martes, 20 de septiembre de 2016

TOMATES RELLENOS DE BACALAO Y GAMBAS CON SALSA PUTANESCA


Que bendición los tomates cuando están ricos y en su época. Crudos, asados, a la plancha, en salsas, rellenos, UFF. No me canso de comerlos, pero hoy tocan rellenos. En realidad es un plato que he ido desarrollando con los años, ya que en casa, mi santa madre, no era dada a realizar este plato, pero bueno, habrá que aportar algo nuevo a la cocina tradicional de cada familia.


Para cuatro comensales:
4 tomates maduros, pero enteros vaciados con un sacabolas.
2 cebolletas, cortadas en daditos, o brunoise
350 g. de bacalao salado, sirve el desmigado
250 g. de gambas
1 cucharada de harina
300-350 ml de leche
Sal y pimienta negra recién molida
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Para la salsa putaresca, tomaremos la pulpa de los tomates, 2 pimientos del piquillo picados pequeños, 3 dientes de ajo picados pequeños, 12 aceitunas negras,  yo uso de Aragón, picadas pequeñas una docena de alcaparras picadas muy pequeñas y 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Antes que nada, quitamos el culo del tomate y la parte dura, y lo vaciamos con un sacabolas. Previamente, habremos lavado el tomate, claro. Lo pondremos boca abajo para que vaya perdiendo agua y la pulpa la reservamos.

En una sartén, con el aceite de oliva virgen extra, y a fuego medio,  colocamos la cebolleta picada con un poco de sal y dejamos pochar. Cuando empiece a tomar color, añadimos el bacalao desalado durante 24 horas en agua fría, cambiándolo 3 veces, al menos. Salteamos unos minutos y añadimos la harina. Doraremos un minuto y empezaremos a  añadir la leche, templada, poco a poco e iremos removiendo. Cuando empiece a tomar textura de relleno de croqueta, apartamos y añadimos las gambas peladas, salpimentamos y dejamos reposar.


El horno lo ponemos a calentar a 180ºC por arriba y por abajo. En una fuente de horno, colocamos un hilo de aceite en el fondo,  rellenamos los tomates con la farsa que hemos preparado y los colocamos.


Metemos en el horno unos 30 ó 35 minutos, según sean de grandes. El tema es que cuando empiece a dorar por encima, están listos. Mientras en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, a fuego medio, rehogamos los ajos, añadiendo la pulpa de los tomates cuando empiecen a dar olor. Salpimentamos y a los dos o tres minutos, añadimos los pimientos, las aceitunas, y las alcaparras. No es cuestión de obtener un tomate frito, sino una salsa, así que no ha de evaporar toda el agua de las verduras. Con un par de minutos más, listo.

Para emplatar, colocamos en el fondo la salsa putanesca, encima el tomate. Rociamos con pimienta negra recién molida y un hilillo de aceite de oliva virgen extra y a comer. Salud y buenos alimentos, como decía mi queridísimo Rosendo Mercado.



viernes, 2 de septiembre de 2016

CONEJO AL AJILLO


Después de unos días de descanso en el Norte de la Península, cuidando, perdiendo y reviviendo personas,  momentos maravillosos y lugares increíbles que viví hace más de 11 años y reviviendo situaciones similares en momentos cercanos, pues ocurre lo de siempre. Todo se acaba y nos encontramos con la vida rutinaria y habitual, así que vamos a intentar romper esta monotonía con un plato sencillo, clásico y delicioso.

Hay muchas versiones de Conejo al Ajillo, pero esta me gusta bastante, ya que es sencilla, rápida y la verdad el punto del horno y las especias montunas es fantástico.
Para cuatro comensales con hambre, necesitamos:



Un conejo, partido en trozos no muy grandes, como 1.5 kg de bicho
Una cabeza y media de ajos, enteros y machacados con la encimera.
2 hojas de laurel
Sal y pimienta negra recién molida
6 ó 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Una copa de vino blanco, en mi caso manzanilla de Sanlúcar y otra de Brandy de Jerez, o de Coñac.
1 copa de agua
Una cucharadita de romero y otra de tomillo, picaditos los dos.

