viernes, 25 de noviembre de 2016

ENSALADA DE GRANADA CON BACALAO


Es de una sencillez, que roza la estupidez esta receta, pero es una verdadera delicia. Lo más complicado es desgranar la granada, pero eso luego os lo cuento.



Tres granadas
½ cebolla morada cortada en juliana fina
350 g. de bacalao desmigado o en al punto de sal
Sal y pimienta al gusto
1 cucharada de vinagre de Jerez
3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 hojas de laurel

Para desgranar la granada, la cortamos por la mitad dejando los culos, uno en cada polo de la mitad cortada. Abrimos suavemente con las manos las paredes de la granada, a fin de despegar la piel,  y agarrando por el filo la granada, golpeamos con una cuchara el culo y los laterales de la fruta. Irán saliendo los granos sin problema.


Una vez tenemos la granada lista, añadimos la vinagreta, con el vinagre mezclado con el aceite de oliva virgen extra y sal u pimienta al gusto. Dejaremos que esta trabaje sobre la granada.

En mi caso he usado bacalao al punto de sal. Colocamos tres dedos de agua en una vaporera, con un poco de sal y el laurel. Cuando rompe a hervir, colocamos el pescado en la rejilla. Tapamos la olla y dejamos como 5 minutos. Si no tenemos vaporera, pues, introducimos el pescado en el agua hirviendo e igual 4 ó 5 minutos. Sacamos y metemos en agua con hielo y dejamos unos minutos. Escurrimos. Las hojas de músculo de la carne, se desfoliarán casi solas. Las colocaremos sobre la granada y por encima la cebolla morada. Pimienta recién molida y un chorrito de aceite de  oliva virgen extra y delicia de las delicias.



lunes, 14 de noviembre de 2016

TAJINE DE CORDERO


Marruecos, una de esas tierras de la que estoy enamorado, como Colombia. Allí, fundamentalmente he trabajado desde 1991 en unas 8 ó 9 ocasiones, mezclándome todo lo que pude con sus gentes y solo una vez, esta Semana Santa, he estado de vacaciones con la familia. Maravillosa tierra, maravillosa gente y maravillosa comida. Con todo mi amor desde mi humilde cocina, va este plato marroquí, Hágale.



Para cuatro personas, necesitamos:

1 Kg. De cordero, entre cuello y costilla.
3 cebollas cortadas a gajos
12 ciruelas pasas
Un puñado de pasas
½ rama de canela
¼ de cucharadita de canela en polvo
¼ de cucharadita de jengibre en polvo
½ de cucharadita de comino en polvo
¼ de cucharadita de guindilla molida o curry rojo
¼ de cucharadita de curry
Verduras troceadas, pues zanahorias, apio, calabacín, berenjena, pudiendo obviar alguna o poner todas al gusto
Un ramillete de cilantro y unas hojas de Hierbabuena.
Sal y pimienta al gusto
1 cucharada de vinagre de manzana
2 hojas de laurel
2 clavos de olor
16 almendras tostadas en aceite de oliva virgen extra.
1 cucharada de sésamo
½ ó ¾ de vaso de agua
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Un puñado de aceitunas negras.
Una cucharadita de miel de caña

El líquido está calculado para hacerlo en un Tajine, así que en una olla pues es cuestión de cubrir de agua y aportar la que vaya pidiendo.


Comenzamos macerando con sal y pimienta, el resto de las especias, los trozos de cordero durante un par de horas. Por otra parte en una sartén a fuego lento y con una cucharada de aceite de oliva virgen extra, tostamos las almendras, sin perderle ojo y cuando están listas, les ponemos un poco de sal gorda por encima. Reservamos.


En el Tajine, o la olla, colocamos el aceite, laurel y el clavo a fuego lento y cuando esté caliente, añadimos la cebolla, con un poco de sal y pimienta. Tapamos, para que se haga y no pierda ni aroma ni sabor. Cuando empieza a estar transparente, añadimos el cordero, bien colocadito y doramos por los dos lados, todo tapadito, junto con el sésamo, el cilantro y la hierbabuena, lo ponemos a dorar.


