miércoles, 22 de mayo de 2019

MAGDALENAS DE ACEITE DE OLIVA Y PERLAS DE CHOCOLATE


Sin comentario. Esto está delicioso, y ahora, casi verano, con el calorcito y el chocolate derretido, ¡¡Ahjjjj!!, delicioso, y además un clásico. Receta fácil, cocina tradicional, comida sana. No más.


Para 15 ó 16 magdalenas:

3 huevos
200 g de harina
125 g de azúcar
100 ml de aceite de oliva virgen, sabor fuerte, al menos para mi gusto
1 sobre de levadura
Unas gotas de agua de azahar
Ralladura de limón
3 gotas de vainilla, o el contenido de ¼ vaina de vainilla
50 ml de leche entera
¼ cucharadita de sal
100 g de perlas de chocolate o 100 g de chocolate de cobertura troceado

Vamos a tener nuestro horno a 200ºC por arriba y por abajo. Mezclamos con varilla o con máquina los huevos y el azúcar, con el agua de azahar y la vainilla, hasta que se nos quede la masa clara y aumente su volumen considerablemente. A esto le llaman blanquear el huevo

Añadiremos la ralladura, sal, leche y aceite de oliva y seguiremos batiendo, hasta que quede todo bien incorporado

Tamizaremos la harina y la levadura, y la iremos incorporando, poco a poco. Al final,  nos quedará una masa ligera y sedosa. Colocamos las cápsulas de papel en un molde para que no se nos desparrame. Llenaremos las cápsulas ¾ y le tiraremos con desprecio las perlas de chocolate. Rociaremos con un poco de azúcar la superficie y al horno.


Tras 15 minutos, aproximadamente, nos salen unas cosas deliciosas. Las enfundamos en una segunda cápsula, ya que la otra queda un poco fea tras el horneado, pero si sacarlas de estas y las dejamos atemperar. Muy, muy fácil, No puedo decir más que: seáis muy felices. Salvo desgracia, es cuestión de aptitud. Besos



martes, 14 de mayo de 2019

PASTEL O TERRINA DE ESPÁRRAGOS



Es un plato que a los que les gusten los espárragos verdes les va a encantar. Es muy sencilla de hacer y un placer de comer. Receta sencilla, comida sana, recetas tradicionales


Un manojo de espárragos verdes
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
4 huevos
150 ml de nata de montar
2-3 cucharadas de harina rasas
Mantequilla para embadurnas los moldes
Papel de horno para forrar la base de las terrinas

Fácil, Fácil. Vamos preparando el horno a unos 180ºC, por arriba y por abajo con una olla o tartera con agua. En una sartén con el aceite a fuego suave, salteamos los espárragos, a los que les habremos quitado la punta de los tallos duros y habremos cortado en trozos de 2 ó 3 cm. Les ponemos un poco de sal y pimienta. Cuando están dorados los apartamos.

En un vaso de batidora, ponemos nuestra nata con la mitad de los espárragos y añadimos los huevos,  y la harina. Trituramos un poco, solo para que se disuelva la harina. No más. Vertemos el contenido en un molde untado con mantequilla y con un trozo de papel de horno en la base. Por encima ponemos los espárragos sobrantes. Damos unos golpecitos para que se siente bien y metemos al horno en el Baño María unos 45-50 minutos. Los últimos 5 los ponemos con ventilador para que nos quede dorado por encima, si no lo ha hecho antes.

Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos.


lunes, 6 de mayo de 2019

ARROZ DE VERDURAS AL HORNO


Un poquito de cereales y verduras, limpias de grasa y proteína animal, apetece d vez en cuando. Es un arroz sencillo y delicioso, fácil de hacer y más fácil de comer. Receta tradicional, comida sana, y muyyyy rico


Para unos 4 comensales

400 g de arroz redondo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
1 hoja de laurel
Un puñado de judías verdes cortadas al bies
3 dientes de ajo pelados y cortados en laminitas
3 hojas de apio, cortadas en trozos
3 alcauciles pelados y cortados en cuartos
Un poco de coliflor
El doble de caldo de verduras o de pollo, que de arroz, en volumen
2 tomates triturados
1 pimento verde cortado en juliana
2 zanahorias peladas y cortadas a trozos
Un manojo de espinacas
Alioli con una yema de huevo, luego lo explicamos