Venga, vamos al lío. En un perol, colocamos los ajos con el laurel, el aceite de oliva y ponemos a dorar a fuego suave. Cuando empiecen a dar olor añadimos el conejo, previamente salpimentado y dejamos dorar unos 10 minutos.




Removemos, volteamos el conejo y dejamos unos 10 minutos más. Añadimos las especias el vino y el licor y metemos en el horno, previamente calentado por arriba y abajo y con ventilador a 180ºC. unos 10 minutos. Removemos el conejo y le añadimos la copa de agua y dejamos otros 10 minutos más.

No hay más historia. El horno lo reblandece y le da un color maravilloso y las especias le dan un aroma increíble. Plato 10, os lo aseguro. Bienvenidos a la rutina de septiembre y lo que nos queda. Besos.



domingo, 14 de agosto de 2016

ENSALADA DE HIGOS CON QUESO VIEJO


Esto es una pequeña variación de una receta veraniega que siempre nos ha preparado mi David cuando quedamos en su casa en venarito para cenar. Resulta que su vecino tiene una Higuera tremenda, que por suerte a mi David le invaden su parcela unas cuantas ramas y con el consentimiento o no del vecino,  el las explota. Espero que  este no sea lector del blog.


Bueno sea como sea, ahí va la receta para cuatro personas:

16 higos, recién cogiditos de la rama
Unas gotas de esencia de vainilla. Es amarga a diferencia del azúcar avainillado
Queso viejo o curado, cortado en lascas con un mondador de patatas.
Sal rosa o blanca, esto no deja de ser una chorrada, pero ya que la tengo, pues rosa
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra
Semillas de sésamo a discreción. Si queréis podéis tostarlas previamente.


Sencillo, como la vida misma.  Lavamos los higos y los cortamos en cuartos. Los presentamos sin pelar. Cortamos lascas de queso viejo o curado al gusto. Añadimos el sésamo, la sal y la pimienta recién molida. En un bol, ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra y unas 4 ó gotas de esencia de vainilla. Mezclamos y rociamos la ensalada. Listo, una ensalada de frutas y queso impresionante. Probadla. Besos a todas y todos.


martes, 9 de agosto de 2016

CAZÓN EN SALSA DE CAVA


Con esta receta se puede ver como el cazón se puede hacer de mas formas que las tradicionales, como frito en adobo, en amarillo, con papas. Para aquellos lectores que no están familiarizados con nuestros términos, lo digo porque me hacen comentarios y preguntas a menudo sobre ellos y veo que el blog está teniendo difusión en América del Sur, haré algunas aclaraciones sobre vinos, terminología, etc.

El cazón es un tiburón de porte pequeño, que se encuentra y se pesca con asiduidad en la costa Atlántica de Andalucía. Sería parecido a lo que en Colombia denominan el Toyo, pero en fresco, sin ahumar.

En cuanto al Cava, podría sustituirse por un Chacolí, Sidra de Manzana natural, o cualquier vino blanco o rosado espumoso.


Para cuatro comensales, necesitaríamos:

8 rodajas de cazón     
½ kg de mejillones
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
12 pimientas en grano
I cucharadita de harina
1 copa de cava
1 copa del jugo de abrir los mejillones
Sal y pimienta molida
Un chorrito de nata
Laurel
2 dientes de ajos picados
1 cebolleta cortada en daditos, brunoise

Para abrir los mejillones, los meteremos en una olla a fuego fuerte y tapados con una cucharada de agua, no más. En 3 ó 4 minutos estarán abiertos. Antes los habremos limpiado y quitado las barbas. El caldo lo colaremos y los mejillones los sacaremos de las conchas y los reservaremos.


En un perol, pondremos el aceite de oliva con las pimientas y el laurel, y cuando veamos que está caliente, añadimos los ajos y acto seguido añadimos la cebolleta. Añadiremos sal y dejaremos pochar a fuego lento hasta que esté transparente. Pondremos entonces la harina y doraremos un par de minutos. Añadiremos el cava y al minuto el caldo de los mejillones. Moveremos para que no se formen grumos y dejaremos reducir hasta que empiece a espesar la salsa. Echaremos la nata y los mejillones. Rectificaremos de sal y pimienta.


En una plancha pondremos a hacer las rodajas de cazón, con un hilillo de aceite de oliva virgen extra. Un par de minutos por cada lado, habiéndolos salpimentado previamente.


