viernes, 28 de marzo de 2014

PAQUETITOS DE PASTA BRICK RELLENOS DE CARNE CON ALMENDRA Y PASAS


Tras haber usado esta pasta en frituras, y no terminarme de convencer, debido a que siempre queda excesivamente aceitosa, me dio por meterla en el horno, y magia de las magias. Es perfecta, que crujiente y deliciosa y además, sin nada de grasa. Hemos decidido rellenarla, con carne mixta, (ternera y cerdo), con frutos secos y especias.

Una delicia, os lo aseguro.



Necesitamos:

Pasta brick, las hay en prácticamente todas las grandes superficies y vienen en forma de hojas continuas de pasta o masa.
700 gr. de carne picada, ½ de cada.
2 cucharadas de almendras molidas
Un puñado de pasas picadas
1 cebolla picada pequeñita
5 ó 6 hojas de hierba buena picada
Sal
Pimienta molida
1 cucharadita de comino molido.
1 pizca de cayena molida
1 pizca de curry
Azúcar glass
Una cucharadita de canela molida.

Con estas cantidades y tal y como os voy a indicar salen en torno a unas 18 paquetitos.

Lo primero es mezclar la carne con las pasas el polvo de almendra, sal, canela, pimienta, y el resto de las especias, la cebolla y la hierba buena. Mezclamos bien y reservamos.


Desplegamos la pasta brick y cortamos tiras de unos 7 cm de largo y todo el ancho de la pasta. Colocamos en la parte inferior, en un extremo, una porción de carne, como una cucharada bien cargada. 


Aplastamos y damos forma de triángulo y doblamos hacia el lado contrario, tal y como vemos en las fotos, sucesivamente hasta acabar la tira de masa.


Doblamos el trozo final y colocamos en placa de horno con papel de horno con el último pliegue hacia abajo. Así lo hacemos con todas.


Encendemos el horno y lo ponemos a 150ºC por arriba y por abajo, y metemos los paquetitos una vez alcanzado la temperatura. Cuidado que no se toque, porque en ese caso ese trozo que tierno y no crujiente.



Lo tendremos unos 1 ó 15 minutos, tiempo suficiente para que dore la pasta brick. Los sacamos del horno y lo espolvoreamos con azúcar glass,  y que cosa tan rica, os lo aseguro.


jueves, 20 de marzo de 2014

COL RELLENA CON SALSA DE ZANAHORIA


Es una receta bien agradecida y que hacía mucho tiempo que no la preparaba. Sencilla, deliciosa y barata, no se puede pedir mucho más.



Necesitamos para 4 personas.

12 hojas de col escaldadas
700 gr. de carne picada, cerdo, vacuno, mixta, la que queramos.
harina
1 huevo
Sal y pimienta
1 litro de caldo de pollo. Si picas en el siguiente enlace, caldo de pollo, os propongo  una receta sencilla.
4 zanahorias
2 cebollas cortadas en daditos pequeños
Laurel
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Lo primero, lo primero es preparar las hojas de col. Miramos el tallo de la col y damos un cortecito con la puntilla en la base de la hoja que decidamos extraer. Desde arriba, vamos despegando la hoja de col, desenrollándola, de la propia col. Cuando las tengamos todas fuera, en una olla, en una olla ponemos agua abundante a hervir y cuando esto ocurra, metemos dentro las hojas de col, como 2 ó 3 minutos. Sacamos y refrescamos para corta el hervor. Reservamos.


La carne la vamos a mezclar con un huevo y le vamos a añadir un par de cucharadas de harina, para ligarla. Salpimentaremos y mezclamos en condiciones. Dejamos reposar unos minutos.

En una tartera, ponemos el aceite de oliva con el laurel y lo calentamos a fuego medio. Metemos la cebolla y dejamos dorar con un poquito de sal, hasta que empiece a cambiar de olor. Ahora, ponemos las zanahorias cortadas y una cucharada de harina para ligar la salsa. Tostamos unos instantes y añadimos el caldo de pollo.