Las zanahorias, coliflor y las judías verdes, las vamos a meter en agua caliente y las vamos a hervir durante unos 3 ó 4 minutos. Sacaremos del agua y meteremos en agua fría para cortar el hervor y el caldo que hemos obtenido de la cocción lo usaremos para el arroz


En una cazuela y con el horno a 180ºC precalentándose, salteamos los ajos a fuego medio. Cuando empiezan a dar olor, ponemos los pimientos con un poco de sal. Pasados unos minutos, 3 ó 4, añadimos el tomate y dejamos rehogar. Que se nos consume el agua del tomate, sin miedo, añadimos las espinacas en crudo y salteamos otros 3 ó 4 minutos y finalmente el arroz que lo tendremos como un minuto.

Añadimos el resto de los ingredientes y el caldo. Salpimentamos. El caldo ha de quedar un poco más sabroso de lo normal, ya que el arroz es muy soso. Cuando empieza a hervir, metemos en el horno que solo estará por arriba y con ventilador. Nos olvidamos de él durante 15 minutos.


Mientras en un mortero ponemos  2 dientes de ajo con sal y empezamos a majar hasta obtener una pasta. Añadimos aceite de oliva poco a poco, en forma de hilo y seguimos removiendo con la maja, hasta obtener una pasta densa. Ponemos la yema de un huevo y un poco de perejil y seguimos majando y añadiendo un poco de aceite en hilillo. Salpimentamos y unas gotitas de limón. Y tenemos lista nuestra salsa de acompañamiento.


Sacamos nuestro arroz y dejamos reposar unos 4 ó 5 minutos. Lo acompañamos con un poco de nuestro alioli de yema de huevo y a ser felices con este plato. Muy, muy fácil, No puedo decir más que: seáis muy felices, y miles de besos


martes, 30 de abril de 2019

CALAMARES AL HORNO, O CHIPIRONES O POTAS, LO QUE TENGAS


Hoy tenemos una receta sencilla, muy sencilla, fácil, rica a más no poder. Son unos calamares, o chipirón grande o unas potas, con una salsita de ajo-cilantro o perejil y horno. No más. Sencillo, rico, sano, comida tradicional, cocina sana. No se puede pedir más.


Para unos 4 comensales

1 kg o 1,250 kg de calamar, o cefalópodo en general
4 dientes de ajo majados con cilantro o perejil, sal y unas gotitas de limón.
Aceite de oliva virgen, como unas tres cucharadas
Sal y pimienta
Unas papas cocidas con sal y laurel
1 copa de manzanilla de Sanlúcar

Venga, sin preámbulos. Limpiamos un poco los calamares, por fuera y si podemos meter el dedo dentro y eliminar algo, bien, si no, pues nada. No le quitamos piel, da sabor, color y no molesta.


En una cazuela, con el fondo de aceite de oliva virgen extra, colocamos encima los calamares, salpimentados, rociamos con una copa de manzanilla y un hilillo de aceite. Horno precalentado a 180ºC y para adentro. Como a los 10 minutos, si son potas a los 13 ó 14, añadimos el majado de ajo, cilantro, sal, aceite y limón. 5 minutitos más y para fuera.

Servimos con las papas cocidas como dijimos y rociamos con la salsa que nos ha quedado en la cazuela. No puede ser más fácil, no puede ser más sencillo, no puede estar más bueno. No puedo decir más que: seáis muy felices, y muchos besos.


martes, 23 de abril de 2019

PASTEL DE PUERROS



Es una receta sencilla, y deliciosa. A mí personalmente, los puerros me encantan de todas formas, en crema, en pastel, a la plancha, al horno… Dan juego para todo y tienen un sabor delicioso. Esto es lo de siempre. Recetas sanas, recetas sencillas, cocina de temporada, cocina de toda la vida.