Introduciremos el cazón en la salsa y dejaremos hasta levantar el hervor. Y listo este delicioso plato. Un abrazo y besos a todas y a todos.





domingo, 31 de julio de 2016

BONDIOLA MARINADA CON MOSTAZA Y ROMERO EN BARBACOA


La bondiola es un corte de carne argentino. Es la cabeza de lomo, o el cabecero, pero en cortes de un dedo y medio o dos de grosor. Puede hacerse en diferentes modos, como cocción a baja temperatura al horno, plancha, pero hoy hemos decidido presentarlo en barbacoa. Es una carne deliciosa y una receta muy sencilla.


Para cuatro personas necesitamos:

4 rodajas de bondiola de un dedo y medio o dos de grosor
Dos cucharadas de mostaza de dijon
Una cucharada de mostaza antigua
6 ó 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Una ramita de romero
Sal y pimienta molida
Para la guarnición, patatas cortadas en gajos con piel y lavadas, sal y pimienta, aceite de oliva virgen extra y romero.

Vamos a preparar primero la guarnición. En una fuente horno, y con papel de horno en el fondo, vamos a colocar las patatas con sal y pimienta recién molida, dos o tres cucharadas de aceite y las hojas de una ramita de romero. Lo mezclamos todo bien y lo colocamos sobre la bandeja. Con el horno caliente a 180º por arriba y abajo metemos la bandeja y dejamos las patatas 35 minutos. Las moveremos un par de veces mientras se hacen.


Preparamos una barbacoa. Embadurnamos las carnes con la mezcla que hemos preparado con las mostazas, el aceite y el romero. Previamente salpimentamos las carnes.


Con las brasas ya apagadas, las colocamos en la parrilla de la barbacoa. La tendremos unos 15 minutos por cada lado y en la posición más alta que tengamos. El punto para dar la vuelta es aproximadamente cuando aparece a sudar sangre por encima. 


Pasados los 30 minutos las apartamos y las metemos unos 5 minutos en el horno para terminarlas de hacer en el caso que nos guste la carne bien hecha.


Servimos con las patatas y nos queda un plato impresionante, de verdad. Salud y buenos alimentos, como decía mi queridísimo Rosendo Mercado.



sábado, 23 de julio de 2016

SOLOMILLO DE CERDO A LA SAL CON SALSA DE MANGO


Bueno, la salsa de mango, si mal no recuerdo la probé en el Hotel Cosmo Pacífico, en Buenaventura. Hotel que fue mi casa durante los tres últimos meses en el Pacífico Colombiano. He de reconocer que allí el personal del Hotel, hizo sentirme lo más cerca de mi casa que les fue posible, y vaya desde aquí un beso muy fuerte a ellas y ellos, que ya saben de sobra quienes son y no hay que dar nombres, y mi mayor cariño.

Bueno abuelo, que se te va la cabezota y estamos hablando de la receta. A lo que iba, aquí os presento esta receta con base de salsa Colombiana y el resto, pues de nuestras tierras del Sur de España.


Para cuatro personas:

Un par de solomillos de cerdo grandes, como de ½ kg cada uno.
2 kg de sal para horno
2 mangos.
1 cebolla a daditos, o brunoise
1 clavo de olor
1 trocito de rama de canela, no mucho más
Aceite de oliva virgen extra
1 hoja de laurel
1 patata pequeña cocida
Sal y pimienta al gusto.
½ copa de Brandy de Jerez o Coñac, para los de fuera de España, que le vamos a hacer.
4 cucharones de caldo de carne o de pollo. Podéis mira en el blog el enlace del caldo de pollo y sustituimos el pollo por huesos blancos de ternera y el perejil por cilantro.

De guarnición un salteado, 2 minutos con, de champiñones portobello a cuartos y tomates Sherrys en medios, con aceite de oliva virgen extra.


Antes que nada podremos preparar un caldo de carne con unos huesos de ternera, apio, cebolleta o puerro, zanahoria y cilantro. Lavamos los huesos en agua caliente para eliminar impurezas, y lavamos verduras. Ponemos en una olla y tapamos con agua, unos 2 litros. Añadimos sal y  pimienta molida y dejamos reducir a la mitad. Eliminamos los sólidos y colamos el caldo. Ponemos nuevamente a hervir hasta que vuelva a reducir a la mitad y obtenemos un concentrado de ½ aproximadamente de caldo de ternera suave y fantástico.