Dejamos cocer hasta que a zanahoria este tierna, como unos 20 minutos y salpimentamos. Si se nos queda corto de caldo añadimos un poco de agua. Trituramos y pasamos por el pasapurés para eliminar hebras.

Ha de quedarnos la salsa como una crema ligera. Rectificamos de sal y pimienta y reservamos.

Las coles las ponemos boca arriba y rellenamos con un  trozo de carne picada, en el centro. Cerramos primero por el extremo contrario al tallo, luego por los lados y enrollamos para cerrarla.



Calentamos la salsa, introducimos las hojas de col rellenas y ponemos a calentar a fuego medio. A los 5 minutos le damos la vuelta y dejamos 5 más. 


Apagamos y tapamos dejando reposar unos minutos y listo. Plato delicioso.



TRUCO PARA TENER CALDO DE POLLO PARA SALSAS Y BASES DE PLATOS


Este caldo que os mostramos aquí no es talmente un caldo para tomar como consomé, sino el caldo que vamos a usar para hacer salsas y guisos que necesiten de esta base en vez de añadir agua, que hombre, es muy sana pero sabor, lo que se dice sabor, como que no da mucho.

Como base de plato que es vamos a intentar que sea barato, sencillo y rápido.



Para 1 litro de caldo aproximadamente usaremos:

2 ó 3 carcasas de pollo. Las encontramos ya en todos los supermercados envasadas aunque también podemos comprarlas en nuestra carnicería.
2 puerros o cebolletas frescas
1 ó 2 zanahorias
1 hoja de laurel
1 ramillete, como 3 ó 4 ramitas de perejil
Sal y pimienta.

Antes que nada el pollo lo tendremos, como 20 minutos en agua templada, no caliente. Le rasparemos los restos de sangre y le quitaremos los trozos de grasa que le quede.

Pondremos en una olla, como 1,5 litros de agua y cuando esté caliente añadimos, el pollo, y las verduras peladas y enjuagadas, junto con el laurel y el perejil.

Añadiremos un poco de sal y pimienta negra y a hervir como 25-30 minutos. Pasado este tiempo colaremos y nos quedaremos con el caldo, que es lo que buscábamos. Las verduras podemos usarlas para comerlas con un poco de vinagreta en templado.

Hemos obtenido un caldo para usar en nuestra cocina, por menos de 1,5 €, y es perfecto.


viernes, 14 de marzo de 2014

DELICIAS DE ARROZ CON SALMÓN MARINADO Y SALSA DE TOMATE AGRIDULCE


Es una receta bien sencilla y muy, pero que muy apetitosa para una aperitivo, con la familia o los amigos. Podéis hacer cualquier variante ue se os ocurra de pescado marinados o en salazón.

Con esta receta participo en el RETO del mes de marzo de la comunidad Comer especial,  https://plus.google.com/u/0/communities/107450020436626483665


Para 4 personas necesitamos:

200 gr. de arroz redondo
100 gr. de salmón marinado cortado muy pequeñito
2 cucharadas de maíz cocido
Sal y pimienta al gusto
Caldo de pescado corto
Harina de freír, la que es azul y suele llevar un pescado en el paquete
Aceite de oliva para freír

Para la salsa:

1 rodaja de raíz de jengibre
2 cucharaditas de salsa de soja
1 cucharadita de salsa Perkins
Una pizca de curry
1 cucharada de miel de caña
1 cucharada de vinagre
2 ó 3 cucharaditas de azúcar moreno
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
500 gr. de tomate triturado
1 cacillo de caldo pescado


Empezamos por el caldo de pescado. Con unas cabezas y las espinas, que siempre os recomiendo que tengáis en el congelador, las vamos a lavar y vamos a meter en 1,5 litro de agua, con una hoja de laurel y lo llevaremos a ebullición. Cocerá unos 20 minutos, colaremos y reservaremos.