4 puerros hermosos limpios, pelados y cortados en aros
1 calabacín pequeño, cortado finito, para dar cuerpo al pastel
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
4 huevos
150 ml de nata de montar
2 cucharadas de harina
Mantequilla para embadurnas los moldes
Papel de horno para forrar la base de las terrinas

Fácil, Fácil. Vamos preparando el horno a unos 180ºC, por arriba y por abajo con un cacharro con agua, porque esto va al Baño María. En una sartén con el aceite a fuego suave, salteamos los puerros con un poco de sal y pimienta. Con paciencia. Cuando están transparentes, añadimos los calabacines. Cuando esté todo tierno, ponemos la nata y rectificamos de sal. Dejamos unos 2 ó 3 minutos. Apagamos




En un vaso de batidora, ponemos nuestra nata con el sofrito y añadimos los huevos y la harina. Trituramos un poco, solo para que se disuelva la harina. No más. Vertemos el contenido en un molde untado con mantequilla y con un trozo de papel de horno en la base. Damos unos golpecitos para que se siente bien y metemos al horno en el Baño María unos 45-50 minutos. Los últimos 5 los ponemos con ventilador para que nos quede dorado por encima, si no lo ha hecho antes.

Ponemos en el fondo del plato una salsa de tomate rústica, con trozos grandes y sobre ella los trozos de pastel. Me gustan no calientes sino templados o a temperatura ambiente, pero cada cual es cada cual. Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos.



sábado, 20 de abril de 2019

MILANESA DE POLLO MARINADO CON TIRABEQUES CON JAMÓN



No encuentro habitualmente esta legumbre, pero llegó a mí de manos del Instituto Torre de los Guzmanes de la Algaba, del huerto de los alumnos de FP Básica de  Agrojardinería,  cosa que les agradezco profundamente.

Esta receta no deja de ser una milanesa tradicional pero, con un girito tanto en el marinado como en el empanado. Ahora os lo cuento




Para unos 4 comensales

8 filetes de pechuga de pollo
Pan rallado abundante
4 ó 5 huevos batidos, depende del tamaño
Zumo de una naranja
Una cucharada de salsa de soja
Sal y Pimienta al gusto
Una cucharadita de pimentón de la Vera
Aceite de oliva virgen extra para los Tirabeques y aceite de oliva virgen para freír
1 cebollita cortada muy finita
2 dientes de ajo pelados y picados
4 cucharadas de jamón a taquitos

Ponemos a macerar los filetes de pechuga con zumo de naranja, sal, pimienta y salsa de soja. Dejamos un par de horas.

Preparamos el huevo para el empanado, poniéndole sal, pimienta y el pimentón. Batimos y le añadimos una cucharada de agua, para evitar que se nos formen hilos.

Escurrimos los filetes del marinado y los pasamos por el pan rallado, los palmeamos y luego por el huevo, escurrimos pinchado con un tenedor en el aire y luego lo pasamos nuevamente por el pan rallado. Lo apretamos contra el pan, damos la vuelta y volvemos a apretar. Palmeamos para eliminar los restos y reservamos en lugar fresco para que se seque la cubierta y no nos salgan ponpas al freírlos.

Pondremos en otra sartén 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio y cuando esté caliente añadimos los ajos. Al dar olor, ponemos la cebolla con un poco de sal para que sude. Vamos moviendo y cuando esté transparente la cebolla, añadimos los tirabeques y el jamón. Salpimentamos y salteamos unos minutos. Reservamos.


En una sartén onda colocamos aceite abundante, y abundante es abundante, los filetes han de flotar. A fuego medio. Esperamos a que esté caliente pero que no humeante. Y freímos nuestras milanesas hasta que alcancen este precioso color dorado. Escurrimos en papel de cocina y listo el plato.


Muy, muy fácil, No puedo decir más que: seáis muy felices, al menos intentadlo.



jueves, 4 de abril de 2019

REVUELTO DE TALLOS DE ESPINACAS CON GAMBAS



Hoy vamos a hacer un revuelto, aprovechando los tallos de las espinacas. No los vamos a cocer, los vamos a rehogar para mantener la esencia y todo el sabor de estas en el plato. Cocina tradicional, comida sana y de temporada. Es lo que seguimos intentando mantener en este blog.