Ponemos el horno a 220 ºC por arriba y por abajo, con ventilador. Mientras calienta, en una fuente colocamos una cama de sal, encima aplicamos los solomillos y cubrimos con el resto de la sal, marcando los cuerpos de estos.


Una vez alcanzada la temperatura, los metemos al horno y dejamos unos 25 minutos, al que le guste la carne jugosa y unos 30 al que le guste más hecha.

Mientras en la sartén con unas tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, salteamos la cebolla, con un poco de sal para que sude, a fuego medio. Cuando empieza a tomar color añadimos 1 ½ mango cortado a daditos, o en brunoise, la canela y el clavo. Salpimentamos y dejamos reducir unos 3 minutos. Añadimos la patata pequeña en brunoise, daditos, y añadimos el Brandy. Dejamos consumir el alcohol un minuto y ponemos el cado. Cuando reduzca y nos quede poco caldo en la salsa, eliminamos el laurel, clavo y la canela y pasamos por la batidora. Rectificamos de sal y pimienta y levantamos un hervor y dejamos reposar tapado.


Sacamos los solomillos del horno y eliminamos la sal con cuidado y cariño, Retiramos los restos de sal que quedan en los solomillos con un papel de cocina y dejamos atemperar unos 10 minutos, para que se relajen las carnes y no se pierdan los jugos al cortarlos.


Para emplatar, ponemos un fondo de salsa de mango, que aportará un puntos de acidez y dulzor al unísono y una textura delicada y suave al plato. Encima tiramos con desprecio, el otro medio mango cortado en dadito, o brunoise, como dicen los Franceses, que aportará el resalte del sabor del mango y la textura crujiente en boca y encima las rodajas de un dedo de gruesas de solomillo de cerdo con un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima y pimienta negra recién molida. Acompañamos con los champiñones y los Sherrys, y pedazo de plato.


Besos y abrazos a todas y todos los que crean que se lo merecen. 

martes, 19 de julio de 2016

HUEVAS A LA PLANCHA CON SALSA VERDE


Bueno, una vez de regreso de Buenaventura y después de tres meses por allí, en mi maravilloso Océano Pacífico trabajando y del que vengo totalmente enamorado, y no es sarcasmo, es maravilloso y me tiene así, por fin tengo tiempo y algo de fuerzas para continuar nuevamente con mis recetas y a cuidar mi blog.

Bueno, lo principal para esta receta es tener paciencia para hacerla y suerte para encontrar el tamaño ideal de las huevas. Pueden ser de Merluza, de Bacalao, etc. Lo importante es que no sean excesivamente grandes, aunque a mi me gustan con el corazón de las mismas un sin hacer, dándole esto más sabor y una textura más suave.




Para 4 personas:
750 g.  de Huevas de merluza o de Bacalao, de tamaño intermedio.
Un ramillete de perejil y de cilantro
1 diente de ajo
100 ml, aproximadamente de aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta
Ensalada con espinacas cebolleta y tomates, aderezo de aceite de oliva virgen extra, 2 partes, vinagre de Jerez, 1 parte, sal y pimienta.


Ponemos a calentar una plancha a fuego medio/fuerte y untamos el fondo con aceite de oliva virgen extra. Cuando está la plancha caliente, ponemos las huevas y dejamos que sellen por fuera, con un poco de sal

Les damos la vuelta con cuidado, pasados un par de minutos. Cuando pasen otros dos, bajamos la fuerza de  la candela. Y terminamos de hacer lentamente, para que se cocinen  por dentro.


Mientras hacemos la sala verde, o el aceite de ajo y perejil, o como quieras llamarlo,  ponemos un diente de ajo pelado y laminado y sin el corazón en un mortero con un poco de sal para que no resbale. Empezamos a majar, y cuando esté hecho una pasta, añadimos el perejil y el cilantro, las hojas de tres ramitas de cada uno y picado. Seguimos majando y añadiendo el aceite a poquitos. Rectificamos de sal y pimienta, y listo. Tenemos nuestra salsa.

