jueves, 18 de enero de 2018

NIDOS CRUJIENTES DE FIDEOS DE ARROZ CON CURRY DE VERDURAS Y POLLO A LA PLANCHA


Bueno, prácticamente con los mismos ingredientes del último Curry que hicimos la última vez, preparamos hoy este pero totalmente diferente.



Para unas 4 criaturas:

150-200 g de fideos de arroz
3 cuartos traseros de pollo deshuesados y macerados con Curry amarillo en polvo, limón, sal y pimienta negra recién molida. Las cantidades, según tus gustos
Para el Curry:
1 cucharadita de pasta de Curry verde y una de Curry en polvo amarillo
1 calabacín cortado en trozos, a tu gusto
1 trozo de pimiento verde, otro de rojo y otro de amarillo, cortado según te apetezca
3 ó 4 aritos de pimiento jalapeño fresco, o cualquier otra guindilla, o chile
4 ó 5 hojas de lima Kafir
Un par de ramitas de albahaca fresca, vamos, las hojas
1 cucharada de salsa de pescado
1 cucharadita de salsa de soja
Caldo de pollo, 3 cazos
¾ de lata de leche de Coco. Os recomiendo la del supermercado Valenciano en el que el personal viste de verde. Es la menos dulce de las que he probado, pero tiene el sabor a coco más intenso
Zumo de 1 lima y ralladura de 1 lima
3 ó 4 hojas de menta fresca
Maicena disuelta en un poquito de agua para espesar
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Lo sé, muchos ingredientes, y muchos no sabréis ni dónde encontrarlos. Los fideos de arroz los podéis encontrar en las grandes superficies, sobre todo en las francesa (no digo más), y el resto de los ingredientes, incluida las hojas de lima, en supermercados orientales, sin ningún problema.


Calentamos el aceite en un perol o en un Wok y ponemos el curry verde. Lo movemos hasta que se disuelta y salteamos las verduras por un par de minutos. Ahora añadimos el caldo y la leche de coco. Removemos hasta que esta quede bien integrada. Añadimos la soja, la salsa de pescado y la lima Kafir. Dejamos cocer unos 3 ó 4 minutos y añadimos el curry en polvo, las guindillas, el zumo de lima, la ralladura y finalmente la albahaca y la menta. Rectificamos de sal y pimienta, y de curry verde, si es que nos gusta picante y añadimos la maicena, hasta alcanzar una salsa espesa. Reservamos


En agua abundante y cuando haya roto a hervir, apagamos y metemos los fideos, por 4 minutos. Los sacamos y escurrimos. En una sartén caliente y con una gotita de aceite de oliva, preparamos unos nidos de fideos a fuego intenso, hasta tostarlos levemente. Han de quedar crujientes, les damos la vuelta como una tortilla y hacemos la misma operación. Apartamos y colocamos en el plato.


Mientras habremos estado haciendo a la plancha, con una gotita de aceite de oliva virgen extra, el pollo, que ha de quedar crujiente por fuera y jugoso por dentro. Así que sellamos por fuera, por ambas caras a fuego fuerte unos 3 minutos y luego terminamos de hacerlos otros tres minutos más por cada cara, pero a fuego medio. Listo. Los cortamos a tiras.


Montamos el plato. Sobre el nido crujiente de fideos, echamos el curry con sus verduritas y sobre estas, añadimos el pollo y lo rociamos con el jugo que haya generado durante el asado en la plancha. Ufff, que rico.


Parece pedantería, pero una vez más la magia entra en mi cocina.  Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. Sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


martes, 16 de enero de 2018

GUISOTE DE GARBANZOS CON CORDERO, A TOPE DE ESPECIAS


Bueno, una receta con ambiente moruno, cargada de sabor, aromas, texturas, y que calienta y llena un montón. La verdad es que ha salido escandalosamente bueno.


