martes, 28 de octubre de 2014

STROMBOLI DE POLLO Y ESPINACAS


El Stromboli es una receta que según parece nace en torno a los años 50 del pasado siglo en un restaurante Italiano de Filadelfia. No es más que una masa de pizza estirada y rellena con queso mozzarela y otras delicias, cerrado y horneado. A aquellos que sean amantes de las masas, esta receta le encantará.



Para 4 personas, necesitamos:

500 g de masa de pizza. (Podéis abrir el enlace y ver su preparación, masa de pizza)
Queso mozzarella
2 pechugas de pollo troceadas en dados gruesos
Hojas de espinaca fresca
Tomates maduros pelados y cortados en dados gruesos.
4 champiñones grandes cortados a lámninas.
Orégano.
Para el adobo del pollo:

1 diente de ajo
Sal
Pimienta negra.
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de pimentón
Aceite de oliva, como dos dedos
Un chorro de zumo de limón.

Para el pollo tomamos los ingredientes del adobo, lo metemos en un vaso de batidora y le metemos sin piedad. Esta salsa, la vertemos sobre el pollo y lo dejamos macerar un par de horas al menos.


Pasado este tiempo, los escurriremos de salsa y lo saltearemos por un minuto en una sartén a fuego fuerte con una gotita de aceite. Reservaremos y dejaremos templar.

Prepararemos la masa de pizza tal y como aparece en el enlace que hemos puesto en los ingredientes. Cortamos en cuatro trozos, extendemos y comenzamos a rellenar. Antes habremos encendido el horno y lo tendremos a 180 ºC. por arriba y por abajo.

Saltearemos por un minuto los champiñones con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. Los colocaremos en la base de la masa, en el centro. Luego colocaremos las espinacas, el pollo, el tomate y coronaremos con la mozzarella y orégano.


Cerraremos tal y como aparece en la fotografía siguiente, colocaremos en la placa, sobre un papel de horno,  con la unión de la masa hacia abajo


 y meteremos en el horno hasta que dore. Como unos 20 minutos.


Cortaremos para que suelte un poco de calor y no nos abrasemos la lengua y listo, una delicia.




MASA DE PIZZA


Ingredientes:

400 g de harina de fuerza.
35 ml de aceite de oliva virgen extra, vamos, un chorrito
200-250 ml de agua templada
1 cucharadita de sal
25 g de levadura fresca. La podremos encontrar, junto a las mantequillas en los supermercados Valencianos, donde el personal viste de verde. Es media pastilla de levadura.
Orégano.


A mi personalmente me gustan las masas finas y crujientes. No soporto las pizzas de bocadillo y con relleno que se desparrama por todos lados y que cuesta hasta dar un bocado. A veces se pone tanto que la masa no termina de hornear, por la cantidad de materia que lleva encima y que aporta un exceso de agua a la masa. Finita y con el relleno justo, se disfruta más, y en vez de hacer una, si quieres, haces dos diferentes.

Al menos una hora antes de encender el horno cogemos la harina, le añadimos la levadura y la desmenuzamos con las manos, junto con ésta, frotándola y deshaciendo los grumos. Ahora, ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y con cuchara de palo, lo vamos mezclando con la harina. Pondremos la sal y un poco de orégano. Poco a poco iremos añadiendo el agua templada y mezclaremos. Cuando la harina haya absorbido el agua, pasaremos a la encimera con un poco de harina y amasaremos durante 10 ó 15 minutos. La cantidad de agua depende mucho del tipo de harina, por eso la añadimos poco a poco. Puede que sea un poco más que en la receta o un poco menos, pero como idea de cantidad de agua es buena. La masa ha de ser firme pero suave.


Tapamos con un trapo y dejamos reposar, hasta que doble el volumen. En una hora estará listo. El agua ha de ser templada, si está muy caliente matamos la levadura y no sube. Otra manera es encender el horno a 40 ó 50 ºC, y meter la masa tapada con trapo, y en 20 ó 25 minutos habrá subido.


Pasado este tiempo, la masa está lista para estirar y comenzar la pizza.


miércoles, 22 de octubre de 2014

BORRIQUETE AL HORNO O PESCADO AL HORNO EN GENERAL


El borriquete es un pescado con alto valor culinario en Andalucía, pudiendo alanzar pesos de hasta 8 Kg. y es habitual su presencia en los mercados de abastos y lonjas de nuestro litoral.  Tiene una carne blanca y firme, que le confiere un agradable comer y un sabor especial.  Como cualquier otro, si nos pasamos de cocción se convierte en una carne seca y sin gracia, pero dándole el punto justo, es una delicia.

Los platos de pescado al horno, me encanta hacerlos tanto por su sabor, como por los recuerdos que me trae de mi madre y mi padre, que ambos los bordaban.


Para 4 comensales, necesitamos:

4 borriquetes de 250-300 g. o un par de ellos de 500g. Yo prefiero el segundo caso.
3 patatas peladas y cortadas en rodajas de 3 ó 4 mm.
2 pimientos vedes cortado en juliana
1 cebolla hermosa en juliana
2 tomates rojos y maduros, pelados y cortado en rodajas
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta molida
1 hoja de laurel troceada
2 copas de manzanilla de Sanlúcar.