En este caldo vamos a cocer, removiendo de vez en cuando, con un poco de sal y pimienta. Coceremos unos 18 minutos a fuego medio, escurriremos y dejaremos reposar hasta alcanzar una temperatura que nos permita manejar con las manos. Solo escurrimos y no lo lavamos, porque necesitamos ese almidón para que se pegue luego al enfriar y formar las bolas. Llegado este momento añadimos el salmón cortado muy menudito y el maíz. Rectificaremos de sal y pimienta.


Vamos a formar con las manos, unas bolas, apretándolas con las manos y las pasamos por harina de pescado, eliminamos el sobrante y reservamos, para que se enfríen y tomen consistencia y cuerpo.


Vamos con la salsa. En aceite de oliva virgen extra, ponemos el jengibre a rehogar unos segundos y añadimos 500 gr. de puré de tomate. Podemos hacerlo con unos tomates bien maduros y pelados, o con algunas marcas de tomate triturado densas que son excelentes para estas salsas. Añadimos el resto de los ingredientes y dejamos cocer unos 7 u 8 minutos. Esto no es un tomate frito, sino una salsa de tomate agridulce y su textura es más líquida.


En una sartén, con aceite de oliva abundante, y a fuego medio, cuando este esté caliente, que no humeante, añadimos las bolas de arroz enharinadas y dejamos dorar. Escurrimos de aceite sobrante en papel absorbente.



Para emplatar, ponemos un fondo de salsa, las bolas encima y un hilo de salsa sobre las bolas. Hasta que no lo probéis, no os haréis una idea de lo rico que puede salir. Un abrazo





lunes, 10 de marzo de 2014

PAN NAAM CON TOMATES Y ACEITUNAS NEGRAS DE ARAGÓN

Es un tipo de pan típico de Oriente Medio, Turquía y países árabes. Son realmente tortas de pan finas que con la ayuda del yogurt inflan y pueden abrirse para ser rellenados. Pueden utilizarse también para comer a modo de Kebaf, o para comer ciertos platos árabes que se comen con salsa y empujando con el pan.

Nosotros los vamos a rellenar  con tomates macerados con aceitunas negras de Aragón, que no muy pequeñitas y con un hueso grande, pero con un sabor intensísimo y delicioso, queso fresco y cebolletas moradas.



Para 4 comensales, necesitamos:

Para el pan:

300 gr. de harina de fuerza
½ yogurt natural, preferentemente de yogurtera
80-100 ml. de agua templada
2 cucharadas de sésamo
1 cucharada de sal
10 gr. de levadura fresca
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra


Para el relleno:

3 tomates hermosos, rojos, pero enteros
½ cebolla morada cortada en juliana
150-200 gr. de queso fresco, desmenuzado
30 aceitunas negras de Aragón, eliminándoseles el hueso
Sal
Orégano
Pimienta negra recién molida
½ cucharada de vinagre suave
Aceite de oliva virgen extra, 3 ó 4 cucharadas.

Lo primero es pelar los tomates, estrujarlos y eliminar así las pepitas y cortarlos en trozos pequeños. No han de ser dados sino estrujarlos en la mesa, cortando láminas en una dirección y luego en la perpendicular. No han de ser trozos demasiado pequeño, hemos de notarlos en la boca.

A los tomates le vamos a añadir el aceite, vinagre, sal, pimienta, orégano y el queso desmenuzado. Removemos y dejamos macerar durante 1 hora. Mientras tendremos la cebolla cortada metida en agua con un poco de sal para eliminar el picor.


Para el pan, mezclamos harina, sal, 1 cucharada de sésamo   y levadura. Frotamos con las dos manos, disolvemos la levadura en la harina. Añadimos el aceite y el yogurt. Vamos añadiendo poco a poco el agua templada, hasta obtener una masa firme pero suave. Dejaremos reposar en el horno unos 20 minutos tapado con un trapo a 40-50 ºC.