Para unos 5 zampabollos, necesitamos:

500 g de garbanzos en remojo del día anterior
1 kg de cordero, preferentemente cuello, troceado en cuartos cada vértebra
3 dientes de ajo machacados
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 cebollas cortada en brunoise
Pulpa de 2 ó 3 tomates
2 hojas de laurel
3 zanahorias peladas y en rodajas gruesas
1 cucharada de pimentón dulce
½ cucharada de pimentón picante
3 cucharaditas de comino
½ cucharadita de   curry amarillo
½ cucharadita de cilantro en polvo
½ cucharadita de jengibre en polvo
Unas hojas de romero
3 hojas de laurel
1 guindillita
Sal y pimienta al gusto
Zumo de ½ limón
Un trocito de canela
½ cucharadita de alcaravea

No deja de ser un guisote, así que paciencia y fuego lento. Calentamos el aceite en un perol amplio y cuando esté caliente echamos el cordero, salpimentado previamente. Doramos levemente y retiramos. Ahora sofreímos los ajos machacados y cuando den ese maravilloso olor, añadimos las cebollas con un poco de sal para que suden.

Las dejamos a fuego medio-suave, hasta que empiecen a tomar ese color doradito fantástico y le ponemos el tomate. Rehogamos unos 3 ó 4 minutos y echamos nuevamente el cordero. Lo saltearemos todo junto por un par de minutos y añadimos las especias. Removemos y añadimos el limón. Cubrimos de agua


Cuando rompa a hervir, espumamos si lo vemos necesario y acto seguido ponemos los garbanzos. Tapamos y dejamos a fuego lento unos 90 minutos. Iremos mirando, rectificando de agua y de todas las especias, cada ½ hora, hasta alcanzar el sabor que andemos buscando cada uno de nosotros, el nuestro y no el mío. A los 45 minutos añadimos las zanahorias.

El plato ha de ser de cada uno que lo haga. Ha de quedar con el caldo justo, para que no esté seco, pero no caldoso. Este, será espesito por la grasa aportada por el cordero y las verduras que ya formarán parte del mismo


Y nada, que decir: Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. Sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


jueves, 11 de enero de 2018

PASTEL DE POLLO, RÚCULA Y CHAMPIÑÓN


No soy yo muy de dedicar recetas, ni similares, pero hoy hago una excepción. Pese a llevar un montón de rúcula, hoy voy a dedicársela a mi Carmela, que se merece esta y doscientas más. Así que nada los puntos suspensivos hoy tienen nombre. Y antes de ponerme tierno, empezamos con la receta.


Para unos 4 zampabollos, necesitamos:

2 láminas de masa quebrada, que las hay de muy buena calidad y hoy no tenía tiempo para prepararla
2 cucharadas de acetite de oliva virgen extra
400 g de pollo, preferentemente muslo o contramuslo, deshuesado y troceado en dados de 2 cm. Es más jugosa
8 champiñones en láminas. Yo he usado Portobello, que son más aromáticos
3 huevos para la crema y 4 huevos más para el relleno
100 g de queso de untar
100 g de queso emmental.
Sal y pimienta
Mantequilla para untar el molde
100 g de bacon en trocitos
1 cebolla en daditos
Un trozo de pimiento rojo en daditos
Nuez moscada al gusto
1 paquete de rúcula

Muy sencillo. Empezamos poniendo el horno a 180ºC y mientras untamos con mantequilla el molde y colocamos dentro una de las láminas de masa quebrada, pasándole un tenedor y pinchándola. La metemos en el horno y la dejamos unos 10 ó 12 minutos. Sacamos y dejamos enfriar. El horno lo ponemos a 220ºC.


Salteamos la cebolla con sal y pimienta. Pasados un par de minutos, ponemos el pollo y luego el bacón. Salpimentamos. Cuando el bacon empiece a dorar, añadimos el champiñón. Dejamos hasta que este deje de soltar agua. Dejamos enfriar.


En un bol, batimos los huevos con sal, pimienta, nuez moscada y el queso de untar. Añadimos el resto de los ingredientes, excepto los 4 huevos que irán enteros. Mezclamos y vertemos sobre el molde. Hacemos unos huecos y colocamos los huevos y salpimentamos. Tapamos con la otra pieza de masa quebrada. Marcamos donde está la yema de los huevos, para que el corte quede bonito y al horno unos 30 minutos. Desmoldamos y….



La magia llega a mi cocina nuevamente. Así que,   Besos a todas, besos a todos, besos a mi Carmela, en fin, besos, siempre muchos besos. Sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


domingo, 7 de enero de 2018

PAQUETITOS DE MASA FILO RELLENOS DE ESPINACAS Y QUESO DE CABRA


Después de un largo mes de diciembre de trabajo y una merecida semanita de vacaciones, volvemos a la realidad. Os presento un plato sencillo, digestivo y rápido de preparar, con el que quedaremos estupendamente en cualquier fiesta o cena.