Para emplatar, colocamos en el centro las huevas y rociamos por encima con la salsa, a los lados colocamos unas patatas fritas y un poco de ensalada. Plato  perfecto. Como decía mi querido Rosendo Mercado con los Leño, Salud y Buenos alimentos. Un abrazo



jueves, 9 de junio de 2016

JARRETES DE CERDO EN SALSA DE TOMILLO


Ante todo pedir disculpas por mi prolongada ausencia. Esta vez en el periplo Colombiano se me está haciendo más difícil llevar el tema del blog, pero bueno, aquí estoy. Este es un plato estupendo y sencillo de hacer. Los jarretes te ayudan  ello, porque la carne sale jugosa a más no poder. Si no los encontráis, podéis prepararlos con los codillos enteros y ya está.


Para cuatro personas necesitamos:

1 kg. De jarretes de cerdo
2 cebollas grandes cortadas a daditos
4 dientes de ajo en láminas
2 tomates pelados y cortados a daditos
1 hoja de laurel
1 clavo de olor
Unas ramitas de tomillo
Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
1 copa de Manzanilla de Sanlúcar o cualquier vino blanco rico
1 cucharadita de pimentón
Agua hasta cubrirlos con tres de dos por encima
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de harina de trigo o de maíz si tienen problemas de intolerancia

Muy bien, comenzamos. En un perol y con el aceite caliente pero a fuego medio-fuerte, vamos a dorar, para sellar los jarretes. No los vamos a cortar, los vamos a dejar enteros, para que no pierdan jugos y queden estupendos. Una vez toman ese delicioso color dorado/parduzco, los apartamos y en ese aceite ponemos los ajos con el laurel y dejamos hasta que den olor, entonces añadimos las cebollas. Ponemos un poco de sal para que suden y bajamos la fuerza del fuego un poco, fuego medio-suave. Dejamos pochar.

Cuando empiezan a ponerse transparentes, echamos los tomates y dejamos reducir. Una vez tengamos el sofrito, añadimos los jarretes, damos unas vueltas, subimos el fuego a medio-fuerte y añadimos la harina el clavo de olor. 


Doramos esta por un minuto, echamos el pimentón, removemos,  y luego ponemos el vino. Dejamos consumir el alcohol un par de minutos, salpimentamos, echamos el tomillo y añadimos el agua. Lo vamos a cocinar hasta consumir casi todo el caldo.


Una vez la carne lista, como unos 80 minutos a fuego suave, la sacamos y pasamos por el pasapurés la salsa. Me gusta más que la batidora, no le mete tanto aire y no altera ni el sabor ni el color, además la textura es mejor, en mi opinión, claros está. Lo unimos todo, calentamos la salsa por un minuto moviendo y servimos esta bendición en un plato bonito con unas papas fritas. Que los disfrutéis.



jueves, 21 de abril de 2016

ARROZ MELOSO CON CHAMPIÑONES Y PANCETA FRESCA


Bueno, los que me siguen habitualmente, ya conocen la pasión que siento por el arroz en todas sus variantes. A veces pienso que el valenciano soy yo y no mi mujer, pero me convenzo de lo contrario cuando me doy cuenta que ella, por más que lo intenta y lo hace con tesón, no es de Cádiz. Bueno, este es un arroz bien sencillo, mucho, que a la postre está fantástico y muy económico. Aquí os dejo la receta.


Para cuatro personas:
400 g de arroz redondo
2,5 el volumen de arroz en caldo aproximadamente (picad el enlace). Lo iremos añadiendo poco a poco, solo la primera mitad de una vez, luego a cacillos. Para el caldo podéis seguir el enlace o en el peor de los casos podéis usarlo de tetrabrick. Allá ustedes con vuestra conciencia. Es broma, hay que adaptarse a las necesidades y el tiempo que tiene cada uno para estas cosas.
½ kg de champiñones cortados en láminas
2 cebolletas frescas en daditos pequeños
4 lonchas de panceta fresca, cortada en dados
1 cucharada de mantequilla
2 cucharadas de queso de untar
2 hojas de laurel
1 copa de vino blanco, cava, aguja, en fin el que tengáis, pero que no sea peleón
Sal y pimienta recién molida al gusto
12 tomates cherrys cortados por la mitad
1 docena de aceitunas negras de Aragón
Aceite de oliva virgen extra

Bueno, pues empezamos y estos es bien sencillo. Ponemos en un perol a temperatura media/fuerte, tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, añadimos la cebolleta junto con el laurel y un poco de sal para que sude.. Saltearemos hasta que empiece a ponerse transparente y pondremos la panceta, salpimentada.