Comenzamos diciéndole al pescadero que nos de los más frescos y hermosos que tenga. Siempre hay que intentarlo. Lo desescamamos y eliminamos tripas y telillas que puedan tener en las tripas. Reservamos.

En una fuente de horno, ponemos unas 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y colocamos sobre ella una cama de patatas. Salpimentamos. Sobre ella una capa de cebolla y pimiento, salpimentamos y sobre esta una de tomate, que salpimentamos nuevamente. Colocamos el laurel sobre los tomates. Rociamos con una copa de manzanilla y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Un vasito de agua y 40 minutos en el horno a 170ºC. por arriba y por abajo.


Cuando salga estarán las patatas tiernas y deliciosas. Dependiendo del tipo de estas puede que necesite más cocción, así que sin miedo unos minutos más y añadimos más agua si hace falta. Ahora colocaremos los dos borriquetes, los salpimentaremos por ambas caras y rociaremos con un hilillos de aceite y la manzanilla. Añadimos a la base un poco de agua.



Dejaremos si son grandes unos 20 minutos, y si son de ración unos 16 ó 17. Sacaremos y deslomaremos acompañando de las patatas y la verdura. No más.


jueves, 16 de octubre de 2014

COCIDO ANDALUZ


Platos típicos donde los haya, recuerdo, que mi madre, a veces, después de comer puchero, le añadía al caldo y a los garbanzos chorizo, morcilla, judías verdes y calabaza y ¡pumm!, como por arte de magia, teníamos otro plato, un cocido. Pues este cocido no es el lebaniego, ni el madrileño, ni el puchero, es el Cocido Andaluz, con todas las variantes que pueda tener según madres, abuelas, etc.



Necesitamos:

500 g de garbanzos en remojo durante al menos 12 horas
Un puñado de judías verdes cortadas a trozos.
4 Zanahorias, peladas y cortadas en trozos al gusto.
2 nabos pelados y cortados al gusto
2 patatas peladas enteras
3 hojas de apio sin hebras y cortadas al gusto
1 Puerro cortado en aros finos.
1 cuarto trasero de pollo
1 trozo de cerdo o de ternera para caldo
1 hueso de jamón
1 espinazo salado
1 trozo de costilla salada
1 corteza de tocino salado
1 trozo de tocino salado
1 trozo de tocino fresco
1 morcilla
1 chorizo
1 cucharadita de pimentón
1 hoja de laurel
Sal y pimienta negra
Podemos poner calabaza

A mi me gusta tener los huesos salados y las carnes saladas unas horas en remojo, con agua templada para después con un cuchillo, rasparlas y retirarles la sal, enjuagarlas y tenerlas listas para cocinar. Ponemos una olla hermosa con agua abundante a hervir, como los huesos y las carnes limpios. Cuando rompa a hervir, añadimos los garbanzos en remojo escurridos y empezaremos a espumar, cosa que estaremos haciendo durante toda la cocción, de vez en cuando.



Esteremos así, a fuego medio-suave durante una media hora. Ahora pondremos el puerro y las verduras cortadas. Seguiremos espumando si hace falta.


Cuando haya pasado 1 hora desde el comienzo, ponemos las patatas, el laurel, salpimentamos y ponemos el pimentón. Dejaremos cocer durante al menos ½ hora más. Pasado este tiempo el garbanzo estará tierno, si no es así, lo dejamos un poco mas. Añadiremos más agua, si fuera o fuese necesario. Lo denso que tengamos el caldo final, irá en función de nuestro gusto.

Para servirlo, ponemos en una fuente las carnes que nos comeremos de segundo plato a modo de pringá ayudándonos con pan.


Y de primero los garbanzos con las verduras y el caldo con una hojita de hierbabuena, ¿porqué no?.



viernes, 10 de octubre de 2014

PISTO EN CAZUELITA CON HUEVO CUAJADO


No vamos a descubrir las Américas con esta receta, pero si que es verdad que, entre el toque final del barro, el horno, el huevo sin freír y demás, hacen el plato diferente. A partir de aquí, podemos añadirle especias, aceitunas negras, queso rallado para gratinar, queso para fundir, etc., y al final tendremos un plato diferente e igualmente delicioso.


Para 4 personas, necesitamos:

2 cebollas cortadas en daditos, del tamaño que deseemos.
1 pimiento verde, igualmente cortado a dados
½ pimiento rojo, si es muy grande, a dados
2 calabacines medianos a dados
1 berenjena a dados
½ Kg. de pulpa de tomate
1 hoja de laurel.
4 ó 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
4 huevos
Sal y pimienta

Teniendo ya cortados los ingredientes y en un perol amplio, ponemos el aceite y el laurel a fuego medio. Cuando esté caliente añadimos la cebolla y un poquito de sal para que sude. Dependiendo de cómo queramos la verdura al final, crujiente o tiernita, lo haremos destapado y a fuego medio o tapado con tapadera y a fuego un poco más suave.