Para cuatro comensales:

Los tallos de 4 manojos de espinacas frescas, lavados escurridos y cortados en trozos de 2 cm
500 g de gambitas arroceras. Las hay congeladas a muy buen precio y calidad. Peladas y con las cáscaras rehogadas, un puerro y un manojo de perejil se puede hacer un acaldo estupendo para otro plato
1 cebolla cortadas en daditos
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
Opcional, 2 cucharadas de nata o de leche
8 huevos.

Ponemos nuestra sartén a fuego medio alto a calentar. Cuando está caliente, que no humeante, añadimos las cebollitas con un poco de sal para que suden. Hemos de consumir los líquidos de las verduras al máximo, para que nos salga el revuelto limpio y con textura.  

Cuando la vemos transparente, añadimos las espinacas bien escurridas y salteamos. Podemos tapar para que suelten antes el agua. Removemos, salpimentamos y dejamos que se consuma toda el agua posible de las verduras. Una vez que se nos reducen las espinacas y están secas, las apartamos y ponemos en un escurridor unos minutos. Así eliminaremos el exceso.

Ahora, ponemos otra vez la sartén potente y un poquito de aceite. Añadimos las espinacas nuevamente y las gambas. Removemos y bajamos un poco la temperatura, Añadimos los huevos batidos y salpimentados, y el que quiera, con la leche o la nata. Removemos y bajamos la temperatura. Tapamos y vamos dejando cuajar. Removemos y tapamos, así hasta que el huevo esta hecho, pero jugoso, como se ve en la foto

Dejamos reposar un par de minutos y servimos en un plato Y nuevamente la magia entra en mi cocina. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos.


domingo, 31 de marzo de 2019

CALAMARES FRITOS CON CREMA DE AGUACATE



Esta receta es de lo más sencilla. La combinación se la vi preparar al cocinero Británico Jame Oliver, un zumbao delicioso. Me encanta la sencillez y lo hiperactivo que es este tío. Claro está, siendo de Cádiz y adorando el pescao frito, pues alguna modificación tiene, en cuanto a concepto y técnica. Por lo demás la receta es perfecta.


Para 4 comensales:

1 kg de calamares. Pueden ser congelados, y preferentemente que no sean excesivamente grandes. Podemos hacerlo con puntillitas o con calamares, un poco mayor que el chipirón. Los cortamos en trozos generosos y rompemos los ojos y las bolsas de tinta si aún las tienen, para que no salten
4 aguacates pequeños o tres medianos. Lo importante es que estén cremosos
Un par de limas
Aceite de oliva virgen extra
Sal, pimienta y tabasco o salsa de chile al gusto, para los aguacates
Harina de freír pescado. Es la azul que lleva un pescado en el paquete. Inconfundible
Aceite de oliva abundante. Esto significa que puedan nadar los trozos en él, nada de ½ dedo de aceite. Si quieres una buena fritura hemos de ser generosos, si no, pues lo haces a la plancha. Freír es freír.


Empezamos por el aguacate. Lo sacamos como te hayan enseñado de la piel y retiramos el hueso. Machacamos con un tenedor y añadimos un poco de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, zumo de lima y la salsa de chile picante. Todo al gusto. Es tu plato, no el mío. Reservamos

Preparamos nuestros calamares, como hemos dicho, antes. No quitamos la piel, solo el interior y los de los ojos y bolsas de tinta. Si quitamos la piel, después de la fritura, el calamar queda triste y sin color. Aburrido en resumen. Enjuagamos, salamos y muy húmedos, para que la harina quede pegada en la piel, lo pasamos por harina de freír. Movemos y movemos con nuestras manitas y dejamos reposar un par de minutos tapados de esta, para que mantengan una textura crujiente tras la fritura.