Una vez que tenemos sellada la carne, añadimos el vinagre y acto seguido el agua y tapamos. Dejamos ½ hora. Destapamos y añadimos las aceitunas, las ciruelas, las pasas y la canela en rama, junto con el resto de las verduras. Habremos volteado la carne, previamente, y dejamos sin remover, para que las verduras se hagan al vapor encima de la carne y los frutos secos vayan dejando su sabor sin pegarse ni quemarse. Rociaremos con una cucharadita de miel de caña por encima de las verduras. Vigilamos la cantidad de agua y añadimos si hiciera falta.


Tapamos nuevamente, rectificamos de sal y pimienta y dejamos otra media hora. A mi me gusta darle un toque final con un poco de cominos en grano, recién molido o machacado con el mortero. Apartamos y dejamos reposar, añadimos las almendras y servimos. Delicia de las delicias. 

sábado, 12 de noviembre de 2016

LISAS O ALBURES A LA ESPALDA CON AJADA


Coria del Río, es uno de esos sitios que para mi es especial. No es ni bonito ni feo, pero tiene el Guadalquivir sin domesticar, y fluye por allí a lo bestia. La influencia de la marea aún es potente y se puede considerar sus aguas como salobres, tal es así que las lisas habitan en la zona y son pescadas y consumidas en gran cantidad.

 

Para mi es lo más cercano al mar que tengo viviendo en Camas, y siendo de Cádiz, esto es importante. Es un lugar donde voy cuando algo no va bien y necesito aclarar las ideas, relajarme y encontrar soluciones. Ando por su paseo marítimo, veo el Río, pienso, lloro, …, en fin, una válvula de escape. El otro día vi como limpiaban y hacían venta directa las gentes que se dedican a faenar en la zona. Estaban limpiando grandes lisas y carpas. Me dije, amigo hoy comemos lisas en casa, y pedí que me las prepararan.



Cuando llegué a casa solo tuve que abrirlas, sacar los lomos y la magia estaba prácticamente hecha.



Para cuatro personas necesitamos:

4 lisas o albures, limpios y fileteados
4 dientes de ajo fileteados
Pimentón
Aceite de oliva
Una cucharada de vinagre de Jerez
Sal y pimienta recién molida
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Una guindilla seca

Esto es muy, muy fácil. Ponemos la plancha a fuego medio/fuerte. Cuando está caliente, echamos un hilillo de aceite y colocamos los filetes salpimentados con la carne hacia abajo, por un minuto, no más, así sellamos y no perdemos jugos. Damos la vuelta y por la parte de la piel, lo dejamos 2 ó 3 minutos, depende de los gruesos que sean los filetes. Hemos de hacerlo lo justo, no más.



Cuando están listos los apartamos y en  aceite de oliva, en una sartén a fuego medio, freímos los ajos. con la guindilla. Una vez van   tomando color dorado, apartamos y añadimos el pimentón, una cucharadita, removemos y acto seguido el vinagre. 


Dejamos unos segundos y rociamos por encima el pescado y como decía antes, la magia está hecha.




miércoles, 2 de noviembre de 2016

SOLOMILLO DE ATUN MARINADO


Lo más importante de esta receta es encontrar un trozo de atún de calidad. Yo compré un trozo de solomillo de atún, de unos 300 g., con un color y una textura excepcional. Cuando se hacen marinados de pescado, se suelen colocar pesos encima del conjunto para eliminar el contenido en agua. Horroroso, de eso nada, ha de quedar jugoso y con su textura pero curado. Esta receta es sencillísima y deliciosa.




