lunes, 22 de diciembre de 2014

JUREL CON AJADA


En estas fechas de excesos y comidas subidas de cantidad y grasas, etc, he optado este año a publicar recetas más livianas y digestivas que sirvan para contrarrestar los atracones propios de las navidades. Y como ejemplo sea esta receta, ligera, barata y deliciosa.


Para 4 comensales necesitamos:

4 jureles grandes, limpios de tripas y con el cordón ventral de sangre raspado y lavado.
2 cebolletas
3 hojas de laurel
8 dientes de ajo
4 ó 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
4 patatas medianas
La parte verde de un manojo mediano de acelgas
Sal y pimienta recién molida
Pimentón molido, 1 ½ cucharadita.

Bueno, pues vamos a poner las patatas en agua abundante y las vamos a cocer a fuego lento, con un buen puñado de sal y una hoja de laurel, durante unos 30 minutos. Dependiendo de la patata tardará más o menos. Las dejamos reposar dentro del agua de cocción.

En otra olla con agua hirviendo y con sal vamos a meter las acelgas y las tendremos hirviendo 3 minutos, no más y las dejamos reposar dentro del agua caliente, mientras hacemos el resto.


En una tercera olla grande con agua hirviendo, sal 2 hojas de laurel y un par de cebolletas cortadas a la mitad, vamos a meter los jureles enteros y cuando rompan a hervir, los tendremos, 5 minutos. Apartaremos y limpiaremos de espinas.


Mientras los ajos pelados y cortados en láminas los ponemos en el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Cuando empiecen a dorar, apartamos del fuego. Podemos añadir un chorrito de vinagre. Esto el que quiera.

Dispondremos de la siguiente forma: Pondremos en un plato el pescado limpio, las patatas peladas y abiertas en dos mitades a lo largo y al lado las acelgas escurridas, todo en templado/caliente.

Las patatas y las acelgas, las salpimentaremos y las rociamos con aceite de oliva virgen extra. Sobre las acelgas podemos añadir un poquito de pimentón, y sobre el pescado añadiremos, con una cuchara y un colador el pimentón y por encima,  los ajos con el aceite. Buen provecho y buena digestión.




martes, 16 de diciembre de 2014

PECHUGAS DE POLLO CON SALSA DE QUESO Y NUECES


Es un plato barato, rápido y muy rico, que les va a encantar a los niños y no tan niños y que además bien ilustrado puede ser una receta elegante y propia de una comida o cena “medio que”. En cualquiera de los casos, os va a gustar un montón, a aquellos que la hagan claro.


Para cuatro personas necesitamos:

4 medias pechugas de pollo deshuesadas y no muy grandes, ya que las haremos enteras a la plancha
200 ml de nata líquida
3 cucharadas de queso fresco de untar.
70-80 g. de nueces peladas
Sal y pimienta al gusto
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 copa de manzanilla de Sanlúcar.

Antes que nada preparamos la salsa. En un vaso de batidora, ponemos la nata, el queso y las nueces, salpimentamos y trituramos. Meteremos en el microondas un minuto a calentar. Sacaremos y volveremos a triturar. Reservamos.


En una sartén amplia o plancha de asar a fuego fuerte y con el aceite de oliva indicado, sellaremos las pechugas por todos lados, previamente salpimentadas. Ahora bajaremos la candela a fuego medio y terminaremos de hacerlas por dentro, dándole vueltas por los cuatro costados, como un par de minutos por cada lado.



Pues ya solo queda, poner en la base del plato la salsa de queso y nueces y encima las pechugas. En la sartén de las pechugas, en  caliente, vertemos la manzanilla, para recoger lo que queda en la misma, un minuto para evaporar el alcohol. Vertemos por encima de las pechugas. Listo


miércoles, 10 de diciembre de 2014

CALLOS CON GARBANZOS A LA ANDALUZA O A LA GALLEGA O MENUDO A LA ANDALUZA, LO MISMO DA


De los callos podemos encontrar distintas variantes, fundamentalmente con garbanzos o sin ellos. Curiosamente la variedad de los callos con garbanzos, los encontramos en extremos de la península, encontrándose este guiso sin los garbanzos en la zona centro generalmente.

No solo es llevar garbanzos o no sino, es la  receta en si. Si buscamos en libros de recetas locales, vemos que es prácticamente la misma en Galicia, que en la zona de Cádiz. Puede ser por la conexión que generó la Armada durante muchos años, con la escuela de suboficiales de la armada en San Fernando, mi pueblo. Yo me crié en pisos de militares y recuerdo de siempre, gran cantidad de vecinos gallegos. Encantadores todos ello. Podría ser esta una conexión, o no.