Una sartén profunda con aceite de oliva abundante a fuego medio/fuerte, caliente y sin humear, muy importante esto último. Escurrimos de harina y los palmeamos para que se elimine el sobrante de harina. Echamos en la sartén, en cantidad suficiente para no bajar en exceso la temperatura del aceite, pero lo suficiente, para que esta no se incremente salvajemente y se nos tueste en vez de freír. Por desgracia esto lo da la experiencia. Así  que,  a hacerlo hasta que os salga bien a los legos en la materia.

Movemos pasados un par de minutos y dejamos que doren. Cuando veamos que tienen un color precioso, los retiramos con espumadera y los ponemos en papel de cocina.
Montamos el plato. Una buena porción de crema de aguacate, y junto a esta los calamares fritos y un trozo de lima al lado para el que quiera. Y por supuesto, a comer con nuestros deditos, que para es para lo que nos los dio la evolución, no para escribir rápido WhatsApp ni Twitter. Tomamos calamar y un poco de crema de aguacate. Delicia pura

Hace tiempo que no escribía como hoy, disfrutando. Desde hace un año, me aburría hasta leer mis propias recetas. Serán mis neuronas que vuelven a funcionar y a hacer buenas sinapsis, o el efecto de una copa de Alfonso, Oloroso de Jerez. O las dos cosas. Espero que sean las dos cosas. Muy, muy fácil y muy, muy rico, No puedo decir más que: seáis muy felices o al menos intentadlo, Nadie tiene obligación de nada, creo. Un beso enorme  


martes, 26 de marzo de 2019

FIDEOS CON CABALLA, OTRA



Esta receta ya la hemos publicado en otra ocasión, pero en este caso le vamos a dar unos giritos que si bien, mantiene la esencia de la receta en si y el sabor, le da aromas y un puntito diferente. Ni mejor no peor, diferente. No deja de ser cocina sana, cocina sencilla, cocina familiar.


Para 4 comensales:

400 g de fideos gordos
3 caballas deslomadas y a trozos
1,5-2 litros de caldo de pescado, de mejillón, verduras, algo así que tengáis o lo preparáis según receta: caldo de pescado
3 dientes de ajos pelados y laminados
2 pimientos verdes cortados pequeñitos
1 cebolla cortada pequeñita
3 ó 4 tomates sin piel y escurridos y rallados o cortados lo más pequeño posible
1 cucharadita de pimentón
1 copa de Manzanilla de Sanlúcar
Un ramillete de cilantro
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Cebollino picado
Sal y pimienta al gusto
1 hoja de laurel

Empezamos rehogando nuestros ajos en aceite de oliva caliente a fuego medio. Cuando empiecen a dar olor, ponemos la cebolla con un poco de sal para que suden y a los 3 ó 4 minutos los pimientos. Dejamos hasta que todo está tierno y finalmente el tomate. Ahora bajamos el fuego y seguimos a fuego lento.

Cuando empieza a perder todo el agua nuestro sofrito, le añadimos el pimentón, removemos y acto seguido el vino. Removemos y en un minuto, ponemos el caldo y el cilantro. Romperá a hervir y a los 2 ó 3 minutos, agregamos nuestros fideos y el laurel. El tiempo de cocción de los fideos gordos es de unos 11 minutos, así que salpimentamos  y removemos de vez en cuando y listo.

Cuando están tiernos o casi tiernos los fideos, añadimos las caballas, removemos y apagamos. Tapamos y dejamos reposar un par de minutos. Decoramos con cebollino picado


La magia entró en mi cocina nuevamente.  No puedo decir más que: seáis muy felices, o por lo menos intentadlo.


jueves, 21 de marzo de 2019

TERRINA FRANCESA DE CERDO, BICOLOR



Es de estas recetas que cuando la descubrí me enamoré de ella y la preparé, fotografié y lleve a algunos eventos con éxito total, pero que se me ha quedado guardada y archivada. Hoy revisando y ordenado fotografías, la he visto y he decido presentárosla. Es un poco pesada de preparar pero el resultado es increíble.