Ingredientes:

Un trozo de atún de unos 300 g.
700 g. de sal marina gruesa
250 g. de azúcar
Pimienta molida
Eneldo fresco
Aceite de oliva virgen extra

Comenzamos, añadiendo pimienta molida al solomillo de atún, preferentemente negra y recién molida. Ponemos el eneldo picado con las manos y aplicamos fuerza para que se quede pegado al atún. Hacemos una mezcla de sal y azúcar. En una fiambrera colocamos una cama con el marinado, sobre esta, el atún y lo cubrimos del marinado.


Tapamos y metemos en el frigorífico, al menos 24 horas. Sacamos del marinado y eliminamos los restos de sal y azúcar.



Con un cuchillo, muy afilado y levemente húmedo, vamos a ir cortando lonchas como de 2 mm de grosor. Finalmente rociaremos por encima con aceite de oliva virgen extra y dejaremos reposar para que se mezclen los sabores. El resultado es espectacular. 


martes, 25 de octubre de 2016

MENESTRA DE OTOÑO


Tan sencillo como eso, una menestra con los productos típicos de la huerta en nuestro querido y bello otoño. En nuestro caso vamos a utilizar, alcachofas, guisantes, judías verdes, zanahorias y coliflor.

Y para que a los niños se les haga irresistible este plato, le vamos a plantar un huevo cuajado y unos daditos de jamón, que saltearemos aparte y añadiremos en el último momento, para dar sabor, pero que queden con una textura agradable en la boca. Un plato estupendo.


Necesitamos para 4 comensales:

Un trozo de coliflor, ala que sacaremos los ramilletes
200 g. de judías verdes que cortaremos a trozos, según nuestro gusto
100 g. de guisantes
3 alcachofas, peladas y cortadas a cuartos
4 zanahorias grandes, peladas y cortadas en rodajas gruesas
1 tomate, pelado y cortado a daditos
1 cebolla cortadas en brunoise, daditos, vamos
3 dientes de ajo, cortados en láminas
1 hoja de laurel
Sal y pimienta al gusto
1 cucharadita de pimentón dulce
4 huevos
2 patatas peladas y cortadas a gajos
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
150 g. de jamos en daditos

Esto es sencillo, sencillo. Empezamos pelando las alcachofas. Para ello, cortaremos el tallo y empezaremos a eliminar hojas del alcaucil, hasta que empieza a blanquearse la carne de las hojas y está tierna. Cortamos la punta y la eliminamos. Cortamos a cuartos y metemos en agua con limón para que no se oxide.


En un perol, colocamos el aceite con los ajos a fuego medio y cuando empiecen a dar olor, añadimos la cebolla. Ponemos un poquito de sal para que sude y dejamos pochar. Al ir tomando un color meloso, echamos el tomate y dejamos que sude y pierda el agua. Finalmente añadimos las verduras y el pimentón.

Damos un par de vueltas y añadimos el agua, que cubra. Salpimentamos y esperamos al menos 25 minutos a fuego medio/lento. Miramos y rectificamos de sal si es conveniente.


Salteamos el jamón, lo justo, para que no esté crudo, con una cucharadita de aceite de oliva y lo vertemos sobre el guiso. Añadimos los huevos y tapamos. Esperamos unos 5 minutos, aproximadamente. Comprobamos que  las claras no estén líquidas. Si aún estuviesen sin hacer, podemos dejar reposar con la tapa puesta un par de minutos y liso. Esto ya es cuestión de gusto



jueves, 13 de octubre de 2016

MELVA EN ACEITE CASERA CON PIMENTADA TEMPLADA



Ahora, en otoño, es la época buena de la melva. Están en su punto y además a un precio bastante asequible y las puedes encontrar en las pescaderías con facilidad. Se deja comer de muchas maneras, cocidas o al vapor y aliñadas, en aceite, en marmitako, en tomate, encebollada, etc. Es una verdadera maravilla.


