Buenas, han pasado muchos meses, más de un año, que no venía por aquí. Nunca es tarde, hoy casi que me han recordado que me estaba convirtiendo en un aburrido, al menos así he decidido interpretarlo. No le faltaba razón. No se me ha ocurrido nada mejor que hacer unas fotos y escribir. Necesitamos 500 g. de anchoas frescas, sal y aceite de oliva virgen extra, no más. Eliminamos la espina abriéndolas con el dedo. Lavamos bien para eliminar escamas y restos de sangre. Secamos y vamos poniendo capas de sal y de anchoas. Dejamos unas 8 horas. Retiramos la sal y enjuagamos cada anchoa bajo el grifo. Escurrimos y secamos muy bien. Colocamos en una fiambrera hermética y añadimos el aceite hasta cubrir. Puedes poner una guindilla, un poco de romero, en fin, dos días en la nevera y listo. Besos
Bueno, una de las historias más bonitas en la cocina para mi, es el aprovechamiento, pero sin cutreces, con sabor, ricas y apetecibles. Este era uno de esos platos que mi madre hacía a menudo, cuando quedaba un poco de todo en el puchero y no tocaban croquetas. La hacía con o sin tomate, hoy toca con. Estas son recetas que todos creemos que son muy nuestras y solo se hacen en nuestra tierra, o ciudad, pero ya os digo que en Centroamérica, piensan exactamente lo mismo. Este plato, con ligerísimas variantes, lo he comido en Colombia, y lo he leído en otros países de la región como Costa Rica o Cuba. Ingredientes: - Carnes restantes deshebrada y verduras sobrantes del puchero, o cocido, o el formato de guiso que tengáis hecho. - Ajos machacados, tres o cuatro - Laurel, 2 hojas - AOVE - Para la salsa de tomate, ajo, cebolla picada, tomate triturado o natural si es fecha, Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta y azúcar para rectificar acidez. Es muy sencill...