Para unos 20 paquetes, necesitamos:

8 hojas de masa filo
2 cucharadas de acetite de oliva virgen extra
Espinacas limpias, como unos 500 g, disminuye tremendamente con el calor
Un puñado de pasas
Queso de rulo de cabra, en finos trocitos, uno por cada paquete.
Sal y pimienta
Mantequilla líquida

Vamos a preparar un sofrito con el aceite caliente y las espinacas. Disminuirán de tamaño, rápidamente. Las salpimentaremos y añadiremos las pasas. Dejaremos que reduzcan, hasta que veamos que no sueltan agua. Dejaremos enfriar

Pondremos las hojas de masa filo de dos en dos y cortaremos cinco tiras iguales de cada par de hojas. Empezaremos rellenando con un poco de espinacas y le colocaremos encima el trozo de queso. Iremos doblando en forma de triángulo, del tamaño que queramos los paquetitos, tal como viene en las fotos.




Untaremos con mantequilla fundida, con una brocha. Muy poca cantidad, es para que queden crujientes y doradas una vez horneadas. Las colocaremos en una placa de horno con un papel vegetal. Meteremos en el horno por arriba y por abajo, a 180ºC unos 12 ó 15 minutos, hasta que doren. Sacaremos y dejaremos atemperar.


Una vez más y la primera de este año,  Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. Sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


miércoles, 13 de diciembre de 2017

POLLO AL HORNO CON SALSA DE CARNE, ANÍS ESTRELLADO Y OLOROSO DE JEREZ


Me apetecía sacar una salsa de las de toda la vida pero dándole un pequeño giro y hacerla más divertida. Es por eso lo del anís estrellado. Le da un punto y una frescura estupenda. Me ha encantado


Para el Pollo:

1 pollo cortado en rodajas
2 dientes de ajo
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel
2 dientes de ajo machacados
1 copa de oloroso de Jerez y 2 copas de agua
Sal y pimienta al gusto
Zumo de 1 limón pequeño

Para la salsa:

Una vez que se haga esta salsa podemos congelarla en tarros y usarla como salsa o como potenciador del sabor o de caldos, etc.

1 trozo de costilla de ternera
6 ó 7 alitas de pollo
1 hueso blanco de ternera
2 hojas de apio cortadas en trozos
1 puerro en trozos
2 zanahorias en trozos
1 diente de ajo
2 cucharadas de leche en polvo. Es proteína, así que lo que hace es potenciar el sabor, no os asustéis.
2 copas de oloroso
2 trocitos de anís estrellado
1 clavo
Zumo de limón
2 hojas de laurel
4 hojas de salvia
Una ramita de romero
4 cucharadas de harina
2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Empezamos por la salsa. Colocamos los ingredientes en una rustidera , excepto el vino, las hierbas y la y metemos al horno con una copa de agua y el zumo de limón. ½ hora a 180ºC, sin ventilador. Pasado este tiempo, damos la vuelta a las carnes y añadimos la leche en polvo. Dejamos ½ hora más.


Sacamos del horno y ponemos en el fuego. Añadimos la harina y la tostamos un poco. Ahora echamos el vino, las hierbas  y cubrimos de agua. Dejamos cocer como una hora, hasta obtener una salsa espesita. Apartamos, rectificamos de sal y pimienta. Sacamos las carnes y las guardamos para croquetas, por ejemplo. Las verduras y el caldo, lo trituramos y pasamos por un chino o un colador y nos quedará una salsa espectacular.


Mientras que terminamos la salsa, colocamos en una bandeja de horno el pollo con sal y pimienta, los ajos, el laurel, el vino y el agua, y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. 50 minutos por cada lado y a 180ºC y luego ponemos el ventilador y subimos la temperatura a 200ºC y 15 minutos más por cada lado.


Venga, montamos el plato. En la base colocamos la salsa de carne y sobre ella el pollo y le rociamos un poco de la salsa que ha quedado en la bandeja de hornearlo. Os aseguro que está espectacular.


Así que, como de costumbre, pero no por rutina, eso nunca,  Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, Besos, siempre muchos besos y sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


martes, 5 de diciembre de 2017

GALANTINA DE PAVO Y POLLO


Este es un plato que estoy utilizando en estas últimas ocasiones en los eventos en los que estoy participando. Es ligero, sabroso y vistoso por su colorido. Puedes ponerlo, así tal cual, o en pequeños canapés o en montaditos con la siempre presente en mis platos Rúcula. A mí me gusta bastante y a los invitados más.