Para cuatro, necesitamos:
1 melva de 1.5 kg, fileteada en dos lomos.
Aceite de oliva virgen  o virgen extra, al gusto del consumidor, que la cubra
4 ó 5 dientes de ajo machacados
2 hojas de laurel.
1 guindilla
1 pimiento rojo de asar a dados grandes
1 pimiento verde de asar igualmente
Una hoja de laurel
1 cebolla en dados grandes
2 tomates maduros, pelados y en dados
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta recién molida al gusto.
Las aromáticas que os apetezca. En este caso hemos usado, romero, tomillo y orégano fresco.

Muy sencillo. Empezamos poniendo en una vaporera agua con sal y una hoja de laurel. Cuando empiece a hervir, colocamos los filetes de melva en la rejilla, tapamos y esperamos entre 5  y 7 minutos según el tamaño del bicho. Si la vamos a cocer, porque no tenemos vaporera, que no nos la abran. La metemos en agua con sal y laurel hirviendo durante unos 7 a 10 minutos, sacamos y dejamos templar y entonces sacamos los filetes.

Limpiamos con un cuchillo de piel y eliminamos las espinas, tanto las laterales como la línea central que llevan, sacando dos filetes de cada lomo.

Colocamos la melva con los ajos machacados, el laurel, la guindilla en un cacharro y lo cubrimos con el aceite, preferentemente unas 7 horas, mínimo. Si queremos embotarlas, pues ahí múltiples recetas para ellas, aunque aquí os dejo esta, conserva


En una sartén colocamos el aceite de oliva virgen extra, el laurel y la cebolla. Añadimos un poco de sal para que sude y al minuto, los pimientos. Los vamos a dejar enteritos, así que pasados tres o cuatro minutos, añadimos los tomates. Salpimentamos, añadimos las aromáticas y dejamos consumir el agua de los mismos, pero no lo convertimos en una salsa de tomate, hemos de encontrar los trozos de verduras.




Dejamos templar. En el plato colocamos la base de pimientada y encima ponemos la melva y rociamos con un poco del aceite de la maceración. Listo y delicioso.



lunes, 26 de septiembre de 2016

ARROZ MELOSO CON CARNE, COMO LO HACÍA MI MADRE


He de reconocer que mi madre cocinaba de maravilla. Era una mujer maravillosa, gorda, guapa, alegre, cariñosa y feliz durante los pocos años que vivió. Pero el arroz, no era su fuerte, aunque este lo bordaba y aquí os lo presento y lo comparto con vosotros.


Para cuatro personas:
400 g. de arroz
500-600 g. de carne de cerdo en tacos
1 pimiento verde cortado en daditos o brunoise
1 lata de pimientos morrones picados en daditos o brunoise
1 cebolla cortada en daditos también
Pulpa de dos tomates cortados en daditos o rallados sin piel
Una taza de guisantes
Sal y pimienta molida al gusto
1.200 ml de agua.
Azafrán o colorante alimentario
1 hoja de laurel
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
1 copa de manzanilla de Sanlúcar, o un buen vino blanco

Fácil, muy fácil. En un perol, colocamos el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos la carne y el laurel. La salpimentamos y subimos la fuerza del fuego.

Saltearemos hasta dorar la carne. La apartaremos y saltearemos la verdura. Primero, la cebolla con un poco de sal para que sude y el fuego a media potencia. Cuando empiece a ponerse transparente, el pimiento verde y cuando esté tierno, el tomate. Siempre añadiendo un poco de sal y removiendo el sofrito.


Cuando el tomate haya soltado y se haya consumido el agua, añadimos la carne nuevamente y los guisantes.Salteamos un par de minutos, añadiendo finalmente el vino. Reducirá el alcohol y añadiremos el agua, junto con el azafrán y rectificaremos de sal. Una vez rompa a hervir, nos fijaremos hasta donde se ha llenado el perol, marca que utilizaremos para rellenar con agua, antes de echar el arroz.


