martes, 30 de junio de 2015

CONSERVA DE TOMATE


Es cierto que hay unas conservas de tomate bastante decentes, pero el decidir tu mismo, que tomates conservar y la calidad del mismo, es un verdadero placer.

De esta manera tendremos tomate en conserva de calidad con sabor, todo el invierno. Así que cuando veas tomates rojos y jugosos y en su punto de maduración, compra el doble de lo normal y embota unos cuantos, que no cuesta trabajo.


2 kilos de tomates maduros, bien lavados, en mi caso usé unos tomates de pera fantásticos
Agua
Botes para la conserva
Cariño
  

En una olla, ponemos agua abundante a hervir y cuando esto ocurra, metemos los tomates con una corte superficial en el culo dentro y los escaldamos unos 3 minutos. Apagamos la candela y dejamos reposar una ½ hora dentro del agua caliente.

Los botes los habremos lavado a conciencia. Sacaremos los tomates del agua y con cuidado de no quemarnos, los pelaremos e iremos metiendo en los botes, apretando un poco, para eliminar el aire. Rellenaremos finalmente con el jugo de los tomates que hemos pelado y si nos falta algo de líquido, añadimos un poquito del agua de haber escaldado los tomates, ya que esta tiene sabor. No llenar del todo, ya que el líquido al hervir dilataría y estallaría el bote. Dejad un poquito de aire, un poquito, como en la foto.


Cerramos y los metemos en agua cubriendo los botes  por completo, dejando hervir por unos 18 ó 20 minutos. Sacaremos con cuidado, pondremos boca abajo y dejaremos enfriar.

Etiquetaremos,  pondremos la fecha y dejaremos en sitio lo más oscuro y fresco posible. Muy, muy sencillo.


lunes, 29 de junio de 2015

RÉQUIEM POR CHRIS SQUIRE



Vamos creciendo, aprendiendo, madurando y nuestros ídolos, nuestros mitos, van envejeciendo también. Unos por los abusos en la década de los 60-70, otros por la edad y otros por enfermedades que hay en derredor, pero que creemos que no nos van a afectar, a nosotros, a los nuestros, o a la gente que admiramos, van cayendo por el camino.



El pasado 27 de junio, se nos fue uno de los grandes de las cuatro cuerdas, un genio, un animal que maltrataba el instrumento y hacía que gimiera de placer al ser tocado. Se nos ha ido Chris Squire, fundador de los Yes y músico que me cautivó cuando tenía apenas 12 años, allá por el final de los 70.




Se nos va otro grande, donde los haya, así que esté donde esté, si es que está en alguna parte: Un beso muy fuerte y esta semana toca escuchar a los Yes, si o si. Descanse en paz




jueves, 25 de junio de 2015

PIRIÑACA CON CALAMARES SALTEADOS, O ALIÑO, O PIPIRRANA…


Con estos días de calor, lo que apetece son platos de digestión fácil, fresquitos y sencillos de comer, sin ir esto en detrimento de otro tipo de comidas, pero hoy  es lo que toca. Es una vuelta de tuerca más a la clásica piriñaca, o aliño o pipirrana que tomas en cualquier momento, con alguna conserva acompañándola.


Para 4 personas, necesitamos:

1 diente de ajo
½ Kg. de calamares medianos limpios y cortados en rodajas.
2 tomates maduros, pero enteros.
2 pimientos verdes,
1 cebolla morada pequeña
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre
Sal y perejil muy picadito.

La piriñaca se come fresquita, pero nos interesa el contraste con el templado de los calamares, así que sacamos las hortalizas del frigorífico, le quitamos los culos y rabos que tengan, y lavamos.


Cortamos estas en daditos, del tamaño que nos apetezca, hoy a mi me dio por cortarlas no muy chicas. Las mezclamos y aliñamos con aceite, vinagre y sal, en proporción 3 partes de aceite por una de vinagre. Removemos y dejamos reposar en la nevera.

En una sartén, con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y a fuego fuerte, vamos a saltear los calamares, con un diente de ajo muy picadito. A los 2 ó 3 minutos, apartaremos del fuego y dejaremos templar otros 2 minutos más.

Serviremos en el plato la piriñaca y por encima, añadiremos los calamares salteados, con su aceitito y los ajitos fritos. Espolvorearemos con perejil picado y listo.




lunes, 15 de junio de 2015

CAZÓN EN SALSA VERDE


Realmente es una receta que se puede hacer con cualquier pescado blanco o con cualquier tiburoncillo, como el cazón, el marrajo, la caella etc. Es fácil, como la vida misma y buenísimo.


Para cuatro personas necesitamos:

8 rodajas de cazón, o similar
2 cebolletas cortadas en daditos pequeños
2 dientes de ajo, cortados lo más chiquito posible
Un ramillete de perejil, cortado muy pequeñito. Hacemos una muñequilla con el perejil y le damos una sesión de corte con el cuchillo afilado y listo.
1 cucharada de harina
1 copa de vino blanco, Manzanilla, Rueda, Chacolí, etc.
1 vaso de agua,
Sal y pimienta al gusto.
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel


En un perol, abierto, ponemos el aceite de oliva con el laurel a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos los ajos y cuando empiecen a oler, la cebolleta, con un poco de sal para que sude.