Su origen es francés y no es más que una masa de carne picada con rellenos de pimientos de colores y aceitunas manzanillas deshuesadas. Muy sencillo


Para una terrina de ½ kg aproximadamente se necesitan:

½ kg de carne picada de pavo y pollo
1 huevo
2 rebanadas de pan de molde sin corteza mojadas en leche y escurridas
1 cucharadita de mostaza de Dijón
Sal y pimienta molida, esta abundante.
2 lonchas de bacon
½ pimiento verde y ½ pimiento rojo muy picaditos
Un puñado de aceitunas manzanillas deshuesadas
1 cucharada de harina de garbanzo


Mezclamos las carnes con los huevos, verduras, aceitunas, mostaza, pan y especias. Dejamos reposar al menos una hora.

Ponemos el horno al 180ºC sin ventilador, por arriba y abajo y un cacharro con agua para hacer la carne al Baño María.

Un molde tipo terrina, lo untamos con un poco de aceite de oliva y metemos la carne dentro. La prensamos y le colocamos encima el bacon, protegiéndola. Tapamos con papel de aluminio y al horno en su baño. El agua ha de cubrir 2/3 de la terrina. 50 minutos, destapamos y sacamos de baño. Metemos en el horno ahora unos 7 u 8 con ventilador y a 200ºC. Listo  

Lo dejamos reposar hasta enfriar y eliminamos los restos de jugo, que es bien poco el que sale. Lo cortamos y podemos presentarlo como queramos.


Pues nada, que la magia entró en casa nuevamente.  Así que, Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. Hoy especialmente no se me olvida,  Sed Felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece, a mí me lo han demostrado y sigo el ejemplo.


lunes, 27 de noviembre de 2017

TIMBAL DE PISTO CON RÚCULA


Después de un duro fin de semana de placeres humanos y emocionales, era de justicia hacer algo suave, rico y con verduras para empezar la semana




2 calabacines cortados en cuartos y luego en láminas
2 berenjenas cortadas en cuartos y luego en taquitos
2 Pimientos verdes hermosos en dados grandes
1 pimiento rojo en dados grandes
Dos cebollas en gajos grandes
1 kg de tomate triturado
Rúcula abundante
2 hojas de laurel
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto. La sal a medida que amos añadiendo las verduras al perol
Unas rebanadas de un pan densote, tostadas a fuego lento, para que quede crujiente
4 lonchas de queso Cheddar
4 huevos fritos, plancha o como prefiráis


Ponemos el aceite en un perol a fuego medio. Cuando está caliente, añadimos las cebollas y acto seguido los pimientos, primeros los rojos y luego los verdes. En orden a su tiempo de cocción.

Pasados dos o tres minutos, ponemos los calabacines y un par de minutos después, las berenjenas. Todo lo iremos salpimentando a medida que vamos añadiéndolo. Tapamos y dejamos 5 ó 6 minutos a fuego lento y removiendo de vez en cuando. Ya sabéis que me gustan las verduras más bien al dente.


Ahora toca añadir el tomate. Lo vamos haciendo despacito y removiendo para que no se pegue. Cuando vemos que el tomate está listo. Si vemos que el tomate era ácido, ponemos un cucharadita de azúcar.

Montamos el plato. En la base ponemos el pan crujiente, una capa de pisto, otra de rúcula, otra de pisto, el queso Cheddar y el huevo. Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Al menos eso dijo mi familia, y yo también lo pensé.


Gracias a aquellas y aquellos que dieron pie a este plato, sin decir nada, sin saberlo, pero si haciéndome disfrutar como lo hice, durante 48 intensas y maravillosas horas de compañía, diversión y amor.  Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. ¡Ah!, se me olvidaba. Sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


jueves, 16 de noviembre de 2017

MEDALLONES DE SOLOMILLO DE CERDO CON SALSA DE CASTAÑAS Y REDUCCIÓN DE OLOROSO DE JEREZ


Ya tenía ganas de hacer este plato, pero hasta que no llega la época de las castañas, pues no hay manera. Es muy sencillo, el punto de la carne depende de cada uno. A mí el solomillo me gusta poco hecho, porque si no parece un zapato, pero ya os digo que es cuestión de gusto. Vamos al lío.