Una vez tierna la carne, entre 60 y 90, minutos de cocción,  rellenaremos hasta donde lo hicimos al principio y echaremos el arroz, removeremos para que no se apelmace y pondremos a cocer unos 8 minutos a fuego medio/fuerte. Finalmente pondremos en el perol, los morrones cortados.



Moveremos de vez en cuando, y pasado el tiempo, bajaremos la fuerza del fuego, casi al mínimo. Dejaremos cocer unos 7 minutos más. 15 en total. Si vemos que necesita un poco más de agua, se añade poco a poco. Iremos probando el caldo y si es necesario rectificaremos de sal y pimienta. Dejaremos reposar unos 5 minutos. Estos arroces melosos es mejor dejarlos al dente, ya que al reposar quedarán en su punto y adsorberán, el caldo restante y nos quedará, meloso, pero suelto y entero. Que lo disfrutéis.


martes, 20 de septiembre de 2016

TOMATES RELLENOS DE BACALAO Y GAMBAS CON SALSA PUTANESCA


Que bendición los tomates cuando están ricos y en su época. Crudos, asados, a la plancha, en salsas, rellenos, UFF. No me canso de comerlos, pero hoy tocan rellenos. En realidad es un plato que he ido desarrollando con los años, ya que en casa, mi santa madre, no era dada a realizar este plato, pero bueno, habrá que aportar algo nuevo a la cocina tradicional de cada familia.


Para cuatro comensales:
4 tomates maduros, pero enteros vaciados con un sacabolas.
2 cebolletas, cortadas en daditos, o brunoise
350 g. de bacalao salado, sirve el desmigado
250 g. de gambas
1 cucharada de harina
300-350 ml de leche
Sal y pimienta negra recién molida
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Para la salsa putaresca, tomaremos la pulpa de los tomates, 2 pimientos del piquillo picados pequeños, 3 dientes de ajo picados pequeños, 12 aceitunas negras,  yo uso de Aragón, picadas pequeñas una docena de alcaparras picadas muy pequeñas y 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Antes que nada, quitamos el culo del tomate y la parte dura, y lo vaciamos con un sacabolas. Previamente, habremos lavado el tomate, claro. Lo pondremos boca abajo para que vaya perdiendo agua y la pulpa la reservamos.

En una sartén, con el aceite de oliva virgen extra, y a fuego medio,  colocamos la cebolleta picada con un poco de sal y dejamos pochar. Cuando empiece a tomar color, añadimos el bacalao desalado durante 24 horas en agua fría, cambiándolo 3 veces, al menos. Salteamos unos minutos y añadimos la harina. Doraremos un minuto y empezaremos a  añadir la leche, templada, poco a poco e iremos removiendo. Cuando empiece a tomar textura de relleno de croqueta, apartamos y añadimos las gambas peladas, salpimentamos y dejamos reposar.


El horno lo ponemos a calentar a 180ºC por arriba y por abajo. En una fuente de horno, colocamos un hilo de aceite en el fondo,  rellenamos los tomates con la farsa que hemos preparado y los colocamos.


Metemos en el horno unos 30 ó 35 minutos, según sean de grandes. El tema es que cuando empiece a dorar por encima, están listos. Mientras en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, a fuego medio, rehogamos los ajos, añadiendo la pulpa de los tomates cuando empiecen a dar olor. Salpimentamos y a los dos o tres minutos, añadimos los pimientos, las aceitunas, y las alcaparras. No es cuestión de obtener un tomate frito, sino una salsa, así que no ha de evaporar toda el agua de las verduras. Con un par de minutos más, listo.