Doraremos unos minutos y echaremos los champiñones y al minuto añadiremos el arroz. Lo tendremos todo, como un minuto o dos, removiendo, que no se pegue y le ponemos a continuación el vino y dejamos consumir el alcohol, como 1 minutillo. Ponemos la mitad del caldo. Movemos y salpimentamos todo bien. Vamos a tenerlo cociendo y añadiendo caldo según se vaya consumiendo como 15 ó 16 minutos, ah y removiendo de vez en cuando, que no es una paella. Cuando llevemos unos 6 ó 7 minutos, rectificaremos de sal y pimienta. Recordad que el arroz es soso y un poquito extra de sal le vendrá estupendamente.


Pasado este tiempo, pondremos la mantequilla y el queso de untar, mezclaremos todo bien y dejaremos reposa 5 minutos. Ha de quedarnos con un poquillo de crema, ya no caldo, porque lleva el almidón que ha soltado el arroz al irlo moviendo de vez en cuando y la grasa de la mantequilla y el queso de untar. Con el reposo se termina de hacer el arroz chupara parte de la crema.


Mientras reposa, en una sartén a fuego vivo, pondremos 2 cucharas de aceite de oliva virgen extra a calentar. Cuando esto ocurra, añadiremos los tomates cortados en mitades, con sal y pimienta. Saltearemos 1 minuto y añadiremos las aceitunas negra. 1 minuto más y listo.


Para presentar el plato, pondremos el arroz y por encima, vertemos los tomates salteados. Está buenísimo. Recordad, en los arroces melosos, mejor el arroz al entero que en su punto, si no da la impresión de estar comiendo un engrudo.



lunes, 11 de abril de 2016

TAJINE DE POLLO CON CIRUELAS


Después de muchos viajes a Marruecos por trabajo, esta semana santa, por fin he ido con la familia de vacaciones, al desierto. De todos los momentos maravillosos que hemos vivido estos días, me quedo con las caras de mis hijos y mis sobrinos viendo aquellos paisajes, dunas, colores, sintiendo los olores, las gentes. Ha sido una experiencia única y como no, hemos comido y disfrutado con ello. Aquí os dejo esta receta de Tajine de pollo, que espero que disfrutéis y hagáis.


Para cuatro comensales:

4 muslos con contramuslos separados unos de otros y despojados de la piel
12 aceitunas negra de Aragón
12 ciruelas pasas
Un puñado de uvas pasas
12 cacahuetes que doraremos en aceite de oliva y majaremos en un mortero.
½ rama de canela
2 clavos de olor
3 cebollas grandes en juliana
2 cucharadas de vinagre de manzana para darle un poco de alegría
Zumo de ½ limón
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
½ cucharadita de comino molido
¼ de cucharadita de jengibre en polvo
¼ cucharadita de cilantro molido
Pimienta molida y sal
Acompañaremos con unas verduras al vapor en la base del plato, en nuestro caso, calabacín, berenjena y zanahorias.
1 hoja de laurel


Muy sencillo, empezamos rehogando y dorando suavemente los trozos de pollo en el aceite de oliva virgen extra, a fuego suave. Previamente los habremos salpimentado. Los apartaremos.


Ahora en ese aceite, doraremos las cebollas, con un poco de sal. Cuando empiecen a cambiar de color, añadimos el pollo y lo hacemos todo junto. Pasados 3 ó 4 minutos añadimos las especias, el vinagre de manzana, el chorrito de limón, el majado de los cacahuetes y cubrimos de agua. Salpimentaremos y dejaremos reducir 30 minutos.


Pasado este tiempo, añadiremos la canela, las uvas y las ciruelas pasas junto con las aceitunas negras, dejando reducir hasta que el pollo esté blando, unos 20 minutos más.