2 solomillos que salpimentaremos.
150 g de castañas peladas e hidratas en agua templada unas 5 ó 6 horas.
1 cebolla daditos grandes
2 dientes de ajo
Caldo de verduras
1 hoja de laurel
2 copas de oloroso de Jerez
Sal y pimienta al gusto
Unas cucharadas de mantequilla
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Hacemos un sofrito, poniendo primero los ajos en aceite calentito, unas tres cucharadas, pero a fuego medio. Cuando empiecen a dar olor, añadimos la cebolla y dejamos pochar unos 10 minutos, hasta que cambie de color, con un poquito de sal para que sude.

Ahora añadimos las castañas y el laurel.  Cubrimos con caldo de verduras. Es fácil de preparar. En una olla ponemos un par de zanahorias, perejil, un puerro, apio y un tomate. Laurel, sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cocemos unos 30 minutos y listo, nuestro caldo de verduras para cocinar.

Dejamos reducir, hasta que queden las castañas tiernas y cubiertas ligeramente de caldo. Unos 30 minutos. Trituramos y tenemos nuestra salsa de castañas. Rectificamos de sal y pimienta y listo.

Salpimentamos el solomillo, como hemos dicho en los ingredientes y lo marcamos un minutito por cada lado en una sartén caliente con una cucharadita de aceite de oliva. Solo es para sellarlo por fuera. Dejamos reposar. Pasados unos 5 minutos, cortamos nuestros medallones, como de un dedo de grueso y pasamos por la sartén con un poquito, muy poco de aceite y las marcamos un minuto por cada lado. El que lo quiera más hecho, pues, más tiempo.

Apartamos y en esa sartén ponemos un poquito más de aceite y las dos copas de oloroso. Dejamos reducir hasta que nos parezca oportuno, un minuto o dos. Recuperamos esta salsa y le añadimos un poco de mantequilla, para que quede brillante y ligue ligeramente la salsa. Batimos con la varilla.


Montamos el plato. En la base la crema o salsa de castañas. Encima los solomillos de cerdo y sobre estos, regamos con la salsa de oloroso. Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Al menos eso dijo mi familia. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. ¡Ah!, se me olvidaba. Sed felices, al menos intentadlo. Salvo catástrofe, es más fácil de lo que parece.


domingo, 29 de octubre de 2017

ENSALADA OTOÑAL CON FRUTAS TROPICALES


En si lleva de base Rúcula, el verde favorito de mi Chechu, pero lo que la hace deliciosa es la presencia de la granada, hay que aprovecharla que es muy cortina su temporada, y el aguacate y el mango, que resaltan los sabores del resto de los ingredientes..


Para cuatro:

100 g de rúcula, da mucho de si y tiene un sabor muy intenso
½ aguacate, pelado y cortado a gajos
½ granada, desgranada, valga el juego de palabras
½ mango cortado en gajos
Unos filetes de bacalao marinados en aceite. Los encuentras en cualquier superficie
Eneldo al gusto
Sal y pimienta negra recién molida
Una vinagreta hecha con una parte de zumo de naranja, que esté acidita y dos partes de aceite de oliva virgen extra
¼ de cebolleta morada cortada en juliana

Pues esto es coser y cantar. Ponemos una base de rúcula en un bol o una ensaladera. Añadimos pimienta negra recién molida. Sobre ella colocamos con cariño el aguacate y el mango en gajitos. Ahora en el centro la cebolleta y sobre esta, el bacalao. Añadimos los granos de granada y el eneldo en ramitas cortadas a mano. Salpimentamos y regamos por encima con la vinagreta. Listo muy, muy sencillo. Y nuevamente la magia entró en mi cocina.


Hoy mi despedida va a ser más larga y con más corazón aún, si cabe. Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. E intentad ser felices y hacer felices a los demás. Vamos a dejarnos de revanchismos, banderas, patrias chicas y grandes. Vamos a dejarnos de tonterías, la vida va pasando y no paramos de discutir y querer llevar la razón y quedar por encima de los demás, para así escribir la historia. Perdemos el tiempo día a día en tonterías y la vida sigue pasando. Y llega un momento en que te das cuenta que ya es tarde para todo. Vamos a acabar con nuestras soberbias y la estupidez innata del ser humano. No lo dudéis, vamos a ser felices y hacer felices a los demás. Ojalá esta charla sirviera de algo. Besos miles.


viernes, 20 de octubre de 2017

HUMUS DE LENTEJAS ROJAS


Bueno, regresamos al Magreb. Típico plato de legumbres, sencillo, nutritivo, rápido y barato. Como entrante en fiestas y comidas informales, funciona a la perfección. No se que más deciros para convenceros de hacerlo.