Para emplatar, colocamos en el fondo la salsa putanesca, encima el tomate. Rociamos con pimienta negra recién molida y un hilillo de aceite de oliva virgen extra y a comer. Salud y buenos alimentos, como decía mi queridísimo Rosendo Mercado.



viernes, 2 de septiembre de 2016

CONEJO AL AJILLO


Después de unos días de descanso en el Norte de la Península, cuidando, perdiendo y reviviendo personas,  momentos maravillosos y lugares increíbles que viví hace más de 11 años y reviviendo situaciones similares en momentos cercanos, pues ocurre lo de siempre. Todo se acaba y nos encontramos con la vida rutinaria y habitual, así que vamos a intentar romper esta monotonía con un plato sencillo, clásico y delicioso.

Hay muchas versiones de Conejo al Ajillo, pero esta me gusta bastante, ya que es sencilla, rápida y la verdad el punto del horno y las especias montunas es fantástico.
Para cuatro comensales con hambre, necesitamos:



Un conejo, partido en trozos no muy grandes, como 1.5 kg de bicho
Una cabeza y media de ajos, enteros y machacados con la encimera.
2 hojas de laurel
Sal y pimienta negra recién molida
6 ó 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Una copa de vino blanco, en mi caso manzanilla de Sanlúcar y otra de Brandy de Jerez, o de Coñac.
1 copa de agua
Una cucharadita de romero y otra de tomillo, picaditos los dos.

Venga, vamos al lío. En un perol, colocamos los ajos con el laurel, el aceite de oliva y ponemos a dorar a fuego suave. Cuando empiecen a dar olor añadimos el conejo, previamente salpimentado y dejamos dorar unos 10 minutos.




Removemos, volteamos el conejo y dejamos unos 10 minutos más. Añadimos las especias el vino y el licor y metemos en el horno, previamente calentado por arriba y abajo y con ventilador a 180ºC. unos 10 minutos. Removemos el conejo y le añadimos la copa de agua y dejamos otros 10 minutos más.

No hay más historia. El horno lo reblandece y le da un color maravilloso y las especias le dan un aroma increíble. Plato 10, os lo aseguro. Bienvenidos a la rutina de septiembre y lo que nos queda. Besos.



domingo, 14 de agosto de 2016

ENSALADA DE HIGOS CON QUESO VIEJO


Esto es una pequeña variación de una receta veraniega que siempre nos ha preparado mi David cuando quedamos en su casa en venarito para cenar. Resulta que su vecino tiene una Higuera tremenda, que por suerte a mi David le invaden su parcela unas cuantas ramas y con el consentimiento o no del vecino,  el las explota. Espero que  este no sea lector del blog.


Bueno sea como sea, ahí va la receta para cuatro personas:

16 higos, recién cogiditos de la rama
Unas gotas de esencia de vainilla. Es amarga a diferencia del azúcar avainillado
Queso viejo o curado, cortado en lascas con un mondador de patatas.
Sal rosa o blanca, esto no deja de ser una chorrada, pero ya que la tengo, pues rosa
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra
Semillas de sésamo a discreción. Si queréis podéis tostarlas previamente.


Sencillo, como la vida misma.  Lavamos los higos y los cortamos en cuartos. Los presentamos sin pelar. Cortamos lascas de queso viejo o curado al gusto. Añadimos el sésamo, la sal y la pimienta recién molida. En un bol, ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra y unas 4 ó gotas de esencia de vainilla. Mezclamos y rociamos la ensalada. Listo, una ensalada de frutas y queso impresionante. Probadla. Besos a todas y todos.


martes, 9 de agosto de 2016

CAZÓN EN SALSA DE CAVA


Con esta receta se puede ver como el cazón se puede hacer de mas formas que las tradicionales, como frito en adobo, en amarillo, con papas. Para aquellos lectores que no están familiarizados con nuestros términos, lo digo porque me hacen comentarios y preguntas a menudo sobre ellos y veo que el blog está teniendo difusión en América del Sur, haré algunas aclaraciones sobre vinos, terminología, etc.