En cualquier caso, esta receta la he extraído de dos que aparecen en  el libro editado por la Universidad de Cádiz, Gastronomía y Cocina Gaditana de Carlos Spínola, que me regaló mi otro amigo Carlos, en 1992 mientras me recuperaba de una Hepatitis que cogí trabajando en Marruecos con mi querido Fernandito.




Para, al menos 8 comensales glotones, necesitamos:

1Kg. de Callos de cerdo o de ternera., limpios
400 g. de garbanzos en remojo del día anterior
Un trozo de jamón
1 trozo de tocino cortado en daditos
2 manitas de cerdo cortadas a trozos
3 ó 4 chorizos que estén frescos
2 tomates maduros, pelados y cortados
2 cebollas grandes cortadas en daditos
4 dientes de ajos en láminas
2 hojas de laurel
2 clavos de olor
Pimienta molida
2 cucharaditas de comino en grano
1 de cilantro en grano, opcional
2 cucharadas de pimentón
1 guindilla
Sal
Nuez moscada al gusto
Un ramillete de perejil y un poco de hierbabuena
5 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra

No os asustéis por tantos ingredientes, es bien sencillo. Aunque os digan que los callos están limpios pondremos agua a hervir y cuando esto ocurra añadimos sal abundante y un vaso de vinagre y los callos. Dejamos así en reposo durante al menos 10 minutos. Y enjuagamos con agua fría abundante.

En un perol hermoso ponemos a fuego medio el aceite a calentar. Añadimos los clavos, el laurel y ponemos la cebolla, con un poquito de sal para que sude. Mientras vamos a ir majando en un mortero los ajos, con el comino y el cilantro, si optamos por añadirlo, y el pimentón, con unos granitos de sal para que se pueda moler.

Añadimos el tomate  y la guindilla y dejamos reducir. Yo prefiero ir añadiendo a lo largo del guiso cayena molida y así puedes controlar mejor la intensidad del picante que con la guindilla. Añadiremos las carnes, menos el chorizo y el jamón y rehogamos.


Tras dos ó tres minutos, añadimos el majado y rehogamos unos minutos más.


Añadiremos agua y dejaremos cocer a fuego medio una hora, espumando hasta que deje de generarse la espuma. Ahora, añadiremos el ramillete de perejil, el trozo de jamón entero, los chorizos enteros y los garbanzos y dejaremos cociendo entre 1,5 y 2 horas más. Añadiremos agua según nos pida, pero recordad que los callos son casi en su grasa finalmente.

Cuando queden 10 minutitos, o sea, que estemos reduciendo ya el caldo, ponemos unas hojitas de hierbabuena y listo.



Cortamos los chorizos y desmenuzamos el jamón. Este plato mejor de un día para otro y con un buen vaso de tinto. Buen provecho


jueves, 4 de diciembre de 2014

MAGDALENAS DE YOGUR Y VAINILLA


Odio el término Cupcake. Desde siempre, todo lo que iba en molde de papel redondo se le ha llamado Magdalena. No puedo con estas pijotadas, pero bueno, a lo que vamos. Hay Magdalenas de todo tipo, tradicionales, rellenas, etc. Yo utilicé para esta receta la del bizcocho de yogur, pero con alguna variación. La verdad es que estaban estupendas y si consigues que sobren, duran perfectamente de un día para otro, y más.


Necesitamos:

3 huevos
1 yogur blanco
½ vaso, del yogur, de aceite de girasol
2 vasos, del yogur, de azúcar.
3 vasos, del yogur, de harina de repostería
Ralladura de limón
Una vaina de vainilla
Un paquete de levadura

Sencillísimo. Pondremos el horno a calentar a 180ºC, por arriba y por abajo. Mientras, separaremos las claras de las yemas. Las primeras las levantaremos, con unos granitos de sal y una cucharada de azúcar. Las yemas las mezclaremos con el azúcar.

Añadiremos el aceite la ralladura, la levadura pasada por un colador, para eliminar grumos  el yogur y mezclaremos. Abrimos a lo largo la vaina de vainilla y con la punta de un cuchillo extraemos las semillas y las incorporamos.

Pondremos la harina tamizada, incorporándola, poco a poco y finalmente las claras. Vamos a ir incorporándolas con cuidado, despacito. Todo con varilla y sin prisa

Una vez todo mezclado cogemos la manga pastelera y la introducimos en una jarra o un vaso ancho, para rellenarla de la masa y no se nos desparrame.


Pondremos 2 moldes de papel en cada magdalena, para que aguanten y no se abran. Rellenaremos solo la mitad de los moldes y meteremos en el horno. Pondremos azúcar por encima, para que formen costra.

En función del horno, tardarán entre 15 y 18 minutos, no más.




Dejamos templar y merienda deliciosa y rápida para la familia.