miércoles, 27 de noviembre de 2019

OLLA DE GARBANZOS CON CALABAZA


Empieza el fresquito y van apeteciendo estos platos de cuchareo, calentitos, densos y riquísimos. Comida sana, Comida casera, Cocina tradicional


Para 6 comensales:

½ kg de garbanzos en remojo del día anterior
Un buen trozo de calabaza cortada
Un trozo de apio, cortado  como más nos guste
3 zanahorias peladas y a trozos
2 papas hermosas, peladas y enteras
Opcional, un puñado de judías verdes.
1 hoja de laurel
5 dientes de ajos enteros
1 cebolla cortada a trocitos
Un tomate cortado por la mitad
1 chorro de aceite de oliva virgen extra
½ pechuga de pollo
1 trozo de tocino fresco
3 chorizos fresquitos
2 morcillitas
1 hueso de jamón
1 trozo de cerdo
Sal y Pimienta
Agua
Para el majado 2 dientes de ajo, 2 clavos, un poco de sal, unos cominos

Ponemos una olla con agua a hervir y cuando esto ocurra ponemos los garbanzos, espumamos y vamos introduciendo las carnes que habremos tenido en agua caliente 15 ó 20 minutos para eliminar el exceso de grasas y limpiarlas un poco. Espumamos lo que nos salga y añadimos las verduras exceptuando la calabaza, el aceite y el laurel. A fuego lento, como 90 minutos.

Ahora añadiremos la calabaza y seguiremos cociendo hasta que los garbanzos estén tiernos. Rectificamos de sal y pimienta

En este momento majamos en un mortero los ajos, los clavos, la sal y los granos de comino, como ½ cucharada rasa. Echamos en el guiso y dejamos unos 5 minutos más. Reposo. La cantidad de agua la irá pidiendo el guiso así que sin problemas




Muy, muy fácil, No puedo decir más que a ser todo lo felices que podáis

jueves, 14 de noviembre de 2019

MOUSSE DE PUERRO EN VOLOVÁN



Para las fiestas, comidas, familiares, etc., es un aperitivo delicioso, que entra perfectamente y queda muy aparente. Comida sana, Comida casera, Cocina tradicional



Para 36 minivolovanes, aproximadamente:

36 minivolovanes,
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 puerros, pelados y cortados en aritos
3 huevos
100 ml de nata
2 cucharadas rasas de harina
Sal, pimienta y nuez moscada al gusto

Es un plato muy fácil de hacer. Vamos a sofreír a fuego muy lento los puerros en aceite de oliva, con sal y un poco de pimienta molida. Cuando estén tiernos los apartamos y nos ponemos con el resto.

Separamos las claras de las yemas de los huevos. Las primeras las levantamos a punto de nieve y las yemas, las mezclamos con la nata y la harina. Añadimos nuez moscada y ponemos los puerros salteados y batimos. Finalmente añadimos las claras a punto de nieve y las incorporamos con espátula, poco a poco, para no perder el aire.

Ponemos la sartén al fuego con un poco de aceite de oliva y a fuego medio fuerte. Cuando esté caliente añadimos nuestra mezcla. Vamos removiendo y hacemos un revuelto. Apartamos un poco jugoso y dejamos reposar.

Una vez templado/frío, introducimos en los minivolovanes con cucharilla o con manga. Espolvoreamos con perejil o cebollino y listo Platazo

Muy, muy fácil, No puedo decir más que a ser todo lo felices que podáis




lunes, 4 de noviembre de 2019

TUMBET O TOMBET MALLORQUINA

Esta receta la conocí hace más de 25 años en Galicia, cerca de Villa de Cruces. En una finca que se llamaba la Balsiña. Allí vivían el tío Folo y la Tía Paqui, castellano él y mallorquina ella. Además de una casa preciosa y dos perros mastines adorables y enormes, tenían una cocina de fuego de leña, que nunca podré olvidar. Fuera había un horno de leña maravilloso, donde cocinamos alguna vez algún cabrito salmantino y algún salmón, ¡Ah que recuerdos!. Pero, además de todo eso tenían un huerto mantenido por ellos, lleno de pimientos, berenjenas, calabacines, zanahorias, etc. Una verdadera maravilla.

Fue allí, con las verduras de ese huerto, donde me dijeron: esto se hace así y asado, ahí tienes el huerto y mañana comemos tombet o tumbet. Así que nada, Marta y yo, después de darnos el pertinente baño en la represa que tenía el molino, que también tenía esa maravillosa casa, fuimos al huerto a recolectar y luego hicimos esta maravilla de la cocina mediterránea y que tan buenos y bonitos recuerdos me trae. Con el paso del tiempo, seguro que tiene alguna licencia por mi parte, que espero me perdonen los puristas.


4 berenjenas medianas cortadas a láminas
3 calabacines cortados a láminas
3 patatas medianas cortadas a láminas
4 pimientos cortados por la mitad a lo largo y sin pepitas
Aceite de oliva abundante para freír
Un cebolla cortada en  daditos para el tomate
1 lata grande de tomate triturado, ya que en estas fechas ya no tenemos los deliciosos tomates de verano
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra para el tomate.
Azúcar si la necesitara.
Sal y pimienta al gusto
Orégano y tomillo

Todo cortado y todo listo. En aceite abundante, vamos friendo primero las patatas con los pimientos, luego la berenjena, luego los calabacines y vamos haciendo capas en una tartera, habiendo escurrido previamente cada tanda de verduras de aceite y salpimentando cada una. Así obtendremos una milhojas con la base de patata y pimiento, luego de berenjena y luego de calabacín.

Mientras en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra a fuego medio, doramos la cebolla con un poquito de sal. Cuando ésta esté transparente, añadimos el tomate y lo salpimentamos. Si está ácido, añadimos azúcar hasta rectificar, pero solo un poco. Esta acidez contrasta muy bien con el resto de las verduras. Tapamos y dejamos reducir unos 15 minutos, no queremos un tomate frito, sino una salsa. Apartamos.

Vertemos el tomate por encima de nuestra milhojas, y añadimos un poco de tomillo y orégano. Horno a 200ºC, por arriba y por abajo unos 10 minutos y luego solo a gratinar, hasta que veamos que empieza a tostarse levemente el tomate. Listo

Prudencia, respeto y cariño, son la base de las relaciones, de la vida en general y en estos días falta de todo por todas partes. A ver si se va centrando el personal, que falta nos hace. Un beso