viernes, 3 de agosto de 2012

BACALAO REBOZADO


Sirve como primer plato, con una ensaladita, como aperitivo. En definitiva un buen rebozado es un placer en cualquier momento del día, y os voy a enseñar como se hace. Para los niños difíciles  para  comer pescado, tanto el bacalao como la pescadilla o la merluza de esta manera les viene de maravilla.

Para 4 personas

750 g de bacalao fresco o bien al punto de sal
4 cucharadas de harina
4 cucharadas de harina de freír
15 g de levadura del super Valenciano, en los frescos, junto a la mantequilla
200 ml de agua templada, aproximadamente.
Un chorrito de cerveza
Sal
Pimienta molida
Azafrán, colorante
Aceite de oliva para freír, siempre de oliva. 

Antes que nada vamos a preparar el rebozado. Ponemos en un cuenco amplio las dos harinas y las mezclamos. El tema de las dos harinas es que quede crujiente y no adsorba demasiado aceite. Desmigamos la levadura y la mezclamos frotando con las dos manos con las harinas. Ponemos un poco de sal, pimienta negra y un poquito de colorante alimentario. Si quieres darle un puntito diferente le puedes poner cúrcuma en vez de azafrán. Removemos y añadimos un dedito de cerveza. Al tener ésta levaduras ayuda a fermentar y da un rico sabor. Añadimos el agua templada poco a poco y vamos moviendo con la varilla. La textura es que quede como una bechamel no muy densa. Podemos también añadirle un poco de perejil, o de cilantro picado. Tapamos con un film transparente y dejamos reposa unos 20 ó 30 minutos.

Veréis que espectáculo cuando retiréis el film, lo esponjoso que queda la masa de rebozado.

Cortamos el bacalao a tiras de 1 ó 2 dedos, y le añadimos un poquito de sal. También podéis cortarlo a tacos. Hay que dejar escurrir muy bien el pescado para hacer un rebozado bueno, ya que si tienen mucho agua esta pasa al rebozado una vez retirado de la sartén y todo lo crujiente y maravilloso que están en ese momento, es todo lo empapuchado que nos quedaría después, y entonces vienen los arrepentimientos, los cargos de conciencia, los “¿por qué no habré esperado?” "¿no costaba trabajo dejar escurrir el pescado?", etc.

Recordad: “LA PRISA MATA”, y en la cocina más.

Ponemos a calentar el aceite, abundante en una sartén, a fuego medio, pero que esté caliente. Ahora con el aceite caliente y los trocitos de bacalao bien escurridos, los introducimos en esa masa suave que se transformará en el aceite y los impregnamos por todos lados. Los metemos en el aceite caliente y al pasar 5 ó 10 segundos les damos la vuelta, para que la masa suba por todos lados. A partir de este momento los dejamos hasta que alcancen ese precioso color dorado, y que son irresistibles a ser comidos.

Escurrimos en papel adsorbente, y con una ensaladita y una cervecita, total, total.




Buen provecho.


1 comentario:

  1. esta muyy sabroso y grujiente, me gusta mucho

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