Dejamos reducir removiendo, hasta que empiece a cambiar de color, entonces añadimos la harina, dorando un par de minutos. Luego el vino un minuto más y añadimos el agua.

Mientras, habremos salpimentado las rodajas de cazón. Ahora, salpimentamos la salsa y dejamos reducir hasta que empiece a espesar. Cuando esto ocurre, añadimos el perejil y metemos el cazón un minuto por cada lado. Reposo tapado, un par de minutos.



Tenemos un plato barato y delicioso, que con patatas fritas es perfecto.


lunes, 8 de junio de 2015

PAN DE PITA


Es la receta del pan típico del norte de África, que suele hacerse en horno de leña y que sirve para usar comiendo cualquier plato, pero especialmente sirve para comer, Humus, mojar en la Harira, o comer con los dedos un guiso de Cabra vieja con Garbanzos. Que recuerdos más estupendos que me trae.


Hace más de 20 años estuve con mi Fernandito trabajando en el Norte de Marruecos. Un día fuimos a coger unas muestras de vegetación y unas semillas de Pinsapo a un bosque mixto de Cedros que había en la zona del PreAtlas. Llevábamos un todo terreno muy, muy viejo y en la subida nos llevamos a unos cuantos lugareños que estaban haciendo dedo hacia arriba de la montaña, entre ellos un guardabosques.

Al terminar nuestra jornada, en el mismo sitio donde le dejamos, estaba esperándonos el mismo guardabosques, el cual, nos pidió que lo lleváramos a su casa. Cosa que hicimos. Al llegar, su mujer nos obsequió con un magnífico te verde y mientras hablábamos con su marido, nos preparó un pan de pita recién horneado, en su útil casero, con mantequilla y miel de sus abejas. Es una de las delicias mayores que jamás he comido y con la mejor compañía que podía tener en aquel momento.

Para unas 4 ó 5 piezas de pan necesitamos:

500 gr. harina de fuerza
25 gr. levadura de panadería fresca, de la que hay junto a la mantequilla en los Super valencianos que visten de verde. (Mientras no me paguen la publicidad no diré jamás el nombre)
2 cucharadas de  aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de azúcar
1 cucharada de  sal y pimienta recién molida
250 cc. agua tibia, aproximadamente

Calentamos, levemente el agua en el microondas y disolvemos la levadura en ella. Ponemos en un bol, la harina con la sal, el aceite,  la pimienta, y el azúcar. Mezclamos y vamos añadiendo el agua poco a poco. Si vemos que nos falta agua, por el tipo de harina, pues añadimos un poco más y si es al contrario, añadimos un poco más de harina. Tapamos con u trapo limpio y metemos en el horno a 40ºC, hasta que doble su tamaño.


Tomamos porciones y las hacemos redondas y las estiramos con los dedos, desgasificándolas un poco, hasta tener un grosor de más o menos ½ cm. Dejamos reposar tapadas, mientras que el horno se pone a 230 ó 250 ºC. Rociamos con un poco de aceite y metemos en el horno unos 10 ó 12 minutos. Pueden ser hasta 15 dependiendo del tipo de horno. Dorarán y los sacaremos. Las taparemos para que se humedezcan y pierdan el crujiente. A partir de ahí, podemos comer rellenándolos como un Kebab, o Humus, o cualquier comida como pan.



lunes, 1 de junio de 2015

HUEVOS ESCOCESES


Esta receta se la vi hacer a Gordon Ramsay, en un programa para hacer picnics. Me pareció, simplemente increíble y tras pasarla por el tamiz de mi cocina, salió esta maravilla de receta.


Para cuatro muy, muy comilones, necesitamos:

8 huevos pequeños, mejor
700 – 800 g. de carne de ternera picada
2 rodajas de pan de molde, sin corteza, pasadas por leche y escurridas
1 cucharada de mostaza
Sal y pimienta molida al gusto
2 ó 3 huevos para el empanado
Pan rayado
Aceite de oliva virgen para la fritura.

Preparamos la carne, mezclándola con el pan con leche, la mostaza, la sal y la pimienta. Amasamos y dejamos reposar una ½ hora.


Ponemos un cacharro profundo con agua y sal abundante a cocer. Cuando empieza a hervir, añadimos un chorrito de vinagre par evitar que si hay alguno roto, se le salga la clara. Ahora introducimos los huevos con cuidado y los tenemos hirviendo, no más de 7 minutos, para que la yema no se nos termine de cuajar. Los pasamos  a un cacharro con  agua fría y dejamos que se enfríen. Pelamos con mucho cuidado.

Cogemos una porción de carne y la estiramos en la palma de la mano, encima el huevo y cerramos con cuidado, terminando el huevo, envuelto en su totalidad por la carne, tal y como aparece en la foto.


El empanado, es sencillo. Pasamos por pan rallado, huevo y luego por pan rallado. Eliminamos el excedente y dejamos secar la masa como una hora. Así evitamos que se nos rompa o se nos formen pompas en el empanado.


Aceite de oliva abundante a fuego medio, cuando esta caliente, añadimos los huevos y los vamos friendo, dándoles la vuelta para que se hagan por todos lados igual.



Escurrimos en papel adsorbente. Podemos dejar enfriar y llevarlos a la playa o al campo o lo servimos con mostaza antigua y la guarnición que nos apetezca. 


Un plato acojonante, de verdad.