150 g de lentejas rojas o un tarro de lentejas rojas cocidas
Zumo de lima, al gusto
Comino molido, al gusto
Un ramillete de cilantro, al gusto
1 diente de ajo
Sal y pimienta recién molida
Un par de cucharadas del agua de cocción de las lentejas
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Pimentón
Sésamo tostado
1 cucharada de Harissa
1 cucharadita de Tahina

Empezamos cociendo las lentejas en agua fría, con un poco de sal, laurel y una cebolleta. Una vez tiernas, las escurrimos y reservamos el agua. Si lo hacemos con lentejas de bote, las enjuagamos.

La Harissa la podemos comprar en supermercados o hacerla en casa siguiendo los pasos de este enlace. Receta de Harissa. La Tahina o Tahini, es fácil y rápido de hacer en casa. Tostamos en un poquito de aceite de oliva virgen sésamo, y lo pasamos al mortero con sal gruesa. Majamos. Se empezará a formar una pasta, entonces, añadimos unas cucharaditas de agua, de una en una, hasta formar una pasta aromática hasta decir Basta.

Pues nada, introducimos los ingredientes en un vaso de batidora, le damos caña. Estará muy espeso, pues nada se aligera con un poquito de agua de cocción de las lentejas y listo. Decoramos con un poco de pimentón, espolvoreado con un colador, cilantro picado y unos granos de sésamo tostados. Lo puedes comer untado en pan, con bastoncillos de verduras o con pan a la plancha. Yo le puse así. En este enlace tienes la receta.  Receta de Pan a la Plancha


Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. Y aunque las cosas se pongan feas, los amigos dejen de serlo y el mundo parezca que va a estallar y a ti te vaya a pillar en medio, intentad ser felices, merece la pena.


martes, 17 de octubre de 2017

PAN DE HIGOS FRESCOS


Este año, parece que están durando más, pero es que no llega el maldito otoño y seguimos con este calor. Pues nada, tendremos que aprovechar lo que trae este verano que no termina, como son los higos. Con estas circunstancias, decidí hacer este pan de higo, porque además Marta llevaba meses pidiéndome que le hiciera. 

De esta receta salen como 2 terrinas de molde.


300 g de harina de fuerza
100 g de agua templada
50 ml de leche
3 cucharadas de azúcar moreno
15 g de levadura prensada y desmenuzada en la leche
1 pellizco de sal
50 g de mantequilla en pomada, vamos, dejándola fuera de la nevera con este calor
 Y unos 12 ó 14 higos bien lavaditos

Muy sencillo y rápido. Ponemos el horno a unos 35 ó 40 ºC, a modo de fermentador. Mezclamos todos los ingredientes menos los menos los líquidos y los higos. Lo vamos incorporando todo bien. Añadimos ahora la leche y a continuación el agua templada. Mezclamos sin piedad hasta que nos quede una masa firme pero de textura sedosa y un olor, ¡Uhmmmm!, que  me encanta. La tapamos y metemos en el horno hasta que duplique el volumen.

Sacamos la masa  y la degasificamos. Añadimos los higos cortados en trozos del tamaño que queramos. Amasamos ligeramente y metemos en los moldes untados con harina y un poquito de mantequilla de fondo. Encima de cada masa, colocamos unos higos cortados por la mitad para decorar. Tapamos y dejamos nuevamente doblar el volumen.


Ponemos el horno a 180ºC por arriba y por abajo y metemos nuestros moldes. Los vamos a dejar unos 45-50 minutos. Si vemos que no dora, le damos un golpe de gratín al final, para que termine de caramelizar el higo de arriba. Dejamos templar y desmoldamos en frío. Las fotos hablan por sí mismas



Y nuevamente la magia entró en mi cocina. Así que Besos a todas, besos a todos, besos a……, en fin, besos, siempre muchos besos. E intentad ser felices, por todos los medios, nos cueste o no, merece la pena.