Para unos 6 comensales

1 kg de cerdo, que puede ser, cabeza de lomo, Costilla, o mezcla de lomo y panceta, en trozos grandes
1 manita de cerdo, lavada y sin pelillos
Apio, puerro, nabo, un par de zanahorias, laurel y un par de clavos de olor
Un ramillete de albahaca fresca picada y mezclada con unos dientes de ajo muy picado y un poco de perejil
1 copa de vino blanco
Laurel, sal y Pimienta al gusto

Ponemos todo a cocer las carnes y las verduras, exceptuando la albahaca, perejil y ajos. A fuego lento, como unas 2 ó 3 horas y si es en olla exprés, pues 45 ó 50 minutos. Ponemos sal y pimienta negra al gusto junto con un par de hojas de laurel.

Nuestra copa de vino blanco y a cocer. Una vez finalizada la cocción rectificaremos si es necesario de sal y pimienta. Apagamos y dejamos reposar un poco las carnes escurridas del caldo restante. Este lo vamos a reducir, ya que este va a ser nuestra gelatina. Lo colamos y dejamos atemperar

Eliminamos la manita, que lo que ha hecho es dar sabor y gelatina, junto con el apio, etc. Troceamos la carne y en una terrina vamos a ir colocando una capa de carne desmenuzada con un poco del caldo/gelatina para que haga de emulgente.


Sobre esta capa, una de albahaca, perejil y ajo y así sucesivamente, añadiendo siempre una cucharadita de caldo/gelatina, hasta gastar el condumio. Entre capa y capa apretamos un poco con la cuchara para que vaya cogiendo consistencia. Tapamos con film transparente y a la nevera unas 3 ó 4 horas. Listo, cortar y servir esta preciosidad que además es una delicia




Muy, muy fácil, No puedo decir más que: seáis muy felices, si o si, no hay opción, así que lo dicho.



viernes, 15 de marzo de 2019

ARROZ MELOSO CON CORDERO



Es un arroz con un sabor intenso, gracias al cordero y a las especias que e hierbas que vamos a usar. Hay a quien no e gusta el cordero, porque dice que sabe mucho, etc. Eso es que no han probado un buen cordero. Para este plato vamos a usar cuello, que lleva carne, poca grasa y el hueso que da mucho sabor. Así que al grano


  
Para 5 comensales:

450 g de arroz redondo
1 kg  ó 1,500 kg de cordero, cuello a trozos
3 dientes de ajos, pelados y laminados
2 cebollas en brunoise
4 tomates, pelados y rallados
3 zanahorias peladas y en trozos
Romero, Tomillo, Orégano de calidad, Comino, al gusto
¼ cucharadita de pimentón dulce
Sal y pimienta al gusto
1 hoja de laurel
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Agua, unas 2,5 veces o un poco más, dependiendo del arroz, del volumen de arroz
Un par de ramitas de hierbabuena

Vamos a tener las verduras preparadas, limpias y cortadas. Empezamos rehogando la carne, solo marcarlas para que no pierdan sabor ni jugos en la cocción. Retiramos y reservamos.

En ese perol y en ese aceite, ponemos los ajos a fuego medio y cuando empicen a dar olor, añadimos la cebolla. Salpimentamos y dejamos pochar removiendo. Unos 15 minutos. Ahora, ponemos el tomate y transcurrido unos 5 ó 6 minutos volvemos la carne al perol y el pimentón. Salteamos todo junto.


Cubrimos de agua y las zanahorias, junto con las hierbas y especias y dejamos reducir, hasta que esté blanda la carne y se haya consumido todo el agua. Como unos 45 minutos.



Ahora añadimos el arroz y el agua en las proporciones que hemos marcado en las proporciones y dejamos cocer unos 15 minutos a fuego medio suave. 5 minutos antes, ponemos la hierbabuena. Rectificamos de sal y pimienta. Reposar unos 5 minutos. Ha de quedar un poco de caldo cuando empiece a reposar para que no nos quede pegado. Apartar con espumadera, por si queda finalmente algo de caldo

Muy, muy fácil, No puedo decir más que: seáis muy felices, si o si, no hay opción