El cazón es un tiburón de porte pequeño, que se encuentra y se pesca con asiduidad en la costa Atlántica de Andalucía. Sería parecido a lo que en Colombia denominan el Toyo, pero en fresco, sin ahumar.

En cuanto al Cava, podría sustituirse por un Chacolí, Sidra de Manzana natural, o cualquier vino blanco o rosado espumoso.


Para cuatro comensales, necesitaríamos:

8 rodajas de cazón     
½ kg de mejillones
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
12 pimientas en grano
I cucharadita de harina
1 copa de cava
1 copa del jugo de abrir los mejillones
Sal y pimienta molida
Un chorrito de nata
Laurel
2 dientes de ajos picados
1 cebolleta cortada en daditos, brunoise

Para abrir los mejillones, los meteremos en una olla a fuego fuerte y tapados con una cucharada de agua, no más. En 3 ó 4 minutos estarán abiertos. Antes los habremos limpiado y quitado las barbas. El caldo lo colaremos y los mejillones los sacaremos de las conchas y los reservaremos.


En un perol, pondremos el aceite de oliva con las pimientas y el laurel, y cuando veamos que está caliente, añadimos los ajos y acto seguido añadimos la cebolleta. Añadiremos sal y dejaremos pochar a fuego lento hasta que esté transparente. Pondremos entonces la harina y doraremos un par de minutos. Añadiremos el cava y al minuto el caldo de los mejillones. Moveremos para que no se formen grumos y dejaremos reducir hasta que empiece a espesar la salsa. Echaremos la nata y los mejillones. Rectificaremos de sal y pimienta.


En una plancha pondremos a hacer las rodajas de cazón, con un hilillo de aceite de oliva virgen extra. Un par de minutos por cada lado, habiéndolos salpimentado previamente.


Introduciremos el cazón en la salsa y dejaremos hasta levantar el hervor. Y listo este delicioso plato. Un abrazo y besos a todas y a todos.





domingo, 31 de julio de 2016

BONDIOLA MARINADA CON MOSTAZA Y ROMERO EN BARBACOA


La bondiola es un corte de carne argentino. Es la cabeza de lomo, o el cabecero, pero en cortes de un dedo y medio o dos de grosor. Puede hacerse en diferentes modos, como cocción a baja temperatura al horno, plancha, pero hoy hemos decidido presentarlo en barbacoa. Es una carne deliciosa y una receta muy sencilla.


Para cuatro personas necesitamos:

4 rodajas de bondiola de un dedo y medio o dos de grosor
Dos cucharadas de mostaza de dijon
Una cucharada de mostaza antigua
6 ó 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Una ramita de romero
Sal y pimienta molida
Para la guarnición, patatas cortadas en gajos con piel y lavadas, sal y pimienta, aceite de oliva virgen extra y romero.

Vamos a preparar primero la guarnición. En una fuente horno, y con papel de horno en el fondo, vamos a colocar las patatas con sal y pimienta recién molida, dos o tres cucharadas de aceite y las hojas de una ramita de romero. Lo mezclamos todo bien y lo colocamos sobre la bandeja. Con el horno caliente a 180º por arriba y abajo metemos la bandeja y dejamos las patatas 35 minutos. Las moveremos un par de veces mientras se hacen.


Preparamos una barbacoa. Embadurnamos las carnes con la mezcla que hemos preparado con las mostazas, el aceite y el romero. Previamente salpimentamos las carnes.


Con las brasas ya apagadas, las colocamos en la parrilla de la barbacoa. La tendremos unos 15 minutos por cada lado y en la posición más alta que tengamos. El punto para dar la vuelta es aproximadamente cuando aparece a sudar sangre por encima. 


Pasados los 30 minutos las apartamos y las metemos unos 5 minutos en el horno para terminarlas de hacer en el caso que nos guste la carne bien hecha.


Servimos con las patatas y nos queda un plato impresionante, de verdad. Salud y buenos alimentos, como decía mi queridísimo Rosendo Mercado.