Desgasificamos y sacamos 4 porciones. Estiramos y obtenemos 4 tortas de masa. Metemos en el horno, igual que antes, unos 20 minutos. Sacamos y dejamos el horno a calentar a 180ºC por arriba y por abajo, sin ventilador.


Pulverizamos el pan con agua y rociamos con sésamo. Metemos en el horno a su temperatura. Dejamos unos, 10 minutos y pasados estos ponemos el ventilador del horno 6 ó 7 más. Sacamos y dejamos reposar y enfriar.


Añadimos las cebollas moradas al tomate y mezclamos. Abrimos el pan con un cuchillo y rellenamos con los tomates y el resto de los ingredientes y rociamos con un poquito del caldo del macerado. Una verdadera delicia.





lunes, 3 de marzo de 2014

ARROZ MELOSO CON VERDURAS


Es un arroz ligero y muy sano. Evitamos en este caso el hacer un rissoto, eliminando las grasas, como mantequilla, nata y quesos añadidos. La cremosidad y la untuosidad de esta receta es debido al almidón del arroz, que se va soltando poco a poco con el movimiento del arroz y que al final va ligando el poco de caldo que le queda y le da esta textura.



Para 4 personas glotonas, necesitamos:

400 gr. de arroz redondo
1.350 ml de caldo de verdura
200 gr. de verduras para paella, judías verdes y garrafó. Podemos encontrarlo en la sección de congelados de los supermercados valencianos, donde visten de verde sus trabajadores.
4 alcachofas peladas y cortadas en cuartos
150 gr. de habitas tiernas
1 tomate
2 hojas de apio
1 cebolla cortada en daditos pequeños
½ pimiento rojo cortado en dados
1 pimiento verde de freír en dados
1 diente de aho machacado
1 hoja de laurel
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta
1 ramita de romero
1 cucharadita de limón o de zumo de naranja agria

Lo primero es preparar el caldo. Para ello vamos a usar 2 litros de agua y lo ponemos a calentar. Añadiremos el zumo de limón o de naranja agria, sal, las habitas, el tomate entero, las hojas de apio, las habichuelas verdes y el garrafó. Aparte vamos a pelar las alcachofas, hasta eliminar las hojas verdes y duras. Le cortaremos el tallo y las puntas y dejaremos solo el corazón. Los cortaremos en cuartos y lo meteremos en la olla con el resto de los ingredientes.


Dejaremos cocer todo, como 20 minutos, momento en que las verduras estarán tiernas. Eliminaremos el tomate y las hojas de apio y sacaremos como 1.350 ml de caldo. Salpimentaremos este hasta obtener un caldo, un poco más sabroso de lo normal, ya que el arroz absorbe el sabor y es conveniente que el caldo sepa un poco más de lo normal.

En un perol a fuego medio calentaremos el laurel y el ajo machacado. Cuando empiece  dar olor añadimos la cebolla y le añadimos un poco de sal. Dejamos rehogar lentamente hasta que se ponen transparentes. Entonces añadiremos el pimiento y lo dejamos rehogar unos 2 minutos. Queremos que nos quede entero al final. Añadiremos el arroz y lo rehogaremos todo junto, como 1 ó 2 minutos.



Ahora vamos a añadir la mitad del caldo y empezaremos suavemente a remover el arroz. A medida que vayamos viendo que nos pide un poco más de caldo lo iremos agregando. Todo el proceso lo haremos a fuego medio/suave.


Cuando llevamos 10 minutos, suavizamos aún más el fuego y añadimos las verduras que cocimos anteriormente, hasta llegar a los 16 minutos de cocción, más o menos. Esto lo hacemos para que no se nos deshagan al ir  removimiento del arroz.

Con el arroz aún con el corazón entero, introducimos una ramita de romero y tapamos con papel de estraza unos 4 ó 5 minutos. El arroz lo habremos apagado con un pelín de caldo, el cual será chupado por el arroz. Nos quedará entonces un arroz meloso y entero.

Podemos acompañar con una mayonesa ligera hecha con un poco de perejil y delicioso y suave, suave.