Cuando pase un par de minutos ponemos los pimientos verdes y luego los rojos. Esto es porque el rojo lleva tiene más agua y si lo ponemos con el verde, se cocerá y no se freirá, además a mi me gusta el pimiento rojo menos hecho y en trozos bien hermosos, para encontrármelos en la boca. Siempre añadiremos un poco de sal a cada verdura que añadimos. Un poco es un poco, no os paséis.


Pasados dos o tres minutos, añadimos el calabacín y posteriormente, a los 2 ó 3 minutos, nuevamente, pondremos la berenjena. Rectificaremos de sal y pimienta y sofreiremos unos 3 minutos, y finalmente el tomate. Dejaremos freír unos minutos, hasta que pierda gran parte del agua.


Tendremos el horno encendido a 200ºC por abajo. Pondremos el pisto en las mismas y meteremos a calentar unos 15 minutos, y empezará a hervir. Sacaremos, haremos un hueco en el centro y colocaremos el huevo.



Tras 7 u 8 minutos, dependiendo del tamaño del huevo, sacaremos, esperaremos un par de minutos a que enfríe y no perdamos las papilas gustativas con el calor y con unas patatas fritas, plato perfecto. A los niños les encanta esta combinación. Pues nada, salud y buenos alimentos, como decía mi queridísimo Rosendo Mercado


miércoles, 8 de octubre de 2014

CALDO DE PESCADO PARA SOPAS Y SALSAS


Para salsa, sopas, arroces, etc., de pescado, es fundamental un buen caldo. Esto es muy sencillo y en un par de pasos os lo enseño.

Lo primero es guardar siempre las cabezas de las merluzas, pescadillas y de los pescados blanco en el congelador, así como las espinas centrales en caso de filetearlos y deslomarlos.

En caso de limpiarlo nosotros en caso, los enjuagamos y los metemos en una bolsa etiquetada, para no confundir con otra cosa y con su fecha, y al congelador. En caso de que nos lo preparen en la pescadería el pescado, le decimos que no los tiren que nos lo llevamos y operamos igual.



Necesitamos:

Un par de cabezas de merluza o más si son de pescadilla y unas raspas
2 dientes de ajo
2 puerro limpio
1 ramillete de perejil
1 hoja de laurel
Sal y pimienta
1.250 ml de agua

Pues nada, sacamos nuestras un par de cabezas de merluza y una raspa de pescado blanco, y lo descongelamos. Una vez descongelado lo metemos en una olla con 1.250 ml de agua un par de puerros, o un puerro y una cebolleta, una hoja de laurel, un par de dientes de ajo y un ramillete de perejil. Pondremos a hervir e iremos espumando.




Cuando deje de soltar espuma, ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y dejamos cocer unos 20 minutos. Colamos y obtenemos aproximadamente 1 litro de caldo de pescado perfecto.


lunes, 6 de octubre de 2014

ARROZ AL HORNO CON CHAMPIÑONES


Pues nada, el otro día iba en el coche dándole vueltas a la pelota sobre que hacía de comer. Sabía que quería hacer arroz y que tenía que llevar champiñones, pero no daba con el como hacerlo. Finalmente, se me ocurrió que hacerlo al horno y gratinarlo con quesos cremosos y parmesano, podría ser interesante, y os lo aseguro: Interesantísimo y delicioso.



Para cuatro necesitamos:

400 g. de arroz
1.250 ml de caldo de pollo
½ Kg. de champiñones limpios de tierra y cortados en cuartos
1 cebolla gorda cortada en daditos
1 hoja de laurel
2 dientes de ajo en láminas
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 copa de manzanilla de Sanlúcar
Queso mozzarella
Queso parmesano
3 lonchas de bacon cortadas en trozos grandes
Sal y pimienta al gusto.


Es de los arroces más sencillos que podáis hacer. Lo primero poner el horno entre 180-200ºC por arriba y por abajo y en un perol, cazuela de barro o similar,  ponemos el aceite y el laurel a fuego medio y añadimos los ajos. Esto en el fuego  no en el horno. Cuando empiecen a dar olor, ponemos la cebolla y añadimos un poco de sal para que suden.


Cuando van tomando color, ponemos los champiñones cortados en cuartos y salpimentamos, rehogamos y movemos con cuchara de palo. A los 2 ó 3 minutos añadimos el arroz y rehogamos todo un par de minutos más, y finalmente ponemos la manzanilla de Sanlúcar.


Dejamos evaporar el alcohol, 1 minuto, y añadimos el caldo de pollo, y rectificamos de sal y pimienta. Recordad que los arroces necesitan los caldos más bien salados que sosos.  Cuando empieza a hervir contamos 8 minutos. Podemos remover, de vez en cuando y con suavidad, durante la cocción. Una vez pasado el tiempo, retiramos del fuego y ponemos el queso mozzarella, al gusto por encima, con los trozos de bacon y espolvoreamos con parmesano.


Metemos en el horno otros 8 minutos y dejamos reposar unos 5 más.



Servimos, probamos  y levitamos  como Teresita de Jesús, porque el placer está asegurado.