En la base del plato colocamos las verduras al vapor, encima el pollo y rociamos con la salsa, las aceitunas, las uvas y las ciruelas. Una verdadera delicia.




martes, 29 de marzo de 2016

CABALLA EN ESCABECHE CON ENSALADA DE ARROZ


Las recetas de escabeche son muy sencillas y gratificantes de hacer, ya que es difícil que el resultado sea malo.  Solo requerimos un vinagre suave, un vino blanco decente, manzanilla de Sanlúcar en nuestro caso y un aceite de sabor no muy intenso. Si le unimos un pescado azul fresco y rico, con nuestro cariño seguro que obtenemos un resultado excelente.


Para 4 comensales, necesitamos:

4 caballas, un a por persona. Las limpiamos de tripas y les lavamos el interior.
5 dientes de ajo machacados
10 granos de pimienta
1 clavo de olor
1 cucharada de pimentón dulce
2 vasos de aceite de oliva
1 vaso de vino blanco, manzanilla de Sanlúcar
1 vaso de vinagre
Sal y 4 hojas de laurel.

Para la ensalada:

250 g de arroz jazmín cocido según las instrucciones del paquete y refrescado con agua fría.
Aceitunas negras
dos cucharadas de maiz
1 tomate cortado a dados
1 cebolleta en juliana
3 hojas de lechuga enjuagadas y cortadas en juliana.
Aliñar un poco con una vinagreta suave de 1 parte de aceite, ½ de vinagre y sal.

Una vez que tengamos las caballas limpias, las secamos y salpimentamos. En un perol colocamos el aceite con los ajos y el laurel. Cuando empiecen a dar los ajos aroma, añadimos las caballas sin necesidad de enharinarlas. Las tendremos un par de minutos por cada lado, todo ello a fuego medio/suave.


Añadimos el pimentón, el vinagre y el vino y dejamos cocer dos o tres minutos, para eliminar el alcohol. Apartamos y dejamos reposar, todo junto,  una noche entera.



Al día siguiente montamos la ensalada, aliñándola suavemente con la vinagreta que hemos preparado y colocamos los trozos de caballa limpios de espina por encima. Ahora rociaremos con el escabeche por encima y listo. Si vemos que el escabeche se ha quedado muy sólido por la grasa que ha soltado la caballa, podemos templarlo un poco, mezclarlo bien y colarlo con un colador. Ahora ya podremos usarlo con tranquilidad. Un plato excelente y sencillo.


viernes, 18 de marzo de 2016

ALCAUCILES CON GUISANTES, HABITAS TIERNAS Y BUÑUELOS DE BACALAO


Esta receta es muy parecida a los alcauciles con guisantes de toda la vida, pero le añadimos unas habitas tiernas para darle un poquito más de alegría. Además de guarnición le metemos unos buñuelos de bacalao, y plato completísimo y muy de estas fechas.


Para cuatro hambrientos, necesitamos:

6 alcauciles limpios y cortados en cuatro trozos. Para limpiarlos, les quitamos las hojas y el rabo, hasta encontrar el corazón tierno y eliminamos, también las puntas. Podemos meterlos en agua con limón para evitar que se pongan negros.
200 g de guisantes
200 de habitas tiernas, a las que le quitamos las hebras si vemos que son duras, las lavamos y las cortamos en trozos como de un dedo, con su vaina incluida.
2 cebolletas cortadas en daditos
3 dientes de ajo cortados en láminas
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 hojas de laurel
2 patatas peladas y cortadas a daditos
1 cucharada de harina
1 copa de manzanilla de Jerez
Sal y pimienta
Agua
Perejil picado
Para los buñuelos, picad en el enlace.

Ponemos la cacerola, con el aceite y el laurel a calentar a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos los ajos y cuando empiecen a dar olor, ponemos la cebolleta, con un poco de sal.


Cuando empiezan a tomar color, añadimos las verduras y movemos con la cuchara de palo, salpimentamos, y ponemos la harina. Removemos y echamos el vino blanco. Un minuto más y cubrimos de agua.


Dejamos cocer a fuego lento, como media hora o hasta que la salsa empiece a espesar. Rociamos con el perejil y dejamos reposar unos minutos. Servimos y disfrutamos de una delicia de plato.